Selección española
El año horrible de Nico Williams: nueva lesión, "sufrimiento, tristeza y ansiedad'
El extremo del Athletic apostó por un plan específico para ponerse a tono durante el torneo, pero no ha podido ser titular y su lesión ante Uruguay provoca que tenga muy complicado volver a jugar


Publicado el 29/06/2026 a las 09:30
Hace dos años Nico Williams tenía un lugar de honor entre las grandes estrellas del fútbol europeo. Fue una de las sensaciones de la Eurocopa conquistada por España. Lamine y él eran los rostros más destacados de aquella selección campeona en Alemania. Jugó 565 minutos (a una media de 80 por partido), marcó dos goles, uno de ellos en la final, en donde fue el mejor de La Roja, y dio una asistencia.
Su rendimiento le convirtió en uno de los extremos más codiciados del mercado. El Barcelona hizo el primero de sus dos frustrados intentos por ficharle. Su valor de mercado se disparó a los 70 millones el pasado junio, según la web Transfertmark, cuando el club catalán volvió a la carga y el Bayern Múnich también intentó caparlo. Su progresión parecía no tener techo.
Dos años después de la Eurocopa, el contraste resulta demoledor. Ahora pelea simplemente por volver a sentirse futbolista. El Mundial de 2026 tiene pinta de terminar para él con apenas 46 minutos sobre el césped, ninguna titularidad, cero goles y cero asistencias. Una lesión muscular sufrida frente a Uruguay, provocada tras una dura entrada por detrás de Nicolás de la Cruz, amenaza con poner el punto final a un campeonato en el que nunca ha llegado a aparecer.
El primer diagnóstico médico habla de al menos dos semanas de baja. Muchísimo tiempo en un torneo al que le quedan tres. En su entorno mantienen la esperanza de que pueda reaparecer si España alcanza las semifinales. El hecho de que permanezca en la concentración indica que esa posibilidad existe, pero incluso si llegara a tiempo difícilmente podría hacerlo en plenitud física.
La acción que tumbó definitivamente su escasa participación fue una patada por detrás de Nicolás De la Cruz, sancionada únicamente con tarjeta amarilla. Horas después, el propio Nico expresó su malestar con el uruguayo del Flamengo en un comunicado. "Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria", sentenció.
"SUFRIMIENTO Y ANSIEDAD"
El texto es el reflejo de la frustración que vive por una nueva lesión. Es el desahogo de alguien que lleva demasiado tiempo conviviendo con el dolor y sin poder dar la vuelta a la situación. "Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día", explicó al referirse a la pubalgia.
El Athletic y el jugador optaron porque no se operara. Esta lesión en el pubis le ha lastrado. Las primeras molestias aparecieron en la primavera de 2025. Comenzó a perderse partidos (entre ellos la vuelta de las semifinales de Liga Europa ante el Manchester United) y disputó otros limitado físicamente.
En septiembre, durante el 0-6 de España en Turquía, una lesión en el aductor izquierdo agravó el problema. A partir de ahí llegaron meses de tratamiento conservador, recaídas y, finalmente, la decisión del Athletic de apartarle temporalmente para completar un proceso específico de recuperación durante dos meses.
Una lesión muscular en el último tramo de la campaña que le impidió jugar los últimos cinco partidos de Liga condicionó su preparación para el Mundial. Nico llegó a la concentración sin el alta médica. La misma situación que su inseparable Lamine Yamal. Luis de la Fuente tenía un plan. Daba por hecho que ninguno iba a estar para el primer partido, pero que según avanzara un torneo muy largo (cinco semanas entre Cabo Verde y una posible final) iba a recuperarlos. Con el jugador del Barcelona ha acertado. Con el del Athletic, no. Apenas ha tenido 3 minutos con Cabo Verde, 29 ante Arabia Saudí y 14 contra Uruguay.
La víspera del partido frente a los sudamericanos aseguró que estaba "al cien por cien" y preparado para ser titular, aunque reconocía que todavía necesitaba recuperar "el ritmo de competición y la chispa que me caracteriza".
Ese día reveló que había realizado "entrenamientos adicionales".Las fuentes consultadas por este periódico indican que el extremo ha llevado a cabo mucho trabajo de gimnasio, sesiones individuales una vez terminaban los entrenamientos colectivos y ejercicios específicos previos antes de iniciar cada jornada en la Baylor School de Chattanooga. Esta rutina de prepararse antes no la tenía, por ejemplo, en la Eurocopa. Todo estaba pensado para intentar incorporarse al grupo en plenitud.
Los datos ayudan a explicar la dimensión del problema que vive. Nico acumulaba dos meses sin completar un partido oficial. La última vez que disputó los 90 minutos fue el 2 de mayo, en Mendizorroza, un día en que firmó dos goles con el Athletic. Desde marzo de 2025 apenas ha jugado siete partidos completos, cinco con su club y dos con la selección.
Después de una campaña 2024-25 brillante, con 3.130 minutos, once goles y siete asistencias, la última ha estado completamente condicionada por los problemas físicos. Apenas disputó 2.001 minutos (sólo en el 53% de la Liga de su equipo y el 25% de los de la Liga de Campeones) con seis goles y siete asistencias.
El descenso deportivo ha ido acompañado de otro económico. Su valor de mercado ha pasado de los 70 millones con los que comenzó la temporada a los 40 actuales. No hay problema por este lado porque en Estados Unidos ha declarado que su objetivo es cumplir el supercontrato que firmó con el Athletic hasta 2035 y que le permite superar con holgura a su hermano Iñaki como el mejor pagado del equipo.
LOS PROBLEMAS DE DE LA FUENTE
Pese a los golpes, mantiene su determinación. El comunicado publicado tras lesionarse frente a Uruguay recogía un mensaje de resistencia. "La pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra", escribió antes de concluir con una promesa: "La historia no ha acabado. Nos vemos lo antes posible en este Mundial".
Su baja coloca además con un problema a De la Fuente. El seleccionador sólo tiene a estas horas a dos extremos en condiciones, Lamine Yamal y Álex Baena. A Víctor Muñoz no se le ha visto en el torneo. Llegó también entre algodones con un edema en el sóleo, sufrió una recaída y sigue al margen del grupo, lo que le descarta como mínimo para el duelo ante Austria.
Yeremy Pino tiene un esguince en el hombro izquierdo consecuencia de una caída tras una acción en el tramo final. Como España ya había realizado los tres cambios, aguantó hasta el final pese al tremendo dolor. "Ha sido una heroicidad lo que ha hecho", le elogió el seleccionador. La previsión es la misma que con Nico, al menos dos semanas de baja, pero el del Villarreal tiene más opciones de jugar. En caso de que pueda hacerlo, se valorará inyectarle un medicamento anestésico antiinflamatorio en la zona lesionada para reducir el dolor y que pueda jugar. Esta opción no se da con Nico, en serio riesgo de irse del Mundial sin dejar huella.