Osasuna respalda a Diego Martínez
Braulio Vázquez, la junta directiva y los propios jugadores avalan al técnico rojillo


Actualizado el 25/02/2018 a las 06:00
En el seno de Osasuna impera la tranquilidad sobre el proyecto deportivo que encabeza Diego Martínez. Aunque el técnico se muestra serio y quizá algo nervioso en las comparecencias ante los medios de comunicación, de puertas para adentro demuestra una serenidad necesaria en estos momentos. Además, Braulio Vázquez es su máximo valedor y sobre quien recae gran parte del peso sobre la continuidad o no del entrenador.
En una breve charla en los vestuarios de El Molinón, el director deportivo quiso animar al gallego antes de salir a rueda de prensa y a sabiendas de que iba a ser preguntado sobre su futuro. Un gesto de aprobación que en momentos delicados también quiso tener la junta directiva que al completo, a excepción del lesionado Fidel Medrano, estuvieron presentes en Gijón para demostrar su apoyo al técnico. El tercer eslabón, la plantilla, está convencida de la profesionalidad y capacidad de Diego Martínez para revertir la situación, de ahí las peticiones de calma y tranquilidad a la afición.
Como es habitual en la junta directiva presidida por Luis Sabalza, el próximo martes tendrán una reunión pero no para valorar la continuidad o cese del técnico. Ni siquiera existen plazos o ha habido un ultimátum, aunque el encuentro del próximo sábado ante el Cádiz en El Sadar, con Asamblea General Extraordinaria, puede ser un buen termómetro para medir las sensaciones de la afición. Una afición que, al igual que el equipo, acabó dolida tras la fría imagen que demostró Osasuna ante el Reus.
SESIÓN EN MAREO
En lo deportivo, la plantilla rojilla se ejercitó ayer en las Instalaciones del Sporting de Gijón en la localidad de Mareo. La sesión, suave para los titulares y con algo más de carga para el resto, sirvió para cerrar la semana y desconectar hasta el próximo martes, cuando regresen los entrenamientos en Tajonar.
La seriedad y tristeza que imperó la noche del viernes en El Molinón se cambió ayer por caras serias, concentración y sonrisas. El lateral derecho Lillo, silbado durante todo el partido, recibió el cariño de los aficionados más pequeños presentes en el entrenamiento.
Osasuna, que se ejercitó durante media hora en el campo cuatro, compartió vestuario con el propio Sporting de Gijón y se vio cómo varios jugadores de ambas plantillas charlaron de forma distendida olvidando los piques y la tensión del partido.