Rayo Vallecano 0-3 Osasuna
Osasuna logra la primera victoria en liga sin solucionar sus carencias
Los de Diego Martínez sufrieron para mantener la renta lograda por Aridane en la primera parte y estuvieron replegados en su área durante gran parte de la segunda mitad del partido


Actualizado el 10/09/2017 a las 22:58
Un gol de cabeza de Aridane Hernández y otros dos de Xisco ménez en los cinco minutos finales permitieron a Osasuna sumar en Vallecas su primer triunfo liguero de la temporada frente a un Rayo que volvió a destapar sus carencias defensivas, pero que dominó el esférico durante gran parte del partido.
3 - Osasuna: Sergio Herrera; Lillo, Aridane, Oier, Clerc; Mateo, Lucas Torró (Xisco, m.84), Arzura, Roberto Torres (Sebas Coris, m.78); Quique y David Rodríguez (Fran Mérida, m.68).
Goles: 0-1: M.27 Aridane; 0-2: M.86 Xisco; 0-3: M.92 Xisco.
Árbitro: Valdés Aller (Comité castellano-leonés). Amonestó a Dorado (m.37), del Rayo; y a Roberto Torres (25), Lucas Torró (40), Arzura (73), Lillo (80) y Fran Mérida (90), de Osasuna.
Incidencias: encuentro correspondiente a la cuarta jornada de la Liga 1/2/3, disputado en el estadio de Vallecas (Madrid), ante 8.043 espectadores.
A Osasuna le bastó esperar a que el empuje inicial del Rayo se fuera desinflando para comenzar a hacer un juego elaborado, con Lucas Torró y el argentino Joaquín Arzura moviendo a su equipo de lado a lado y buscando el pase en corto y seguro.
De esa forma es como más peligro creó el equipo navarro, que fue ganando metros sobre el campo rival a base de la profundidad que mostraron en las bandas Mateo y Roberto Torres, que pusieron en muchos apuros a la zaga local, sobre todo por el costado derecho de Galán, que sufrió mucho para frenarles.
A los 27 minutos, el Rayo destapó sus carencias defensivas con un córner mal defendido y que Aridane aprovechó para, con un remate impecable, abrir de cabeza el marcador tras un centro de Roberto Torres desde el córner.
El gol del central canario dejó helado al Rayo, que se le vio con pocas ideas en ataque. Santi Comesaña lo intentó con más ganas que acierto y los disparos lejanos de Trashorras y Fran Beltrán no encontraron portería. Llegó el descanso y Osasuna lograba mantener su renta por primera vez desde que comenzó la temporada.
En la segunda mitad, Osasuna jugó con la ventaja del marcador y también con la ansiedad de su rival, que quiso ser protagonista teniendo el balón y en más de una ocasión lo perdió dando opciones de contragolpe al conjunto navarro.
A los diez minutos de la reanudación, Míchel movió su banquillo y dio entrada al delantero argentino Alejandro 'Chori' Domínguez, que hizo su debut liguero entre la ovación del público. También salió al mismo tiempo el defensa uruguayo Emiliano Velázquez, lo que propició que sobre el césped se juntaran tres centrales y el esquema del Rayo cambiara para adelantar líneas por las bandas. Precisamente 'Chori' tuvo una buena ocasión para empatar con un disparo de falta que se marchó desviado por el costado izquierdo de la portería de Sergio Herrera.
Conforme el dominio local iba creciendo, Diego Martínez vio la necesidad de introducir cambios: el primero fue Fran Mérida, que entró por un David que hizo un trabajo poco lucido y solitario desde la punta de ataque. El segundo en entrar sería Sebas Coris por Roberto Torres, dando entrada así a un jugador específico de banda. Precisamente fue Sebas Coris uno de los jugadores que más peligro engendró dentro de la pobre segunda parte de los navarros.
Atenazado por el miedo a que la remontada rayista tuviera lugar, Diego Martínez hizo una apuesta ofensiva dando entrada a Xisco por Lucas Torró, que de nuevo firmó una notable actuación en el centro del campo junto al argentino Arzura. Fue precisamente este último cambio el que daría lugar a la tranquilidad rojilla.
Llegó cuando el partido estaba un poco loco, con el Rayo atosigando el área de Sergio Herrera pero no sabiendo aprovechar sus numerosas ocasiones; Osasuna marcó el segundo tanto, obra de Xisco, que apenas llevaba sobre el césped dos minutos, con un disparo con la pierna derecha desde el centro del área. El resultado se redondeó con el tercer tanto de Osasuna en el tiempo añadido, también de Xisco, cuyo primer remate lo paró Alberto, pero en el rechace le ganó la partida al portero y a otros dos defensas para recuperar el balón y anotar por bajo.
Tres goles y tres puntos que sitúan a Osasuna hacia la mitad de la tabla, con cinco puntos, y dan rentabilidad y tranquilidad al proyecto de Diego Martínez. El técnico vigués se gana así el derecho a respirar tranquilo y a continuar trabajando en un equipo que todavía tiene mucho que mejorar.