TOULOUSE 1-0 OSASUNA
Demasiadas adversidades para Osasuna contra el Toulouse


Actualizado el 29/07/2017 a las 06:00
Partidos como el de ayer, en el que el rival, el Toulouse francés, y el árbitro le pasan por encima a Osasuna, le vienen bien al equipo para rebajar la euforia que parece haberse instalado en el entorno rojillo y recordar que nada está hecho y que la Segunda División, como ayer, es barro puro. Para ganar, hay que remangarse.
Osasuna: Herrera; Oier, Unai (Javi Flaño, m.45), Aridane, Clerc (Perea, m.80); Torró; De las Cuevas (Miguel Díaz, m.59), Mérida (Fausto, m.59), Olavide (Torres, m.45), Mateo (Barja, m.59); y Quique (Xisco, m.59).
Árbitro: Thual. Amonestó por parte del Toulouse a Durmaz (m.54), y por parte de Osasuna a Unai García (m.17), Mérida (m.41), Oier (m.49) y expulsó a Torres con roja directa (m.69) y al segundo entrenador de Osasuna, Juan Cervián (m.43).
Goles:1-0, (m.39): Delort.
Incidencias: Alrededor de 1.200 espectadores en el Maurice Trélut de Tarbes.
Osasuna cayó ante el Toulouse con merecimiento y las sensaciones nada tuvieron que ver con las que Osasuna en Olite ante el Burgos la semana pasada. Quizá porque la pretemporada de Osasuna empieza a pesar en las piernas y quizá también porque los franceses comienzan la liga el 4 de agosto y se encuentran más rodados físicamente. Pero lo cierto es que Osasuna estuvo siempre por debajo de su rival, al que le hizo falta muy poco para encerrar al conjunto de Diego Martínez en su campo.
Si en Olite el equipo se gustó con balón, ayer sufrió sin él en las botas, obligado sin duda por el mayor potencial de un rival de la primera división francesa. Lejos de la portería contraria, la presión alta de Osasuna apenas pudo ponerse en práctica y solo algún detalle de Mateo por la banda llevó peligro. Un buen disparo de Mérida a pase de Olavide en el minuto 3 fue de hecho la única oportunidad peligrosa del equipo navarro.
Los franceses en cambio pudieron adelantarse en un remate de cabeza de Durmaz en el 21 o en otra que Bodiger envió fuera en el 37. Y tanto fue el cántaro a la fuente que finalmente llegó el gol local en una mala acción defensiva que dejó a Delort un balón muerto en el área para rematar y batir a Herrera.
El arbitraje desquició también a los rojillos, que acabaron con dos amarillas, inusuales en un partido amistoso, y el segundo técnico de Osasuna, Juan Cervián, expulsado. El festival continuó en la segunda parte con la expulsión, por roja directa, de Roberto Torres en el minuto 69 en una falta a favor de Osasuna. El colegiado entendió que Torres la estaba sacando más adelante de lo que correspondía y le instó a retrasar el balón. Torres debió decir algo porque el colegiado saltó como un resorte y le enseñó la roja directa.
Antes de esa acción Diego Martínez había introducido seis cambios en el equipo, entre ellos el del propio Torres, pero lo cierto es que aunque el partido se niveló algo Osasuna nunca se encontró cómodo ni pudo poner en práctica su juego.
Con diez, Osasuna sufrió encerrado en su campo mientras Diego Martínez pedía a sus chicos “raza” para resistir en un partido con muchas adversidades para los navarros. Así, aunque no ilusione nada, también se aprende. O se debería.