OSASUNA 2-0 BURGOS
Inicio de Osasuna con ideas claras en el primer amistoso
El técnico alineó dos equipos distintos en cada tiempo y mostró sus cartas: dominio del balón y presión muy alta
Actualizado el 23/07/2017 a las 08:56
Las vacaciones han sido cortas y todavía resuenan los ecos del descenso de Osasuna a Segunda División, pero el fútbol no para y la pretemporada llegó ayer con la primera prueba para el nuevo Osasuna de Diego Martínez. Y lo cierto es que, euforias al margen, el equipo ofreció muy buenas sensaciones tratándose de una test tan tempranero.
Los entrenamientos comenzaron el pasado día 10 de julio y sin embargo ayer ante el Burgos ya se pudo ver con claridad el estilo que desea imprimir el nuevo entrenador a su equipo. Y no es sencillo porque el Osasuna que desea Diego Martínez dista mucho del equipo al que está acostumbrada la afición en los últimos años. Este Osasuna aspira a tener el balón y la posesión, a dominar al rival y ejercer una presión alta cuando es posible de esas que gustan en Pamplona. Una apuesta de riesgo la que se perfila para la próxima temporada pero se nota que el técnico tiene las ideas claras y que sus jugadores, para el poco tiempo transcurrido, las van asimilando con entusiasmo.
BURGOS 0. Diego García, González, Rico, Ayoze, Cantero, Blázquez, Suárez, Álvarez, Adrián Cruz, Martín y Abad. También jugaron Dani, Esteban, Cusidor, Alonso, Varona, Campos, Del Álamo, Martín, Tobar, Echarri, Manzano, González y Munguía.
ÁRBITRO. Castillejo. Sin amonestados.
GOLES. 1-0 (m.25): Andrés, en propia puerta. 2-0 (m.56): Miguel Díaz. INCIDENCIAS. Alrededor de 1.200 espectadores en el San Miguel de Olite. Se rindió un homenaje a Pedro Medrano, aficionado osasunista recientemente fallecido.
Osasuna se asoció con intención y se vio claro el trabajo entre extremos e interiores para dar movilidad al juego del equipo, salida al balón y superioridades. El fútbol moderno parece haber llegado por fin a Osasuna.
El primer gol de la pretemporada no tardó. Lo marcó un Kike Barja que fue, sin lugar a dudas, el hombre más destacado del partido con actitud, desborde y ganas. El broche fue el gol. Olavide también brilló durante cerca de media hora y, en general, el trabajo de los hombres de calidad de las bandas pareció por momentos mucho más lucido que de costumbre.
Una buena intervención de Herrera en la portería en el minuto 27 mostró que atrás también parece haber habido mejoría.
La segunda parte, ya con el viento a favor, fue un monólogo de Osasuna ante un Burgos mucho más desdibujado. Los de Patxi Salinas apenas salieron de su campo y Osasuna aprovechó para abusar del balón, en ocasiones sin malicia. Miguel Díaz, otro de los hombres destacados de esta segunda parte, marcó el 2-0 en el 64 y aún tuvo un poste para hacer hecho otro.
En definitiva, y sin lanzar las campanas al vuelo, buen arranque de pretemporada con las ideas y el rumbo muy claros.