El Rayo elige Burgos como alternativa a Vallecas
El equipo madrileño designa el feudo burgalés como su sede provisional ante la inminente suspensión del uso de su estadio por graves deficiencias


Publicado el 01/08/2026 a las 22:28
La ciudad de Burgos podría volver a respirar en las próximas semanas el inconfundible ambiente de la Primera División del fútbol español. Ante la drástica decisión de la Comunidad de Madrid de suspender la concesión del Estadio de Vallecas al Rayo Vallecano, el club rayista movió ficha y designó al Estadio Municipal de El Plantío como su sede provisional.
La directiva del club madrileño necesitaba con urgencia un "Plan B" ante la imposibilidad de jugar en su campo. Tras jornadas de intensos contactos en los que se barajaron otras plazas cercanas, como Butarque en Leganés, el Nuevo José Zorrilla en Valladolid (descartado por obras) o el Carlos Belmonte de Albacete, la balanza se decantó finalmente por Burgos.
Desde las oficinas de Vallecas ya se comunicó oficialmente la decisión a los clubes implicados, confirmando que este estadio reúne las condiciones de logística, imagen y cercanía que la entidad requiere.
El origen de este inusual traslado se encuentra en una reciente auditoría solicitada por la Comunidad de Madrid, la cual ha detectado graves deficiencias estructurales y de seguridad en el Estadio de Vallecas. Como resultado, el recinto se enfrenta a un cierre que podría prolongarse desde los dos hasta los seis meses.
Esta situación afecta al Rayo Vallecano, ya que es uno de los pocos equipos que, pese a firmar el acuerdo de los fondos CVC con LaLiga, no destinó ni un euro a la partida que correspondía a la mejora de infraestructuras (hasta el 70% de esos fondos debía destinarse a reformas, tecnología o desarrollo). La inacción en este frente precipitó que ahora sea El Plantío el encargado de sacar las castañas del fuego al equipo de la franja.
Aunque la prioridad de la entidad vallecana sigue siendo llegar a un acuerdo in extremis con la Comunidad de Madrid y acelerar la puesta a punto de su estadio, el plan de emergencia burgalés es ya una realidad sobre el papel.