Concierto
El Navarra Arena vuelve a ser un templo para el rock
La banda estadounidense ZZTop actuó este sábado consolidando un verano muy rockero tras el concierto de Deep Purple y antes de la llegada de Judas Priest en agosto


Actualizado el 18/07/2026 a las 23:38
El vaivén continuo de personas en los alrededores del Navarra Arena no cesaba este sábado. Muchas de ellas tenían algo en común: iban vestidas con alguna prenda negra. Ya fuese una camiseta lisa o con un logo, chalecos de cuero o un vestido, todo era negro. Y si no era negro, lo era en algún otro color de camiseta con un dibujo en grande de alguna banda de rock como AC/DC, Los Ramones o ZZ Top, el grupo que más se veía impreso en las prendas. Esto último daba una pista de lo que sucedía, pues este sábado el Navarra Arena fue testigo del concierto de la banda de blues rock y hard rock estadounidense ZZ Top.
El pabellón volvió a demostrar este sábado que Pamplona es una ciudad rockera, pues fueron muchos los que esperaron pacientemente a que llegasen las 19.30 horas para que abrieran las puertas al concierto de la banda, formada por Billy Gibbons (guitarra y voz), Frank Beard (batería) y Elwood Francis (bajista), que se presentó en la capital navarra a las 21.30 horas en el marco de su gira europea 'The Big One! Tour', que además les llevará a un total de trece países europeos y, en España, a otras cinco ciudades a lo largo de esta semana.
Esta es la cuarta vez en sus más de 50 años de carrera que el grupo pasa por España y la primera vez que actuaban en la capital navarra, y eso lo sabían sus seguidores, pues, como contó el pamplonés Rubén Echeverría Calvo, de 56 años, esta era una ocasión “única e irrepetible”. Tan irrepetible que decidió acudir con su hijo Pablo Echeverría Pérez, de 17 años, y su hija Martina Echeverría Pérez, de 21 años, que comentó: “Me hace mucha ilusión venir porque, aunque el rock no sea de mis estilos favoritos, vivir el concierto con mi aita y ver su ilusión lo hace increíble sin ni siquiera entrar”.
Te puede interesar

Como ellos, la familia Martínez Alonso, natural de Noáin, también decidió convertir el concierto en una quedada para pasar un buen rato. “Yo llevo escuchando a ZZ Top desde siempre, desde que soy un crío, y he ido coleccionando todos sus discos, camisetas, vinilos… Solo los he visto en directo una vez, cuando fui a Houston en su 50 aniversario y es una experiencia que no se me va a olvidar nunca”, explicó Javier Martínez Sánchez, de 60 años. Junto a él, su mujer, Maite Alonso García, y sus hijos Luis y Unai Martínez Alonso, de 25 y 28 años respectivamente, se reían. “Cuando lo conocí era ya así de fan de la banda y nos ha acabado pegando el gusto por ella a toda la familia”, dijo Alonso García. “Por eso estamos aquí”, añadió entre risas.
TELONEROS DE LUJO
Aunque ZZ Top era el atractivo principal, sus teloneros, Wolfmother, grupo de hard rock australiano, también levantaban pasiones, especialmente entre aquellos que llevaban más de dos horas esperando en la cola, como Mateo Castro Fernández, de 45 años, que iba acompañado de su mujer, Ángela Rodríguez Vidal, de 41 años. Ambos llegaron a los alrededores del Navarra Arena desde La Coruña a las cuatro de la tarde dispuestos a estar en primera fila. “Hemos salido a las cinco y media de la mañana de casa y no hemos parado hasta llegar a Burgos, donde hemos comido algo y estirado las piernas”, relató Rodríguez Vidal. “Esta es una oportunidad única de ver ya no solo a ZZ Top, que son increíbles, sino también a Wolfmother, así que el cansancio del viaje vale la pena”, completó Castro Fernández.
Al igual que la pareja gallega, también deseosas de ver en directo a ambos grupos estaban varias amigas llegadas desde Bilbao, entre las que se encontraban Silvia Elizalde Marco y Lorena Navarro Vergara, ambas de 44 años. “Ver a estas dos bandas es un lujo para amantes del rock como nosotras, así que, cuanto más cerca, mejor”, explicó Navarro Vergara. Este no es el único concierto al que han asistido, pues el mismo grupo de amigas acudió al concierto de Deep Purple el pasado 5 de julio y vuelven a la capital navarra a ver a Judas Priest el 18 de agosto. “Somos muy fans del rock y, ya que no vienen a Bilbao, tendremos que movernos nosotras”, comentó Elizalde Marco entre risas.
Las colas para entrar al recinto fueron haciéndose más largas a medida que se acercaban las 19.30 horas, cuando finalmente abrieron las puertas. Hasta ese momento, fueron muchos los que prefirieron esperar tomando algo en las terrazas de los bares junto al pabellón antes de entrar a vivir una noche más de rock en el Navarra Arena.
