Análisis
La solución contra la piratería: un Netflix del fútbol


Publicado el 06/10/2025 a las 05:00
El CEO de Movistar Plus, Daniel Domenjó, aseguraba que hay que buscar “una solución a la piratería” o “el modelo de derechos deportivos tendrá unos años muy complicados en los que la pérdida de deportes puede hacer que el espectador se resienta en cuanto a la oferta”. Domenjó explicó que en España “el 43 % de la gente que ve fútbol lo piratea”, una práctica que, denuncia, socialmente “no está mal vista” y sobre la que políticamente “no se está haciendo lo que se debería”.
No es por dudar de los datos, que serán ciertos, y de sus valoraciones sobre esa cultura instalada de las emisiones ilegales. LaLiga lo lleva persiguiendo desde hace un tiempo para que aumenten los ingresos de los clubes, el motor de sus cuentas. Dice que se dejan de ganar entre 600 y 700 millones.
Después de haber ido con todo a por las plataformas digitales fraudulentas, en su pelea contra la piratería, está ganando cientos de sentencias a establecimientos de hostelería y desde ahora ha puesto el ojo en los usuarios particulares. En este caso, el cómo lo hace puede ser hasta discutible.
¿Quién no conoce a alguien que tenga un aparato de emisión ilegal? Esa es una realidad, pero el debate debería ser más de fondo que el de las propias advertencias de Movistar y de LaLiga. ¿Por qué un aficionado que quiere ver los partidos de su equipo tiene que pagar al mes más de 100 euros y abonarse, pasando por el aro, a un paquete de canales que no le interesa lo más mínimo? ¿Nadie de verdad ha pensado que es un producto caro y esa es la razón por la que hay piratería?
El modelo Netflix con el cine y las series y Spotify con la música son ejemplos de consumo democrático que han logrado reducir las descargas ilegales con sus servicios. En Francia, es el sistema que se ha instalado para esta temporada para ver los partidos. Se optó por ello para salir de la crisis de los derechos audiovisuales que ha sacudido el campeonato estos años y los resultados no son nada malos. En septiembre, ya han llegado al millón de abonados. El canal tiene un precio de suscripción de 14,99 euros al mes, con tarifas reducidas para jóvenes. Y hay más casos. El coste de ver la temporada completa de la NBA es de 109 euros, menos que un mes de fútbol en España.
Nadie tiene la bola de cristal, pero en un ecosistema de precios más asequibles la piratería bajaría seguro. Mejor eso que, matando moscas a cañonazos, enviar burofaxes para el cobro de 450 euros por ver fútbol fuera del cauce oficial.