Ni Lewandowski, ni Mbappé, ni Budimir: el delantero total se llama Mikel y se apellida Merino

El navarro se destapa como goleador con el Arsenal marcando un tanto en el 1-7 contra el PSV

Mikel Merino celebra su tanto en el Philips Stadion del PSBV en la goleada del Arsenal /
AmpliarAmpliar
Mikel Merino celebra su tanto en el Philips Stadion del PSBV en la goleada del Arsenal /
Mikel Merino celebra su tanto en el Philips Stadion del PSBV en la goleada del Arsenal /

CerrarCerrar

Fran Pérez

Actualizado el 05/03/2025 a las 17:08

Mientras que en LaLiga el polaco Robert Lewandowski, el francés Kylian Mbappé y el croata de Osasuna Ante Budimir se pegan por hacerse con el cetro del máximo goleador, Mikel Merino, el hijo de Miguel, sigue añadiendo muescas anotadoras a sus botas y deslumbrando a toda Europa, a los que ya le conocíamos y a los que lo están descubriendo.

El último tema de este roquero del fútbol lo interpretó este martes, 4 de marzo, en el Philips Stadiom de Holanda. El Arsenal inglés se pegó una merendola a costa del PSV en el encuentro de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, venciendo de forma apabullante por un 1-7 que deja meridianamente la eliminatoria sentenciada para los 'gunners'. 

Y eso que Mikel Arteta, técnico del conjunto londinense, se presentaba con problemas al carecer de un delantero puro por las bajas conocidas de Gabriel Jesús, Kaiu Havertz,  Bukayo Saka y Gabriel Martinelli. Ante tal tesitura, el vasco volvió a confiar en Merino como referencia en el área y, tras un invento fallido en los dos encuentros anteriores donde los británicos no anotaron gol, finalmente le funcionó. Va a ser verdad lo de que a la tercera va la vencida...

El 23 navarro marcó un tanto y dio una asistencia, contribuyendo a la contundente goleada, liderada principalmente por los canteranos Myles Lewis Skelly, -dos asistencias-, y Ethan Nwaneri, que hizo una diana, y del capitán, Martin Odegaard, que se llevó un doblete (el último de sus goles a pase del exrojillo).

Y eso que un defensa, Jurrien Timber, y un centrocampista, Nwaneri, fueron los encargados de abrir la lata que celosamente guardaba el meta local Benítez en los minutos 18 y 21. Pero la magia del exosasunista se retrasaría diez minutos más. Fue pasada la media hora de juego cuando apareció el 'killer' navarro.

Un lío en el área, una jugada por la diestra, un mal despeje de la zaga y el listo de la clase, al más puro estilo Emilio Butragueño, definió de maravilla. Mikel Merino recogió un balón en el área pequeña, en el perfil derecho del ataque de su equipo, muerto, solitario, con cara de "golpéame con el interior". Y así lo hizo. La zurda del en ese momento delantero goleador salió a pasear y, con un toque sutil y preciso, superó la oposición del meta Benítez y se alojó al otro lado de la línea de gol.

Luego ya fueron cayendo uno tras otro los tantos de Odegaard (47), Trossard (48), otra vez Odegaard en el 73 y Calafiori en el 85, dejando en anecdótico el tanto desde los once metros de Lang que ponía el eventual 1-3 en el marcador.

Pero una vez más el navarro, fijo en la selección española con la que ya ha anotado tantos valiosos como el de los cuartos de final de la Eurocopa 2024 contra Alemania, por ejemplo, ha demostrado que no hace falta ser alto, ni rubio, ni guapo, ni extranjero para marcar goles. Se llama Mikel, se apellida Merino, es un centrocampista de quilates y, encima, marca goles. ¿Para qué quieren más?

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora