El Valle de Egüés sonríe siete meses después

El último triunfo del equipo de Sarriguren fue en abril. Quince partidos después, el conjunto de César Sánchez volvió a la senda de la victoria, la primera de la temporada. “Los jugadores han sido honestos y nos hemos dicho cosas a la cara”, confiesa el entrenador navarro

Iban Lara, autor de un doblete, y Mikel Casado, los goleadores ante el Murchante, aupados por sus compañeros del Egüés
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Iban Lara, autor de un doblete, y Mikel Casado, los goleadores ante el Murchante, aupados por sus compañeros del Egüés
Iban Lara, autor de un doblete, y Mikel Casado, los goleadores ante el Murchante, aupados por sus compañeros del Egüés

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Borja Bernarte

Publicado el 10/11/2021 a las 06:00

El pasado 1 de abril el Servicio Navarro de Salud comenzó a dar cita a ciudadanos de 65 y 64 años para ponerles las vacuna de AstraZeneca. También se notificaron 13 nuevos ingresos y la cepa británica entraba con fuerza en la Comunidad foral. En Sarriguren se confirmaron tres nuevos positivos para llegar a los mil de cifra acumulada. Esa mañana de Jueves Santo, el Valle de Egüés asaltó Peritos y se impuso al Beti Onak por 2-4. Una victoria que no estaba en las quinielas, pero que permitió al equipo de César Sánchez meterse en el playoff de ascenso a Segunda B en la última jornada de Tercera. Lo que nadie podía imaginar es que el siguiente triunfo llegaría siete meses después.

La aventura del playoff se saldó con seis derrotas y un empate. La eliminación puso fin a la temporada. El verano conllevó cambios. Hubo diez bajas y nueve incorporaciones. La ilusión de la pretemporada se frenó en seco con cuatro derrotas consecutivas frente al Subiza (0-2), Avance (5-0), Txantrea (1-2), y Pamplona (1-0). Un gol a favor y diez en contra. Unos números aterradores. “Veníamos de una campaña anterior buena, con expectativas mejores y ves que los resultados no llegan. Pero había que ceñirse a la realidad y las cosas no estaban saliendo bien”, reconoce el entrenador César Sánchez.

En la quinta jornada llegó el primer punto. Un empate a cero en casa ante el Itaroa Huarte. La sexta fecha conllevó otro punto en un loco partido en Puente la Reina frente al Gares (3-3). Sin embargo, volvieron las malas sensaciones con derrotas contundentes contra el Cortes (0-3) y el Cirbonero (2-0). El Valle de Egüés era último con cuatro goles a favor y 18 en contra. Fue la etapa más dura de la temporada. En casos así, los focos apuntan siempre al entrenador. Es más fácil cambiar una ficha que todo el tablero. “Era parte del club. El club mandaba. Lo hablé con los jugadores y no tenía ningún problema en irme, pero dijeron que no. Cada uno puso de su parte. Tuvimos conversaciones y el vestuario habló. No fue nada fácil. Fueron honestos y nos dijimos cosas a la cara. Todos teníamos nuestra parte de responsabilidad. Dentro de esta situación cabe destacar que cada semana venían 20 a entrenar. El grupo estuvo unido, a pesar de sufrir la baja de un jugador -Pablo Pedreño- que prefirió marcharse y se fue”, confiesa el técnico.

Además de sentar las bases en el vestuario, fue tiempo también para hacer una radiografía de qué fallaba y cómo estaba el equipo. Se llegaron a conclusiones: “Todos pensábamos que habíamos mejorado respecto a la temporada pasada. Traer un perfil de jugador específico te condiciona a un fútbol determinado. Quizá nos dejamos llevar por tener un tipo de jugador que te marca. Pecamos de no encontrar ese equilibrio entre lo colectivo y lo individual”.

El cuerpo técnico y la directiva también analizó los objetivos y las aspiraciones del club presidido por Miguel Ángel Orbaiz. “Se crean unas expectativas demasiado altas, pero el verde te pone en tu sitio. La plantilla era nueva, pero hay buenos jugadores. Es cierto que si analizas uno por uno hay casos de todo tipo. Futbolistas que habían parado los últimos años o que no habían tenido protagonismo en sus clubes. Otros que estaban con nosotros y habían rendido bien, pero que ahora no estaban a su nivel. También lesiones. La dinámica de no sacar resultados no ayuda mentalmente. Entran las dudas y los miedos”, desvela César Sánchez.

Siete meses y quince partidos después llegó la ansiada victoria. Un contundente 3-0 ante el Murchante que puede servir de punto de inflexión: “Nos ayudará a limpiar la cabeza y que los jugadores crean que pueden ganar. A ver si nos enganchamos tras un comienzo malo y sentamos las bases para salir de la zona baja. Hay que ser realistas y no perder el norte. Agarrarse a lo positivo sabiendo que no fue un partido completo. En la primera mitad fuimos más certeros que en otras ocasiones, pero la segunda no fue buena. Hay que seguir mejorando”, apunta Sánchez.

El Burladés, siguiente rival, marcará el estado de ánimo del Valle de Egüés el próximo sábado. Un equipo de Sarriguren que, en la sesión del pasado lunes, recibió la visita del exrojillo Valdo. El de Cabo Verde impartió una charla de la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles). La plantilla vivió una jornada diferente donde predominó el buen rollo. Ya era hora.

LAS CIFRAS

​5 PUNTOS de 27 posibles suma el Valle de Egüés en la presente temporada.

19 CAMBIOS respecto al pasado curso. Hubo diez bajas y nueve altas en la plantilla.

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