Análisis

Un triste final en el Xota

Se marcha uno de los dirigentes clásicos del deporte navarro, persistente y pasional donde los haya, que deja un relevo que pone en riesgo el futuro

Imanol Arregui recibió de la mano de su hermano, Tatono, una camiseta conmemorativa
AmpliarAmpliar
Tatono e Imanol, los hermanos Arregui, el día de la despedida del técnico en 2023Jesús Garzaron
Imanol Arregui recibió de la mano de su hermano, Tatono, una camiseta conmemorativa

CerrarCerrar

Fernando Ciordia

Publicado el 05/07/2026 a las 22:32

Se consumó la salida de Tatono Arregui y la entrada del multi-imputado Ramón Lázaro. Triste final para el alma máter del club que más aficionados lleva a su pabellón después de Osasuna y que acumula dos décadas y media instalado en la élite del fútbol sala. Se marcha uno de los dirigentes más persistentes y pasionales que ha dado el deporte navarro, cuando por cosas de la naturaleza humana se ha ido apagando esa energía vital que le ha hecho durante tantos años abrir tantas puertas de patrocinadores, instituciones o jugadores. Complicidades, como tanto le gustaba decir. A los pies de las Dos Hermanas, Tatono fue uno de los fundadores hace 48 años para erigirse en la figura clave del imparable crecimiento de un proyecto que transformó a una cuadrilla de amigos en un equipo de máxima categoría, que no tuvo miedo siendo humilde y que tocó el cielo entre Copas y Playoffs, con una final memorable de Liga para la historia. Hablando de intangibles, queda esa forma cercana, singular y familiar de atraer a un público siempre nutrido, en fase creciente como una bola de nieve hasta estabilizarse; desde los tiempos en el Atakondoa de Irurtzun (una mina de canteranos), siguiendo por el estreno en División de Honor en el pabellón de la Universidad de Navarra en unos tiempos duros, continuando por los años dorados en la UPNA y, los más recientes, en un Anaitasuna que ha sentido el calor verde. Tatono ha sido un presidente dado a romper protocolos, con incontinencia verbal en sus discursos e incapaz de morderse la lengua cuando ha tocado, pero a la vez agradecido al más pequeño de los espónsors, al fichaje que no cuajó o al periodista que cubría por primera vez una rueda de prensa suya. Con un corazón como una locomotora, ha visto más partidos en las escaleras de los pabellones que en los palcos. Ojalá Tatono siga sufriendo con su Xota, señal de que el proyecto persiste. El relevo por el que ha optado para cuadrar cuentas genera un mar de incertidumbre sobre lo que va a suceder, una situación que parece no haber visto venir el Gobierno de Navarra por los avisos y especulaciones que se oían desde hace meses. El fútbol sala navarro en su cúspide está herido de gravedad.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora