Aspil Vidal 2 - 2 Gran Canaria FS
El Aspil, contra un muro: con poca intensidad, empató con Gran Canaria, colista
Los riberos se adelantaron dos veces, y pudieron golear, pero encajaron el tanto de la igualada a falta de sólo 30 segundos


Actualizado el 18/02/2018 a las 08:43
Dicen que sin gol no hay fútbol. Pero es que sin intensidad, tampoco. Ni fútbol, ni goles... ni puntos. Y es que en el deporte no hay rival pequeño, pero el Aspil-Vidal Ribera Navarra FS pareció saltar este sábado a la cancha con los tres puntos en su casillero... y cedió un empate inexplicable por 2-2 ante un Gran Canaria que se presentó en Tudela con 137 goles en contra, 0 puntos fuera de casa, y a 7 de la salvación. Y así, pero con dos goles más en contra, se iba a ir, pero se encontró con el empate a falta de sólo 30 segundos, cuando el Ribera ya no pudo ni creer en la reacción.
Un exceso de confianza que le salió caro al Aspil, que bien pudo golear, pero la falta de pegada es un mal que difícil remedio tiene. Este importante traspié, que no entraba en ninguna quiniela, deja a los riberos a 4 puntos del play-off. La semana que viene reciben, a las 18.30 horas, a Osasuna Magna en un derbi de alta tensión.
Ya avisó ‘Pato’ de que era un partido en el que el germen de la sorpresa estaba sembrado porque enfrente iba a estar un Gran Canaria al que, efectivamente, el Carnaval le ha cambiado la cara; y porque suponía la vuelta a la competición tras el parón. Pese a esto, el Aspil empezó perezoso y falto de chispa. Una desgana que se alargó durante los 20 soporíferos primeros minutos de los que poco se puede rescatar. Enfrente estaba un Gran Canaria inocente, pero disciplinado. El balón y la mayoría de las ocasiones fueron del Aspil, que se adelantó en el minuto 9 tras un desajuste que aprovechó David para batir de lejos a Víctor López, que estaba fuera de su portería.
El gol, lejos de espolear al Aspil, lo sumió en el letargo. Tanto que los insulares, que llegaron tres veces, pero de forma clara, aprovecharon un error de Gus, al que se le escapó un disparo sin peligro, para que Xitao empatara en el 17.
SIN TIEMPO TRAS EL EMPATE
La segunda parte pareció ser otro cantar. El Aspil había tocado zafarrancho y en los primeros tres minutos ya había demostrado más que en toda la primera parte. Las ocasiones se sucedieron y tuvieron muy diversos protagonistas, pero el balón no quería entrar.
La intensidad obligó a los naranjas a darse un respiro, pero continuaron con su monólogo carente de pólvora hasta que Pedro la encontró, a falta de casi 7 minutos, en una jugada ensayada.
El partido se volvía a poner de cara, pero los locales iban a sufrir ante los amarillos, que salieron de cinco. Hilaron posesiones eternas ante un Aspil bien cerrado, pero que se precipitó todas las veces que recuperó el balón, y terminó recibiendo el empate definitivo, tal vez por ‘aburrimiento’, cuando sólo quedaban 30 segundos, insuficientes para nada.