Salud
La otra cara de los maratones: así envejece el cuerpo tras correr largas distancias
Un estudio revela que incluso en pruebas de unos 40 kilómetros se producen cambios que aceleran el envejecimiento


Actualizado el 24/02/2026 a las 09:47
Correr maratones y ultramaratones se ha convertido en un objetivo cada vez más habitual entre aficionados al deporte y el trail running. Muchos ven en estas pruebas una forma de reforzar la salud y superar desafíos personales. Sin embargo, un nuevo estudio científico sugiere que, más allá de la medalla y la satisfacción, este tipo de esfuerzos extremos pueden tener efectos internos inesperados en el organismo.
Una investigación liderada por la Universidad de Colorado Anschutz (Estados Unidos), publicada en la revista Blood Red Cells & Iron de la Sociedad Americana de Hematología, ha analizado cómo responden los glóbulos rojos -las células encargadas de transportar oxígeno y nutrientes- al estrés de carreras de larga distancia. Los resultados muestran que incluso en pruebas de unos 40 kilómetros se producen cambios que aceleran el envejecimiento y degradación de estas células.
DAÑO CELULAR TRAS LA CARRERA
Los científicos recogieron muestras de sangre de 23 corredores antes y después de dos pruebas muy distintas: una de 40 kilómetros (como la Martigny-Combes à Chamonix) y otra de 171 kilómetros, la célebre Ultra-Trail del Mont Blanc. El análisis detallado de miles de proteínas, lípidos y metabolitos reveló que, tras completar las carreras, los glóbulos rojos presentaban daños tanto físicos como moleculares que reducen su flexibilidad, un aspecto esencial para que puedan desplazarse por los pequeños vasos sanguíneos y cumplir su función.
Según los investigadores, estas modificaciones se deben a dos factores principales: el estrés mecánico que sufren las células debido a las variaciones en la presión de los fluidos durante la carrera y un aumento de la inflamación y el estrés oxidativo en el cuerpo. Ambos procesos son indicadores de un envejecimiento acelerado de las células sanguíneas.
¿QUÉ SIGNIFICA PARA LOS CORREDORES?
Aunque estos hallazgos no proporcionan aún una guía sobre si se debe o no participar en ultramaratones, los autores del estudio advierten de que “el estrés persistente está dañando la célula más abundante del cuerpo”. Destacan además que el daño observado se intensifica en distancias más largas, lo que sugiere una relación entre la duración del esfuerzo y la acumulación de deterioro celular.
En este sentido, los científicos subrayan que todavía se desconoce cuánto tiempo tarda el cuerpo en recuperar la integridad de estas células tras una carrera y si estas alteraciones tienen consecuencias duraderas para la salud. Por ello, recomiendan continuar investigando y desarrollar estrategias personalizadas de entrenamiento, nutrición y recuperación que puedan mitigar los efectos negativos del ejercicio de alta resistencia.