Premios Valientas

Verdeliss, a corazón abierto: "Soy muy sensible y no puedo decir que no me afectan las críticas"

Este domingo cumple 40 años una de las mujeres con más notoriedad de la Comunidad foral. Su popularidad le granjea apoyo, pero también duras críticas, que asegura que le afectan. Tras recoger el premio Valientas, abre su corazón

Estefanía Unzu, ‘Verdeliss’, el pasado martes 29 de abril en Baluarte, donde recogió el Premio Valientas a la mujer más destacada en el deporte. 	irati aizpurua
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Estefanía Unzu, ‘Verdeliss’, el pasado martes 29 de abril en Baluarte, donde recogió el Premio Valientas a la mujer más destacada en el deporte
Estefanía Unzu, ‘Verdeliss’, el pasado martes 29 de abril en Baluarte, donde recogió el Premio Valientas a la mujer más destacada en el deporte. 	irati aizpurua

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María Vallejo

Publicado el 04/05/2025 a las 05:00

Está bien rodeada. Siempre a su lado, su marido, Aritz Seminario, con el que se pica cuando corren juntos, porque él es corredor popular y ella ha dado el salto a la élite del ultrafondo. La observan con orgullo sus padres, Fernando Unzu y Marta Ripoll, que no pueden evitar los consejos y correcciones, como buenos entrenadores, por muy famosa que sea su hija. Y en sus brazos, su hija pequeña, Deva, de 3 años. Con todos ellos acudía este martes 29 de abril Estefanía Unzu Ripoll (Pamplona, 4-5-1985) a recoger su premio Valientas, que otorgan Diario de Navarra y Laboral Kutxa cada año a mujeres destacadas en sus ámbitos. Unzu lo recibía como deportista, porque en los últimos dos años ha dado un salto inesperado que le ha colocado entre las mejores españolas de la larga distancia. A la espera de que se homologue su récord de España de 100 km, Verdeliss, como se le conoce por su faceta de influencer, muestra su cara más sensible en esta entrevista en la que revela que va a cambiar su forma de afrontar su pasión, que no es otra que correr por placer, no por recortar el cronómetro.

Vamos a reflexionar sobre su situación actual, tras alcanzar numerosos hitos deportivos y ser reconocida por ello. Acaba de recibir un premio junto a otras mujeres que destacan en distintas parcelas. ¿Cómo se siente en momentos así?

En actos así, me siento muy chiquitita y empiezo a sabotearme con el síndrome de la impostora.

Da la sensación de que tiene muy metido ese síndrome.

Mucho, siento que mi vida ha dado tantos giros argumentales que no me merezco tener tanta suerte. Me cuesta aceptar que también es parte del trabajo. Tengo sentimientos encontrados porque siempre nos han aleccionado con que el trabajo no es compatible con disfrutarlo, y yo estoy disfrutando muchísimo de correr, de la parte de superación personal.

Haber dado ese paso adelante en su nivel deportivo le ha granjeado mucha admiración pero también muchas personas que siempre dudan y le ponen peros. ¿Cómo lo lleva?

Esos peros son por el hecho de ser mujer y madre. Por eso me obligo a venir a estos eventos (en referencia a Valientas). A mí me cuesta ser reconocida, no por humildad ni nada por el estilo, pero entiendo que tengo mucho altavoz y puedo ser ejemplarizante. De camino a aquí, le decía a Aritz (su marido), que siempre dicen: “Sí, pero tiene ayuda”.

Sí, se lo dicen mucho.

Jo, pero un deportista profesional no tiene que pasar por ese tipo de apreciaciones. Incluso tendría que ser más ameritado, porque me lo estoy tomando como un hobby e integrándolo en mi rutina del día a día con el trabajo. Y en lugar de alabarse o apreciarse, se ve como lo contrario.

A veces se harta y utiliza sus redes sociales para contestar.

Es que no hay que dejar de tener presente que las redes sociales son un reflejo de la sociedad y de vez en cuando hay que dar estos toques de atención. A mí me cuesta ser controvertida, pero es mi vida personal y tengo que cuidarla. Guardar el equilibrio, supongo.

¿Tiene ayuda en este sentido o se autogestiona?

Uf, yo soy supervulnerable. Es tan importante la red que tenemos, el no perder el norte, el tener los pies en la tierra. Las críticas son el peaje de las redes sociales. Me encanta estar donde estoy, pero al fin y al cabo esto es una profesionalización que salió de un hobby que tenía hace muchísimos años. Tengo que lidiar con esto, pero con ayuda. Yo soy muy sensible y no puedo decir que no me afectan las críticas, pero tiro de la capacidad de mi marido.

¿Cómo le ayuda?

Sobre todo, no olvidando quién soy. Lo importante es centrarte en tu entorno, en el ahora, en cómo estás tú y cómo está quien te rodea. Y mientras todo eso esté bien, el resto está funcionando. Mi familia, mis padres, mis hermanos, mis amigos... hacen una piña a mi alrededor y me hacen estar más centrada.

¿Cómo se mantienen las amistades en este mundo, cuando se es tan conocida?

Al estar en Navarra, es más fácil. Estoy en un grado de popularidad de casi celebrity y en Madrid me estaría moviendo a lo mejor en unos ambientes elitistas donde te puedes pensar que se establecen relaciones por interés. No es mi caso. Mi día a día, mis rutinas, mi vorágine, es la de siempre. Mi vida no ha cambiado y me gusta que sea así.

¿No se ha planteado irse a vivir a Madrid, por ejemplo?

Aquí están mis raíces. Viví muchos años en Madrid, me encanta y voy mucho. Pero soy muy familiar y quiero que mis hijos no pierdan el vínculo que tienen con sus abuelos, con sus tíos, con sus primos...Quiero que todos los domingos podamos tener esas reuniones familiares.

¿Qué le dicen a sus hijos sus amigos sobre su madre?

Su infancia es de lo más corriente. El otro día me dijeron que un niño de clase les había dicho: “Mi madre te sigue y te manda muchas felicitaciones porque es una pasada todo lo que estás corriendo”. Y eso me hace mucha ilusión. Cuando era niña, mis padres eran superhéroes para mí. Y lo estamos haciendo muy bien para poder ser nosotros ese espejo.

Usted también es una superheroína para muchas mujeres que le dicen “cómo te admiro”.

Uf, lo de la admiración...

¿No quiere sentirla?

No. Cada cual tiene su contexto y sus circunstancias. Yo no soy la Estefi de hace 10 y 20 años. Muchas veces, la admiración va seguida de una autoexigencia. Yo estoy haciendo cosas supergrandes que a lo mejor no están al alcance. Yo intento ser realista y decirles que estoy contenta si lo que hago yo les sirve de impulso, aunque sea para hacer 20 minutitos al día de bienestar, de ejercicio físico... Yo no corro para huir de algo sino para encontrarme a mí misma. Y puede ser meditación, bailar, lo que sea, lo que signifique nuestra terapia.

Seguimos esperando que le homologuen el récord de España de 100 km.

Es un proceso bastante largo, del circuito, de los test antidoping, de los jueces, de las zapatillas que utilizas... Pero espero que esté a puntito porque yo cumplí los protocolos según lo establecido.

Después de sus últimas carreras, ¿cómo se toma las próximas fechas?

Me he quitado muchas presiones. Me gusta hacerlo así porque estoy en continuo aprendizaje. Empecé esto como una forma de disfrute, de liberación, de pasármelo bien. De niña hacía atletismo de manera competitiva. Me reenamoré del atletismo porque me quité de marcas, objetivos y podios.

¡Más vale!

No, es que no quería pasar esa frontera. Es como que tiene cierta incompatibilidad con mi vida el ser deportista profesional. Si yo estoy cansada duermo, si tengo energías me meto un entrenamiento cañero. Y es peligroso en los niveles en los que me he empezado a mover al ver que podía obtener éxitos a nivel de atletismo federado. Campeona de España, récord de España... Me vi queriendo escalar más alto y me vi intentando ir al Mundial . Y lo que sucedió es que tuve un intento. Hice un 12 horas y comuniqué que me había retirado. Fue bonito porque se me recibió abrazándome. Los comentarios generales fueron: hay que saber escuchar al cuerpo. ¿Y sabes cuál es la historia de todo esto? Que no fue el cuerpo el que me abandonó. Me retiré porque estuve en zona 2 corriendo -un ritmo algo más rápido que ir andando-. Lleva dos horas así y entré en un bucle de tener que seguir. Mi intención era hacer la mínima para el Mundial de 12 horas. Empecé a pensar que no me lo estaba pasando bien y me enfrenté a pensamientos que por mucho que corriera no iba a llegar antes. Y abandoné simple y llanamente por falta de fuerza de voluntad. Lo inmediato fue un sentimiento de culpabilidad. Te puedes retirar por un esguince de tobillo, pero no por no haber sido fuerte mentalmente. Y empecé a meterme en la zona en la que no me quería meter. Por eso no voy a estar en el Campeonato de España de 100 km que es este fin de semana (se ha disputado este sábado 3 de mayo). Y me siento bien con ello.

Le ha dado la vuelta rápido a ese sentimiento entonces.

Sí, ha sido una lección para mí, y sobre todo estar bien con ello. Es duro decir que si voy a ese campeonato podía subir al podio o ser campeona, pero no necesito ese tipo de reconocimiento. Dar ese salto es para mí importante, aunque quizá no se entienda.

¿Y qué más da si se entiende?

Ya, pero en una persona tan exigente como yo...

Entonces se va a tomar un pequeño paréntesis...

Voy a seguir corriendo para disfrutar y pasármelo bien. No tengo que perder esa mirada y yo la estaba perdiendo.

ESTE DOMINGO, MARATÓN DE BIARRITZ

Se apaga la grabadora y Estefi revela que este domingo 4 de mayo se va a Biarritz. Sí, a la maratón. Cumple los 40 años corriendo, no podía ser de otra forma. En su cabeza y en sus piernas estará la decisión de hacerlo para disfrutar y celebrarse a sí misma.

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