Ciclismo
Una salida master class con Miguel Induráin
Por tercer año consecutivo la compañía TotalEnergies reúne a una quincena de trabajadores y clientes a convivir y pedalear con el pentacampeón del Tour en Navarra


Actualizado el 10/06/2024 a las 16:47
“Imagina lo que es poder pedalear con el ídolo de tu infancia, estar y hablar con él... es lo máximo”, contaba ayer Fernando nada más bajar de la bici. Una quincena de sueños hechos realidad, es lo que consiguió este fin de semana TotalEnergies, presente en 120 países, con 1.200 trabajadores en España y que tiene un ciclo de gas combinado en Castejón. Por tercer año consecutivo, la compañía energética montó para clientes y trabajadores un clinic de dos días en Navarra con Miguel Induráin, en una experiencia única.
Después de un sábado con charlas de técnica, nutrición y puesta a punto, de cenar con Miguel Induráin, el plato fuerte del clinic era pedalear con el pentacampeón el domingo. La cita, a las ocho de la mañana en el hotel El Toro, lugar de concentración. Mirada al cielo entre los organizadores. Chispea, pero el plan sigue adelante. Llega el pentacampeón. Culote corto, maillot de la marcha que lleva su nombre y que patrocina TotalEnergies, manguitos y chaleco.
-“A ver si respeta, no creo que caiga mucho”, dice Miguel.
Los trabajadores/clientes de la compañía sienten el hormigueo de la ilusión. La salida es de casi 70 kilómetros por Ultzama, con el apoyo logístico de M2Eventos y el ex profesional Sergio Rodríguez como sherpa. La idea es ir en grupo, a un ritmo sostenido. Induráin sube y baja por el grupo. Tira, para, habla con uno, con otro.
-“Esto es Marcaláin, por aquí nos probábamos de cadetes”, dice.
Miguel sabe moverse. En los últimos 500 metros de Marcaláin, acelera. Todo se revoluciona, todos intentan seguir su rueda.
La “master class” cicloturista avanza por Ultzama. Los 15 elegidos de Total Energy -procedentes de todos los puntos de España- flipan por Induráin, por el verdor del valle, la tranquilidad de las carreteras. “Aquí sois unos privilegiados”, dice uno.
"ATACAR" A INDURÁIN, Y LA RESPUESTA
Tras el avituallamiento el día aclara. Induráin acelera en el repecho de Ihaben, la marcha va lanzada; de regreso se asciende Marcaláin. En su descenso, Luis -un valenciano- acelera y se hace un cuarteto. “Vamos, vamos que le hemos pillado a Miguel, eso no lo puede decir mucha gente”. Los diez kilómetros hasta el empalme con la carretera general se convierte en una crono. Alimentan la ilusión de apretarle al pentacampeón, pero... Cuando faltan 400 metros para el cruce les pasa la locomotora de Villava por la izquierda como una exhalación. “Me habéis hecho dar lo mejor de mí”, dice con retranca Miguel.
Y todos, felices.


