CICLISMO
Ricardo Abad: subir 21 Etxauris seguidos, un Everest
Ricardo Abad se enfrentó ayer a un Everesting, 8.848 m de desnivel de una tacada


Actualizado el 27/01/2017 a las 10:52
Es una de las tendencias de moda en la gente a la que le gustan los desafíos deportivos extremos. Se llama Everesting, y consiste en conseguir en bicicleta y de una sola vez un desnivel equivalente a los 8.848 metros que tiene la cima más alta del mundo, el monte Everest. Ricardo Abad, el ultrafondista tafallés que ha hecho todo tipo de desafíos en Navarra, se enfrentó ayer a un Everesting en el puerto de Etxauri.
Conseguir un Everesting tiene sus propias condiciones. La esencial es que los 8.848 metros de desnivel se consigan de una sola vez, en una salida continua, en la misma subida y que la salida quede grabada en un GPS. Vale pararse a avituallarse o descansar; no está permitido subir a pie la montaña, ni tampoco pararse a dormir . La cuestión es llegar a la cifra mítica de la altura del Everest. El escenario y el tiempo empleado lo pone quien lo intente.
UN RETO DE 20 HORAS
Ricardo Abad eligió para su Everesting Etxauri, uno de los altos señeros en Pamplona y su cuenca, por su vertiente de Etxauri pueblo. Una subida de 6,8 kilómetros, con un desnivel de 433 metros y un desnivel medio de un 6,37%.
Para conseguir un Everesting, un concepto ideado por Andy Von Bergen, Ricardo Abad debía hacer 21 ascensiones al puerto de Etxauri seguidas. 285,7 kilómetros para los que había calculado un tiempo de 20 horas.
El ultrafondista tafallés, que tampoco está en su mejor momento de forma todavía porque tiene otros objetivos más adelante, no tuvo especial suerte con la meteorología para su desafío. Arrancó a las 6 de la mañana, con una temperatura de un grado, nubes y claros y un molesto viento, que no dejó de acompañarle a lo largo toda la jornada. La temperatura fue de los 0 a los 7 grados y le acompañaron algunas gotas de lluvia.
Abad, que subió acompañado por otros cicloturistas en algunas ascensiones, se marcó la estrategia de ascender a un promedio de 40 minutos por ascensión, y bajar casi de inmediato para no perder ritmo.
El ultrafondista tafallés, que tenía previsto cerrar el desafío a primera hora de la madrugada, tenía que trabajar hoy en turno de tarde.