La conjura del Helvetia Anaitasuna tiene su premio
El conjunto navarro supera por 26-24 a un rival directo como el Bada Huesca en su carrera por la permanencia


Actualizado el 27/04/2025 a las 14:45
El Helvetia Anaitasuna logró una victoria crucial en su carrera por la permanencia ante un rival directo como el Bada Huesca (26-24), al que deja ahora en el fondo de la clasificación.
La primera parte no defraudó con intensidad en defensa, momentos de tensión y rivalidad sana en la grada. El Bada Huesca desplazó más de un centenar de aficionados que se dejaron oír en el Pabellón Anaitasuna, que presentó una buena entrada. El partido comenzó de la mejor manera posible, con parada de Marcos Cancio y gol de Albizu. Sin embargo el conjunto aragonés anotó dos tantos rápidos para voltear el marcador (1-2). Fue el único momento del primer acto donde los de Nolasco se pusieron por delante.
El Helvetia Anaitasuna reaccionó rápido y logró una diferencia de dos goles (4-2), el cuarto con un bonito lanzamiento de Ganuza desde el perfil izquierdo. Esta ventaja de dos goles consiguió mantener el conjunto de Quique Domínguez durante los primeros 30 minutos hasta el 11-9 con el que se llegó al descanso. Destacar la expulsión del local Nicolás Zungri, en una acción rápido que acabó con 7 metros para los visitantes y posterior parada de Santamaría, un seguro para los navarros.
La segunda mitad fue un carrusel de emociones. Se inició con mucha precipitación por parte de ambos, aunque el guion cambió con una doble parada espectacular de Marcos Cancio. Le dio vida al Helvetia Anaitasuna que encontró facilidad en ataque (15-13). Todo se puso muy de cara cuando Xavi González se disfrazó de mago para anotar cuatro goles seguidos, uno de ellos tras robar él mismo el balón (19-15). Era la mayor renta para los navarros
Pero el Bada Huesca todavía no había dicho la última palabra. Entre Malo y Moya redujeron las distancias aprovechando la ansiedad local (20-18). Esa diferencia se mantuvo hasta los minutos finales. Cada gol era celebrado como una victoria, cada parada de Marcos Cancio era festejada como un triunfo. La locura se apoderó de los dos equipos en los instantes finales, pero el Helvetia Anaitasuna supo gobernar mejor su ventaja hasta la victoria final.
