Anaitasuna 28-27 Viveros Herol Nava

Emoción y victoria por la mínima en el estreno de Helvetia

El meta Santamaría impidió con una parada en la última jugada que los visitantes lograran el empate

Martín Ganuza, culminando un contragolpe frente a Yeray Lamariano
AmpliarAmpliar
Martín Ganuza, culminando un contragolpe frente a Yeray Lamariano
Martín Ganuza, culminando un contragolpe frente a Yeray Lamariano

CerrarCerrar

J.J. Imbuluzqueta

Actualizado el 15/09/2024 a las 20:45

El Helvetia Anaitasuna ha empezado de la mejor forma posible la Liga Plenitude Asobal, con dos puntos en su casillero tras doblegar al Viveros Herol Balonmano Nava. Pero si importante ha sido conseguir la victoria (28-27), aún más la forma de lograrla y las sensaciones dejadas por todo el equipo verdiblanco en Anaitasuna.

“Lograr aquello que has soñado te hace feliz pero, sobre todo, te hace feliz recordar el esfuerzo empleado para lograrlo”. Una frase atribuida al tenista Rafa Nadal -uno de los deportistas que Quique Domínguez suele tomar como referencia- que tras este primer duelo firmarían, sin duda, cualquiera de los integrantes de un Helvetia que ha celebrado en la pista el triunfo como si de un título se tratase. Feliz, feliz por el triunfo, pero también por el trabajo, el sufrimiento y todo el empeño que ha sido necesario para doblegar a un rival duro, con una plantilla experimentada que no le ha puesto las cosas nada fáciles a los verdiblancos.

De hecho, la balanza del partido ha podido inclinarse hacia cualquiera de los lados. Ha habido momentos de todo. Minutos en la que pareció desequilibrarse para los visitantes y otros, hacia los locales. Y fueron estos quienes -gracias una defensa repleta de ayudas y que no ahorró en esfuerzos- acabaron por desnivelar el equilibrio en un emocionante final.

La tenacidad de un equipo repleto de jóvenes que nunca se dio por vencido, capaz de seguir plantando cara y pelear de tú a tú con un rival a priori superior -en cuanto a experiencia, corpulencia defensiva y potencial lanzador-. El Helvetia, en un primer duelo que permitió vislumbrar bastantes brotes verdes pero también unos cuantos aspectos a mejorar- creyó en sí mismo en todo momento y eso, aunque no evito que sufriese hasta los últimos segundos, le acabó dando la mejor recompensa.

El duelo tuvo una primera parte de igualada, un toma y daca. El Helvetia buscaba un ritmo alto, apostando por transiciones veloces, saques rápidos de centro y circulaciones amplias en sus ataques, con una gran efectividad colectiva. Por contra el Nava, con dos cambios defensa-ataque que acabó reduciendo a uno, buscaba otro ritmo. Con jugadores mucho más corpulentos, buscaba un ataque más estático liderado por la creatividad de Borja Méndez aunque, sin poder frenar el juego ofensivo local con su 6-0, tampoco renunció al duelo que le planteó el Helvetia.

El mando del electrónico fue alternándose, sin que ninguno de los dos equipos -con muchas rotaciones- lograse más de un tanto de ventaja hasta un descanso al que, tras una oportunidad perdida por el Helvetia para irse con ventaja, se llegó con un 15-16.

Ha sido en la reanudación cuando el duelo se rompió más. Primero ligeramente en favor de un Nava que encontró en Lamariano la eficacia que necesitaba en portería para hacer dudar a los lanzadores locales. Adquirió una renta de 2 goles que mantuvo casi 8 minutos. Pero el Helvetia reaccionó. Su defensa apretó los dientes y dio un paso adelante. Eso, con el acierto de Santamaría y un ataque bien liderado por Albizu y Alonso , ha permitido dar un vuelco al duelo ante el desconcierto de un Nava que, con un gol en 12 minutos, encajaba un 8-2 de parcial. Del 20-21 se pasaba a un 27-23 a menos de 8 minutos.

Lo más difícil parecía hecho. Pero si ese marcador era difícil de imaginar minutos antes, también ha resultado sorprendente ver que esa renta desaparecía en apenas 5 minutos (28-27, m.57). Tocaba sufrir. Tuvo opción el Helvetia para entrar en el último minuto dos arriba. Pero falló. Y tuvo el Nava opción de empatar pero, en un último ataque con advertencia de pasivo, tampoco acertó al desviar Santamaría, con el pie, el último tiro.

28– Helvetia Anaitasuna (15+13): Cancio (6 paradas); Ganuza (4), Alonso (3,2p), Pereiro (3), Redondo (1p), Itoiz (1) y Albizu (3) -inicial- Santamaría (7 paradas), Aitor García (5), Xavi González (3,1p), Ortiz, Kisselev (1), Castro, Elustondo, Marco Moreno (3) y Zungri (1).
27 – Viveros Herol Nava (16+11): De Vega (3 paradas); Guardiola (3), Dani Pérez (3p), Mario (6), Ahumada (1), Bonanno (1), Herranz -inicial-; Lamariano (8 paradas), Borja Méndez (5), Robledo, Carró (2), Tioumentsev (1), Nolasco (2), Marugán (1), Guardiola y Jiménez (2).
Parciales: 2-2, 6-5, 10-10, 12-12, 15-14 y 15-16; 19-20, 21-22, 24-22, 25-23, 27-25 y 28-27.
Árbitros: Ignacio García Serradilla y Andreu Marín Lorente (Cataluña). Excluyeron por parte local a Ganuza y Albizu. Por la visitante, a Nevado y Jiménez.
Incidencias: partido de la primera jornada de la Liga Plenitude Asobal disputado en el pabellón Anaitasuna de Pamplona, ante unos 700 espectadores. Antes del partido se homenajeó a los jugadores de Anaitasuna Xavi González por su triunfo en el Europeo junior y a Naroa Baquedano por su Mundial juvenil. También se guardó un minuto de silencio por los socios y abonados fallecidos.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora