Las seis finales por la salvación
El Castillo de Gorraiz Valle de Egüés afronta al límite la recta final de la temporada tras la derrota en el Navarra Arena. Es penúltimo empatado con el Jaén, que marca el play-out


Publicado el 10/03/2026 a las 05:00
Todo el que rodea al Castillo de Gorraiz Valle de Egüés era consciente, desde el inicio de temporada, de la dificultad que iba a suponer el debut en la Segunda FEB, tercera categoría del baloncesto nacional. Pero la situación actual, a falta de seis partidos para el final de la liga y con el equipo en puestos de descenso directo, ha encendido todas las alarmas tras la dolorosa derrota del sábado. El equipo se jugaba todo ante el Jaén, que venía de ganar, pero continuaba en la última plaza.
El partido fue un espejismo de la temporada. Ya sea por la presión de jugar en el Navarra Arena o por lo sustancial del encuentro por la permanencia, el equipo se mostró angustiado y “agarrotado”, como comentaba el técnico César Rupérez tras el duelo.
Está claro que no ha sido un camino de rosas por la categoría, pero las cuantiosas adversidades en forma de pasos por la enfermería ha sido digna de un mal de ojo. Hasta 6 fichajes hizo el equipo navarro antes de iniciar el curso, algunos de ellos de altura. Nunca mejor dicho con los 2,11 metros de Jabari Williams, pívot de Antigua y Barbuda que rápidamente acabó el año con una triada en pretemporada. De esta manera empezaba el periplo del equipo con las lesiones. Solo tres de los seis que llegaron en el periodo estival continúan en el equipo.
Con la sustitución de César Rupérez por Jotas Unzué, artífice del ascenso, el equipo vio un rayo de esperanza, pero terminó cayendo poco a poco en la dureza de la división.
OPCIONES REALES
Pese a que el equipo centró todas sus esperanzas en un, las opciones de continuar la temporada que viene en la categoría siguen vivas, especialmente con las citas dos próximas citas en Sarriguren, frente al Logrobasket (dos puestos por encima) y ante el Círculo Gijón (un puesto por debajo y colista).
Los navarros tienen casi imposibles las opciones de salvarse de forma directa, pero el objetivo es aferrarse el play-out, en el que habitaba con una placidez relativa hasta que le arrebató el puesto el Jaén Paraíso Interior. Tras el cambio en el sistema de descensos de esta temporada son dos los conjuntos que descienden de manera directa, y el Castillo ahora mismo necesita una victoria para salir de esa penúltima plaza.
“El equipo tiene alma y va a seguir luchando, es un golpe muy fuerte para el devenir de la temporada. Nos va a costar, pero tenemos que trabajar”, comentaba Rupérez el pasado sábado. El equipo contó con las incorporaciones de Pietras Piekus y Nkaloulou. Este último fue el jugador que más minutos disputó el último compromiso y el máximo anotador con 13 puntos. Gran parte del optimismo en esta situación límite pasa por el experimentado congolés 1,99 metros.
La última vez que el Castillo consiguió la victoria fue el 17 de enero frente al Toledo, pese a que ha estado cerca de volver a sumar de dos en varias ocasiones, pero la balanza siempre ha caído del otro lado. Aunque la última jornada es en casa, el conjunto debería llegar con los deberes hechos, ya que el Coto Córdoba (derrota por 61-67 en la ida) es unos de los aspirantes a la categoría de plata.
La situación ansía más si se mira al rival directo. El Jaén, con la del Arena, enlaza dos victorias consecutivas y es vital que no continúe con esta tendencia, ya que los navarros dependen de que los andaluces pinchen.