Baloncesto
Las claves de Jordi Juste para el BNC-Zornotza
La temporada del BNC ha ido de menos a más. Este sábado se miden al Zornotza, a partir de las 18h en Amorebieta-Echano, en el partido de vuelta para acceder a las final de acceso a LEB Oro y llegan con 7 puntos de ventaja


Publicado el 07/05/2022 a las 06:00
Algo que ha aprendido el ENERparking Basket Navarra esta temporada ha sido a no darse por vencido. No lo han tenido fácil, no ha sido un camino de rosas, al contrario, un campo de lleno de ortigas, pero en vez de rendirse, decidieron pelear.
Hace nueve meses empezó la aventura de un equipo con muchas caras nuevas. Eso suponía de todo; conocerse, llevarse bien, estrechar lazos, encajar, buscar jugadas, compenetrarse... No salió bien al principio, la juventud del equipo y el nerviosismo que los caracterizaba en los primeros partidos parecía que iba a marcar un rumbo negativo para el equipo que disputa la liga LEB Plata. Sin embargo, con el paso de las jornadas todo cambió, hasta que ha llegado hoy, 7 de mayo, donde se juegan el pase a la final de ascenso a LEB Oro ante el Teknei Bizkaia Zornotza (18h) en su campo. “El partido va a ser muy complicado. Afrontamos el encuentro con muchísimo respeto porque Zornotza ha quedado tercero de la liga regular, porque en casa solo ha perdido dos partidos, uno contra nosotros, y porque son campeones de Copa. Aquí supieron jugar con un ambiente similar al que viviremos hoy y ellos tienen la experiencia de pelear las rondas de playoff y otras más avanzadas. Hay un respeto máximo, pero nuestra ambición también lo es. Este equipo no se amedrenta con nada ni nadie y vamos a luchar no solo para pasar la eliminatoria, sino para ganar el partido desde el principio”, cuenta Jordi Juste, técnico del Basket Navarra.
Este sábado se desplazan a Amorebieta-Echano con una ventaja de siete puntos. “La renta solo nos va a servir en los últimos treinta o cuarenta segundos”, añade. Los rivales aún no le han vencido al BNC, pero para Juste, eso no significa mucho. “El partido del sábado pasado fue la primera parte de una eliminatoria que durante ochenta minutos. Tenemos que mentalizarnos de ir cuarto a cuarto, uno malo no puede no puede hundirnos, ni uno bueno motivarnos en exceso. Creo que el último tiempo del sábado pasado se explica por las rotaciones defensivas, quizá por algún ajusto, p ero sobre todo por la confianza en ataque que tuvo el equipo. Defendieron bien y creo que también tuvimos suerte en los últimos treinta segundos con Javi, que tomó una buena decisión para adelantarse en ese tiro de 3. Él leyó bien la defensa del Zornotza, pero si funcionó fue por el acierto de estar ahí arriba, de presionar, de tocar ese balón, uno de tantos que ha tocado. La guinda fue el mate con el que acabó, creo que fue un final bonito y que resume el espíritu de este equipo”, dice Juste.
1. La adaptación
Hemos aprendido a tener paciencia. Nos hemos adaptado con jugadores de EBA como Fercho, Treviño e Iñigo, con los de Plata como Font, Stephen y Jordan, con otro tipo de baloncesto como era el de Tate, un basket americano, y sobre todo hemos sabido crecer con el cambio de ciclo. Iñaki Narros se retiró, pero Adrián y Yárnoz, los nuevos capitanes, han unido al equipo y han dado a conocer a la gente la esencia del Basket Navarra.
2. La ausencia del pívot
Lamine Badji llegó para jugar abajo, pero una lesión complicó las cosas, después fichamos a Lucas y también se lesionó, así que nos adaptamos a jugar sin un pívot referente. Tuvimos a Stephen haciendo funciones de hombre grande, también a Tate, y con ellos el equipo jugó con cinco hombres pequeños. Hemos tenido mucho espacio en ataque porque a nivel defensivo es complicado parar a un equipo tan móvil. Todo esto se une a que hemos explotado nuestra potencia y nuestra velocidad. Ha marcado el estilo de juego.
3. El punto de inflexión: Burgos y Zornotza
No hubiéramos podido llegar hasta aquí si no nos hubiéramos hundido hasta la última plaza por perder ante el Tizona Burgos y sin haber ganado, el partido siguiente, al Zornotza, líder en ese momento. Parecía casi imposible, pero ver que podíamos superar a un líder nos dio fuerzas.
4. La confianza defensiva
En ataque hemos tenido un estilo reconocible, pero esto tuvo un proceso. Al final nosotros hemos jugado a posesiones muy cortas y nuestros partidos se resume en mucha anotación, pero nos hemos hecho grandes. Nunca hemos renunciado a nuestro juego, hemos madurado, hemos respetado el plan de partido y hemos mantenido la concentración que requería esa defensa, el equipo se ha superado muchísimo. Los cinco jugadores de pista han competido a nivel coral y han estado muy comprometidos, respetando las normas defensivas que teníamos para cada rival.
5. "Que estos tíos se quieren"
Fue un flechazo. Hay una conexión enorme, el vestuario está muy unido. Nunca han bajado el ánimo, a pesar de las derrotas, y creo que también ayuda que son jóvenes. Solo quieren mejorar, entrenar e ir para arriba. A parte del baloncesto, salen juntos a tomar algo, quedan para ver partidos de otros deportes en casa de alguno y cenan, en la pista solo hay que verlo. Siempre se animan, no me acuerdo de ningún reproche entre ellos. Todos tienen un mérito enorme y aquí Adrián y Yárnoz han sido claves.