Atletismo
¡Sayonara, Chuso!
El mítico marchador madrileño brilló en Pamplona con una marca de 44:12, con El Sadar como testigo


Publicado el 20/04/2021 a las 19:00
“Muchas gracias por todo”. Estas fueron las últimas palabras de Jesús Ángel 'Chuso' García Bragado antes de dejar el lugar donde acababa de dejar un sello imborrable para el deporte navarro. El legendario marchador madrileño, tan grande como humilde, tiñó de dorado para siempre el Gran Premio de Marcha Ciudadela de Pamplona. Su presencia será recordada, su competición, admirada, su sencillez, ejemplificante. El más grande del deporte olímpico nacional de la historia vino a Pamplona a decir adiós, Sayonara, y lo hizo, pero no vino a quedar bien con su compañero de batallas de marcha Rodrigo Domínguez, presidente de la Federación Navarra de Atletismo. Vino a darlo todo. A sus 51 años, conoce sus limitaciones y se dosifica. Apenas le queda una competición, la Copa de Europa de mayo, antes de colgar las zapatillas para siempre en Tokio. Y no pudo hacerlo de forma más brillante: cruzando el arco de la Calle del Sadar como ganador con los brazos en alto.
OTRA PLUSMARCA MÁSTER MÁS
Su nombre, su legado, quedarán para siempre junto al estadio rojillo, que poco después albergaría la victoria contra el Elche. Por una vez, El Sadar contempló una gran prueba atlética, seguida por una afición que brindó a pie de calle todo el cariño a los y las participantes. Pero fue Chuso quien se llevó la ovación más gigante cuando, terminadas todas las carreras, se subió al podio.
Sonriente y agradecido, Bragado se llevará un buen recuerdo de Pamplona. Y eso que tanto el viento como sus rivales, especialmente Juan Manuel Morales, le opusieron cierta resistencia. El madrileño tenía dos retos: seguir con su preparación para Tokio y mejorar su marca, lo que podría suponer, de nuevo, un récord máster. Y así fue. Cruzó la meta en 44:12, nueva marca nacional M50. Conforme va cumpliendo años, va dejando registros atrás. Ya tiene los récords M35, 40, 45 y 50 de 50 km marcha, su prueba fetiche y en la que fue campeón del mundo en Stuttgart en 1993, además de acumular tres subcampeonatos; M45 y M50 de 30 km; M45 y M50 en 20 km; y en 10 km tenía M40 y M45, y desde ayer tiene el M50. Lo ostentaba, con 45:30, Miguel Periáñez desde 2013. Bragado lo rebajó en 1 minuto y 18 segundos. El sábado confesaba a este medio que no sabía ni qué marca tenía que rebajar, pero que quería hacerlo. Y lo hizo de calle. Además, tiene en pista los récords M45 en 10.000 m y M40 en 5.000. Una máquina casi perfecta.
Grandes y peques quisieron inmortalizar el momento fotografiando al mítico deportista. Además, cuando fue agasajado por las autoridades al término de todas las pruebas, recibió un precioso aplauso de los niños y niñas que iban a competir en la última carrera, la correspondiente a los Juegos Deportivos de Navarra. Bragado recibía el cariño de Pamplona por todos los costados.
Una jornada en la que también brillaron Álvaro López y Alicia Lumbreras, que se impusieron en los 20 km, Pablo Sánchez y Oleksandra Kostenko, que vencieron en los 5 km, Miguel de Arriba y Paula Álvarez, los mejores en los 3 km. En 10 km, la vencedora fue Lucía Redondo.
Desde Pamplona a Tokio, García Bragado, Chuso, inicia la cuenta atrás para sus octavos y últimos Juegos Olímpicos. Y la semilla de la pasión por su deporte quedó depositada ayer junto al imponente estadio rojillo. Gracias por todo a ti, campeón.