ATLETISMO
Ane Petrirena, el 'rayo' de Sunbilla
La navarra describe cómo consiguió el oro en el Campeonato de Europa sub-23


Actualizado el 21/07/2017 a las 11:24
Son las 5 de la tarde y hace un sol de justicia en Pamplona. Las pistas de Larrabide abrasan, pero ya hay una mujer preparada para entrenar. Es Ane Petrirena, la reciente campeona de Europa sub-23 de 4x100, que después de su éxito tiene otro reto a la vuelta de la esquina: el campeonato de España absoluto. Lo intentará en los 100 metros y de nuevo en el relevo, para lo que contará con la ayuda de sus compañeras Yaiza Sanz, Laila Lacuey y Nerea Bermejo. Las cuatro preparaban ayer en las pistas pamplonesas lo que quieren que sea una gran actuación en Barcelona y un posible récord navarro.
No sería extraño, ya que la velocidad navarra vive un gran momento gracias a la irrupción de estas jóvenes atletas dispuestas a comerse el tartán. Todas han subido al podio en los campeonatos nacionales, pero ha sido Ane la que ha dado el salto gigante de calidad al colgarse un oro continental.
En una carrera colectiva preciosa y casi perfecta, en la que llevó el peso de la segunda posta, la velocista del Grupompleo Pamplona Atlético logró el campeonato de Europa. Ayer, Ane presumía de medalla de oro -“me han dicho que es oro de verdad”- al atender en su vuelta a Larrabide a Diario de Navarra. Sonriente y espontánea, contaba así su histórico logro.
“Detrás de esta medalla hay mucho entrenamiento, constancia, y también mucho trabajo nuestro y de nuestros entrenadores, que a veces no se les reconoce”, destacaba una corredora que no quería olvidarse de Félix Navarro, artífice de los grandes resultados de muchos de los atletas navarros. “Me ha ayudado mucho, sobre todo en invierno, cuando estuve lesionada”, precisaba Ane, a quien se le rompió en enero el isquio izquierdo y tuvo que permanecer dos meses y medio parada, cuando se encontraba en una gran forma. Las lesiones en esa zona le han perseguido en los últimos años, y ha sido a raíz de una decisión cuando ha cambiado su suerte. “Ahora me estoy tratando con Javi Sanz (velocista del equipo y fisioterapeuta) y estoy fortaleciendo esa parte, porque me faltaba mucha fuerza”, revelaba la deportista, que estudia Fisioterapia en Bilbao.
Ane llegó a Bydgoszcz sin ningún objetivo. Su primer test fueron los 200. “Iba a disfrutar y a hacerlo lo mejor posible. Conseguí pasar a semifinales y me supo muy bien, aunque quedé 15ª”, admitía Ane, a la que le esperaba la mayor de las sorpresas en el relevo.
“El responsable de relevos, José Luis Calvo, nos dijo que podíamos conseguir medalla. Nosotras creíamos que lo importante era llegar a la final, pero cuando descalificaron a Alemania y Gran Bretaña, empezamos a pensar en grande, aunque podía pasar cualquier cosa, como pasarnos de zona o caerse los testigos”, recordaba Petrirena.
Conforme se acercó la carrera, todo cambió. “Estábamos nerviosísimas, pero estaba toda la selección española y se pusieron a gritar. Nos ayudaron muchísimo a motivarnos”, explicaba la atleta.
Su labor fue recoger el testigo de Paula Sevilla y dárselo a Lara Gómez. “Paula se había comido a la suiza y a mí se tocó la subcampeona de Europa, pero no se me iba. Cuando cogió Lara vi que íbamos entre las tres primeras. Después, Cristina nos llevó a la victoria en la recta, mientras yo gritaba a una pantalla. Estábamos todas emocionadísimas y nos fuimos a celebrarlo con todos. Se cayó la valla encima”, apuntaba entre risas mientras mostraba en su muslo la marca que le dejó el incidente.
Su madre, sus hermanos y su novio, el atleta Jon Peralta, estaban en la grada. “Toda la familia estaba llorando, y mis compañeras con nosotros. María, la reserva, fue la que más lloró”, contaba la velocista, a la que le dieron una quinta medalla como sorpresa.
Durante el año, entrena en Basauri después de estudiar, casi en solitario. Hace falta tesón y fuerza de voluntad para ser una campeona.