In Memoriam
Jokin, un apasionado de la música
El crítico musical Santi Echeverría recuerda al promotor de conciertos Jokin Zamarbide, fallecido el pasado martes


Publicado el 01/10/2026 a las 05:00
Desde que Ana Zamarbide me comunicó hace meses la enfermedad de Jokin, nunca pensé que el desenlace se desarrollaría en este periodo de tiempo, a todas luces breve para la capacidad y la personalidad de alguien con tanta pasión por la música. Pude conocerle hace más de 30 años cuando, colaborando ya con este medio como periodista musical, recibía invitaciones del Departamento de Deporte y Juventud del Gobierno de Navarra para formar parte del jurado de los certámenes de pop-rock, cantautores, música electrónica y nuevas tendencias… También coincidimos como miembros del jurado para otros certámenes y festivales.
Ya entonces compartimos una pasión común como es la música, lo que nos llevaba a hablar, a analizar y argumentar de todo en este mundo apasionante y en constante evolución. Podíamos estar de acuerdo o no, pero Jokin tenía una personalidad mediadora y dialogante, además de respetuosa, hacia lo que los demás podían pensar. Hasta el punto de que yo admiraba el punto de equilibrio que gustaba desarrollar para que la cosa no se fuera de lugar. Sabía decir un “hoy hasta aquí, ¿verdad?”, porque tenía el don de intuir que nos acabaríamos encontrando. Eran argumentaciones intensas, pasionales… con ‘el Zamarbide’, así le llamaba yo a veces, imitando su mismo estilo campechano, cercano y hasta a veces jocoso. Él no me llamaba por mi nombre, y no por capricho, sino porque ya marcaba muy claramente y desde el primer momento el tipo de relación que deseaba tener contigo.
Fueron multitud de veces las que tenía que relacionarme con él porque íbamos a ver a los artistas que promocionaba, por los eventos y por los infinitos conciertos que organizaba para los siempre buscaba oír mi voz. ¿Y éste que te parece, Echeve? Siempre y siempre preocupado porque nuestra comunidad no sólo disfrutara de oportunidades de buenos y/o grandes eventos para nuestro público, sino de que tuviera buenas dotaciones e instalaciones para ofrecerlos. Conmigo intentaba no solo “conversar con otro apasionado de la música”, sino con el sociólogo que interpretara los movimientos de apetencias y quereres de nuestro público. Y yo evidentemente me volvía a entender con él desde el minuto uno porque esta Comunidad se merecía diferenciarse de otras teniendo en cuenta que aquí la música mueve montañas. Sintonía total.
Tengo hoy muy presente su carcajada oronda y franca, cual auténtico Olentzero o Papá Noel, con el que remataba muchas conversaciones también alrededor de una mesa, fumando uno de sus cigarros puros y echando la copica de la tertulia. Zamarbide era intenso, pero respetuoso. Era jovial, positivo, relativizando lo negativo porque lo importante era tirar para adelante…
Mando un abrazo muy grande a toda su familia y en especial a Ana, su hermanísima, con la que también he compartido tantos momentos de amor por este mundo de la música. Jokin, suerte donde estés, aunque estoy seguro de que vas a seguir jovial y feliz, sintonizando la mejor música.
