Polémica en Francia: acusan al fenómeno literario Thélyson Orélien de utilizar inteligencia artificial para escribir su novela
El escritor canado-haitiano niega haber recurrido a la IA para redactar 'C'était ça ou mourir', mientras que el detector Pangram indica lo contrario


Publicado el 24/09/2026 a las 09:48
El escritor canado-haitiano Thélyson Orélien, se encuentra en el centro de una polémica después de que una cuenta anónima de X le acusara de haber utilizado inteligencia artificial para escribir su novela 'C'était ça ou mourir'. La acusación llega pocos días después de que el libro se convirtiera en uno de los grandes fenómenos de la rentrée literaria francesa y de que el autor recibiera el Premio de Novela Fnac esta misma semana.
La polémica comenzó este lunes, cuando la cuenta 'Balance ton Claude' publicó varios análisis realizados con Pangram, una herramienta para detectar si un texto ha sido generado por inteligencia artificial. Según sus resultados, algunos fragmentos de la novela habrían sido escritos por una IA, a lo que la cuenta afirmó que el libro estaba "casi íntegramente" redactado de esa forma. Su publicación alcanzó millones de visualizaciones en X.
La novela fue publicada originalmente en Canadá en marzo y editada en Francia por Grasset desde agosto, 'C'était ça ou mourir' ha vendido unos 35.000 ejemplares en cinco semanas y figura entre las candidatas a varios de los principales premios literarios franceses, como el Goncourt, el Renaudot, el Femina y el Médicis.
El periódico francés Le Monde quiso probarlo y sometió a Pangram a analizar más de la mitad de la novela y el resultado indicó que más del 95% del texto habría sido generado por una IA, con un nivel de confianza elevado. El diario también realizó pruebas con fragmentos de otros 15 libros que el programa clasificó como escritos por humanos.
Pangram es un programa diseñado para identificar patrones que pueden aparecer en textos producidos por modelos de inteligencia artificial. Sin embargo, estos sistemas no permiten determinar de manera definitiva la autoría de una obra. De hecho, las pruebas realizadas por la AFP con otros siete detectores ofrecieron resultados diferentes y, en algunos casos, clasificaron los mismos fragmentos como probablemente escritos por una persona, según recoge la revista francesa especializada en libros Livres Hebdo.
Los resultados de Pangram han llamado especialmente la atención porque el programa está considerado uno de los detectores de IA más precisos disponibles actualmente. Dos estudios citados por Le Monde, de las universidades de Chicago y Maryland, apuntan a una tasa de falsos positivos -textos humanos identificados por error como escritos por una IA- inferior al 2% en las pruebas realizadas.
Aun así, los especialistas advierten de que este tipo de herramientas pueden equivocarse. Ophélie Fraisier-Vannier, investigadora del Instituto de Investigación en Informática de Toulouse, explicó a Le Monde que determinados estilos de escritura pueden producir resultados incorrectos. También señaló que la precisión de estos sistemas puede disminuir cuando se utilizan con idiomas distintos del inglés.
La propia AFP comprobó esta incertidumbre al analizar los mismos fragmentos con diferentes herramientas. Los resultados fueron muy variados, por lo que no existe actualmente un consenso entre los detectores que permita afirmar o desmentir que la novela fue escrita mediante IA.
El escritor ha rechazado las acusaciones. En declaraciones recogidas por Libération, ha asegruado que siempre ha disfrutado de la creación y la escritura y que no entiende por qué recurriría a una máquina para escribir su novela. También defendió que las imágenes, las repeticiones y los ritmos presentes en el texto forman parte de su propia forma de expresarse y de sus tradiciones haitianas y caribeñas.
Su editorial francesa, Grasset, también le ha respaldado y ha rechazado las afirmaciones sobre la elaboración del libro con IA. La editorial canadiense Boréal, responsable de la publicación original, ha asegurado que toma nota de las acusaciones, pero que mantiene su confianza en el trabajo de Orélien.
Orélien ha explicado anteriormente que comenzó a trabajar en el proyecto alrededor de 2017 y que viajó durante dos años por Estados Unidos y México para conocer las experiencias de personas migrantes que le ayudaron a construir la historia de Jonas, el protagonista de la obra.
Por ahora, las acusaciones se basan principalmente en los resultados de herramientas de detección y no en una prueba que permita confirmar que el escritor utilizó inteligencia artificial para redactar su novela. El autor y sus editoriales preparan documentación sobre el proceso de creación de la obra mientras la polémica continúa abierta.