Festival de cine de San Sebastián

Cuando Chiquito de la Calzada casi logra que Lucas Grijander teloneara a los Stones en Bilbao

Diego San José presenta en San Sebastián un documental que reivindica el legado del humorista y descubre su enfrentamiento con Pepe Navarro y los personajes paródicos de Florentino Fernández

Muere el popular humorista Chiquito de la Calzada a los 85 años
AmpliarAmpliar
El popular humorista Chiquito de la CalzadaARCHIVO DN
Muere el popular humorista Chiquito de la Calzada a los 85 años

CerrarCerrar

Agencia Colpisa

Publicado el 23/09/2026 a las 05:00

Quién le iba a decir a Chiquito de la Calzada, protagonista de 'Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera', 'Brácula: Condemor II' y 'Papá Piquillo', que iba a acabar en el Festival de San Sebastián. 

Toda España sigue recordando con una sonrisa a Gregorio Esteban Sánchez Fernández (1932-2017), cuyos hallazgos surrealistas en el lenguaje y hasta en el movimiento corporal se han quedado con nosotros. Casi una década después de su muerte, un largometraje documental presentado en el Zinemaldia reivindica su legado. Y lo hace desde la original perspectiva del thriller judicial a raíz de un hecho poco conocido: la demanda que el humorista malagueño entabló contra Pepe Navarro y Tele 5 por haberle robado su personaje, transmutado en Lucas Grijander y Krispin Klander, caricaturas encarnadas por Florentino Fernández en 'Esta noche cruzamos el Mississippi'.

"La única manera de hacer un documental sobre Chiquito de la Calzada era llevarlo a un lugar tan surrealista como su humor. Así nace un 'true crime' donde el Chiquito del título no se refiere al lado desconocido de Gregorio Sánchez, sino, literalmente, a otro Chiquito. A uno muy conocido. Tan conocido que acabó en uno de los juicios más surrealistas de nuestra historia reciente", justifica Diego San José, autor del guion junto a los realizadores Juan Zavala y Javier Morales.

La película, que Movistar Plus estrena el 1 de octubre, arranca con su protagonista dando las Campanadas de 1994 en Antena 3. "Chiquito era el personaje más conocido de España, el número uno de la televisión", recuerda Ramón García. Los espectadores le habían descubierto en el programa 'Genio y figura', en el que varios humoristas desgranaban un chiste tras otro. Los de Chiquito no eran muy buenos, pero la manera de contarlos era única. "Muy pronto te adentrabas en su cosmología, en ese estallido de talento y humor", subraya Manuel Jabois.

Toda España hablaba un nuevo idioma: el chiquitistaní. A base de repetir expresiones como 'hasta luego, Lucas', 'cuidadín' o 'está la cosa muy mal' la audiencia de la cadena se disparó. Chiquito hacía tres bolos al día, rodaba películas, daba pregones y su voz salía en el 'Bolero Mix 11'. Llegaba tan cansado que se dormía en el sofá de 'Genio y figura', rememora Paz Padilla. 'Fistro', 'pecador', 'el caballo de Bonanza' y 'por la gloria de mi madre' salpicaban nuestras conversaciones en un país que empezaba a olvidar los fastos del 92 que nos habían sumergido en la modernidad y sufría la crisis económica, el paro, la violencia terrorista de ETA que no cesaba y el final del Gobierno socialista, el 'váyase, señor González'.

El éxito le llegó a Chiquito a la edad de la jubilación. A los 7 años ya cantaba y trataba de evitar que los chavales del barrio de la Trinidad le robaran un trozo de pan. Fue siempre un 'cantaor de atrás', de los que dejan brillar a las bailaoras. Pasó 23 años en un tablao de Torremolinos y estuvo dos años en Japón junto a estrellas como José Mercé, que en el filme tilda a su amigo de "cantaor serio, que conocía todos los palos del flamenco". Siempre en segundo plano, siempre aguantando a los señoritos que le llevaban a las fiestas privadas en sus chalets.

Lo que ocurrió es que, para descansar la garganta, Chiquito se arrancaba con parlamentos humorísticos. Imitaba a Cantinflas, saqueaba a otros cómicos andaluces y utilizaba expresiones malagueñas como "¿te da cuen?". Mario Conde le descubre en una convención de directivos en Estepona y queda fascinado. El expresidente de Banesto se hace amigo de aquel "sujeto asombroso" y le recluta para sus fiestas todos los fines de semana. "Le pagaba tres pesetas para lo que ganó después", confiesa en el documental. "No podía entender cómo un hombre que había sufrido tanto en la vida podía desprender ese sentido de la alegría".

El empresario de comunicación Antonio Asensio y Tomás Summers le llevan a televisión. Chiquito cumple su sueño de comprarse un piso en el Paseo Marítimo de Málaga para su Pepita. Aquel niño que iba por los pueblos y comía una batata con una cucharita es feliz, salvo cuando por las noches, todas las noches en 'prime time', ve en Tele 5 a un joven cómico de veinte años, exvigilante jurado, que le imita con dos personajes que amplían el léxico chiquitistaní: Lucas Grijander y Krispin Klander. "No copiamos, le utilizamos como paradigma social y a partir de ahí creamos la parodia de un país", se justifica Pepe Navarro.

Son los tiempos de las Mamá Chicho y de las niñas de Alcásser. De la lucha encarnizada entre las cadenas privadas. Del presentador de 'Esta noche cruzamos el Mississippi' saltando del crimen más atroz a un striptease. "El conflicto entre Chiquito y sus imitadores se enmarca en un contexto apasionante y que retrata muy bien ese periodo: la guerra de audiencias entre las televisiones privadas, que acababan de nacer y que aún estaban definiendo las reglas del juego", explica Juan Zavala.

Chiquito de la Calzada ya ha cumplido los 70 y observa cómo cada vez tiene menos actuaciones. Demanda a Navarro y Tele 5 por vulneración de la propiedad intelectual. ¿Es Chiquito una persona sujeta a protección o un personaje público que, al igual que los políticos, puede ser objeto de parodia? El juez y el fiscal tienen que reprimir la risa al soltar términos como 'jarl' y 'a can de mor'. Pepe Navarro ha conseguido una fortuna con el merchandising de Lucas Grijander. El disco Lucas y sus Janders ha vendido tanto que la discográfica les ofrecen ser los teloneros de los Rolling Stones en su concierto en Bilbao.

En unos años en los que los derechos de propiedad intelectual todavía no estaban regulados como en la actualidad, el juez decide archivar el caso. Pepe Navarro salta a Antena 3 con 'La sonrisa del pelícano' y Chiquito se retira a Málaga, donde en 2012 muere su Pepita. "La película revisa aquel país que hace treinta años se puso a decir 'fistro' y que, treinta años después, sigue sin saber muy bien qué significaba", reflexiona Diego San José. "Quizá el misterio de Chiquito nunca fue qué significaban aquellas palabras; el misterio es por qué todo un país decidió entenderlas".

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora