Festival
El Caballo Blanco y Jito Alai regresan como escenarios de la danza al aire libre
El festival ‘Danzad, Danzad, Malditos’ ofrecerá nueve piezas de danza contemporánea durante tres sábados consecutivos (8, 15 y 22 de agosto) a partir de las 20.00 horas


Publicado el 07/08/2026 a las 17:46
'Danzad, Danzad, Malditos' vuelve un año más a la programación del Festival de las Murallas de Pamplona con nuevas propuestas de danza en espacios abiertos en el entorno amurallado de la ciudad durante tres sábados consecutivos (8, 15 y 22 de agosto).
Este sábado 8 de agosto, a partir de las 20.00 horas, se sucederán desde el Caballo Blanco hasta el frontón Jito Alai tres piezas de danza que serán ejecutadas por la compañía The Concept, la compañía de Carmen Fumero y Dácil González, y la navarra Qabalum. Ya por la noche, a las 23.00 horas en el Jito Alai, será el turno de la música electrónica como colofón a la jornada.
La transición entre cada una de las piezas de danza correrá a cargo del Ekipo Parkour. Integrado por seis jóvenes de Navarra, volverá a conducir al público entre escenarios mediante un recorrido salpicado de saltos, acrobacias y desplazamientos verticales por las murallas.
PROPUESTAS PARA ESTE SÁBADO
Este sábado 8 de agosto, la primera pieza será 'Nakama', a cargo de la compañía The Concept. Nacida en Cuba y afincada en Barcelona, esta formación desarrolla un lenguaje propio donde la danza urbana y la contemporánea se fusionan para contar historias reales.
En el Caballo Blanco presentarán 'Nakama', término japonés que define a un amigo que se considera familia. La obra reflexiona sobre la amistad y la colaboración, mostrando lo importante que es tener alguien que nos acompañe en la travesía, por larga y difícil que sea. “Actuarán cuatro bailarines, lo que aporta otra energía y dinamismo en escena. Además, 'Nakama' es una pieza muy bella y muy humana”, apunta la bailarina y coreógrafa navarra Carmen Larraz, directora artística del festival.
La segunda actuación correrá a cargo de la compañía formada por Dácil González y Carmen Fumero, bailarinas y creadoras canarias afincadas en Madrid. Presentarán 'A ojo', una alusión a que la belleza está en el ojo del que mira. “Es una pieza muy viva y a la vez muy delicada, donde destaca la complicidad entre ambas bailarinas”, señala Larraz.
Esta primera jornada se cerrará con la compañía navarra Qabalum, fundada en 2020 por Lucía Burguete y Diego Pazó, ambos formados en el centro coreográfico La Faktoria de Noáin. Sus obras entienden el cuerpo como motor narrativo y poético, apostando por una coreografía capaz de construir atmósferas y paisajes emocionales.
En esta ocasión presentarán 'Todo este ruido', pieza concebida como un “canto a la luz” que atraviesa el cosmos para darnos forma. “De Qabalum destacaría su capacidad de transmitir una poética muy personal, muy bella, a través del movimiento”, destaca Larraz de esta prometedora compañía, recientemente premiada en el festival RIDCC de Róterdam por su última creación, 'Gárgola'. En 'Todo este ruido', la coreografía incorporará un tercer protagonista inesperado: un dron que acompañará desde el aire el movimiento de los dos intérpretes.


Una semana después, el programa se abrirá con EYAS Dance Project (Valencia), cuya propuesta mezcla ferocidad, sensualidad y juego. “Tienen un lenguaje muy fresco y desenfadado”, resume Larraz. Fundada en 2018 por los creadores y bailarines Carlos González y Seth Buckley, en el Caballo Blanco presentarán 'Júpiter + Jaguar', con una danza llena de color, incendiaria y electrizante. “También llama la atención la estética de su vestuario”, apunta la directora del festival.
La segunda pieza será 'The Falling Man', a cargo de Wonderground, un solo de danza acrobática que explora el vínculo entre la caída física, la pérdida emocional y la memoria colectiva. “Es una pieza un poco más performática, donde resulta muy llamativo el trabajo de suelo. Su lenguaje se sitúa entre lo contemporáneo y lo urbano”, describe Larraz. “Nos habla sobre qué implica la caída y qué necesitamos para sobrellevarla”.
Otra compañía navarra será la encargada de cerrar la jornada. Acompañado por otros tres intérpretes, Aimar Odriozola presentará 'Hau zulo hontan' ('En este agujero'), donde danza y teatro se amoldarán al Jito Alai. “Esta pieza se inspira en la situación actual de los jóvenes, que se sienten dentro de un agujero del que es difícil salir”, concreta Larraz.
DIÁLOGO ENTRE CULTURAS
Una pieza híbrida que celebra el poder liberador del movimiento y la creación de comunidad lejos de casa abrirá la tercera jornada del festival. La artista multidisciplinar navarra Anouar Merabet, de origen marroquí, y la bailarina e investigadora del movimiento Polina Tiabut —nacida en Rusia y afincada en Pamplona—, abrirán un diálogo entre dos culturas de danza: el waacking, representado por Tiabut, y el voguing de Merabet. Para Larraz, esta propuesta refleja “cómo el arte puede ser una herramienta para incluir la diversidad cultural o de género”.
Por su parte, Tiabut dirige el festival Waacking Sharing en San Petersburgo, un punto de encuentro para la comunidad del waacking. “En un país como Rusia, donde las libertades están restringidas, hacer un festival de este tipo es un acto reivindicativo”, señala Larraz.
'Sin fichero adjunto' será la segunda propuesta, a cargo de la compañía navarra Erain, nacida en 2024 a partir de la inquietud artística de Ioar Labat y Julia Razquin. Con esta pieza reflejan la sensación de no tener instrucciones, de buscar una guía que indique cuál es el siguiente paso, qué decisión tomar o qué puerta abrir. “Son dos artistas jóvenes pero muy sólidos, con una visión creativa muy interesante”. Para Larraz, Sin fichero adjunto es otra metáfora sobre la situación que afrontan los jóvenes: “Se les han roto todas las estructuras y ahora tienen que reinventarse”.


Como broche del festival, desde Grecia llegará Uncia, “una joya” creada por el dúo Danae & Dionysios. La pieza se inspira en la idea de la metamorfosis y en la imagen de una criatura capaz de transformarse. En palabras de Larraz, “es una metáfora del misterio de lo desconocido, de eso que no llegamos a poder ver casi nunca, y ellos lo transmiten a través de la poética de esta pieza”.