Concierto
Los barbudos del blues rock incendian el Arena
Los legendarios ZZ Top iniciaron en Pamplona su gira 'The Big One!'
Actualizado el 18/07/2026 a las 23:39
Los legendarios ZZ Top aterrizaron este sábado en el Navarra Arena en la primera de las fechas que hacen en España y en una de las 23 por Europa en la gira que han llamado The Big One. Y protagonizaron un incendio intenso de hard rock, blues rock y sureño... pero corto con los 85 minutos que duró el concierto.
Del legendario trío estadounidense que comenzó su carrera en Houston en 1969 y que estuvo 50 años sin fisuras solo figura para esta gira el mítico guitarrista y cantante Billy Gibbons: el bajista Dusty Hill falleció en 2021 —ya le sustituyó entonces Elwood Francis, este sábado en el Arena—, y tampoco está Frank Beard en la batería, pues se recupera de unas lesiones en un pie —su puesto lo ocupó este sábado John Douglas—.
Después de la actuación de los teloneros Wolfmother, media hora larga separó sendas actuaciones, y cinco minutos después de las nueve y media de la noche salieron al escenario los venerables ZZ Top. Un escenario muy colorista con todo un fondo de pantalla con un impactante graffiti y la marca de ZZ Top en la parte alta acotaba su zona de actuación. Por detrás y a ambos lados de Billy Gibbons y Elwood Francis, dos curiosas formaciones de cajas alimentaban unos minibrutos Led y otras luminarias. Sin mediar palabra, se lanzaron con sonido rasposo y contundente con 'Got Me Under Pressure'. Le siguió una versión de Sam & Dave titulada 'I Thank You', y de ahí subieron la tensión y los vatios con 'Waitin’ for the Bus' y con 'Jesus Just Left Chicago', poderosas manifestaciones del blues rock que tanta fama les ha dado. En esa línea argumental lanzaron uno de sus temas más conocidos e históricos, 'Gimme All Your Lovin', del archiconocido álbum 'Eliminator' de 1983.
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Antes ya se habían dirigido al público, con una única frase, en la que denominaron «hermanos» a todos los asistentes, unas 5.000 personas. 'Pearl Necklace' sirvió para lucir algunos de sus valores más reconocidos, como son los gritos y los descarnados riffs de Billy Gibbons en un tema de puro hard rock.
Así también sonó 'I’m Bad, I’m Nationwide'. Con su eterna imagen de gafas oscuras, barbas larguísimas y bien tupidas y cazadoras y pantalones de cuero negro y múltiples colores superpuestos con motivos iconográficos de las culturas mexicana y texana, fueron luciendo palmito durante todo el concierto, aunque la realización audiovisual, para lo que acostumbra el Navarra Arena, fue entre pobre y mala.
No obstante, los ZZ Top a lo suyo y a dar caña con 'I Gotsta Get Paid'. Con 'My Head’s in Mississippi' se lanzaron al boogie rock con acento blusero, que al terminar llevó a Billy Gibbons a hablar en castellano con el público para decir: «Ummm, este número es bueno...». Era el momento de 'Brown Paper Bag', una canción de su autoría, que sirvió para que se despachara con uno de los riffs más potentes e inspirados de toda la velada. Sería el anticipo de uno de los temas más pesados de toda la noche, su conocido 'Cheap Sunglasses'.
Cargando sobremanera la distorsión, Gibbons se enfrascó en una larga introducción de guitarra para abrir el tema 'Just Got Paid'. El anillo slide en el anular de su mano izquierda hacía diabluras para beneplácito del público. Cargando aún más el hard rock y los vatios, y tras un cambio de instrumentos, se lanzaron a una brutal 'Sharp Dressed Man'. Además del envidiable dominio técnico de la guitarra de Gibbons, que en muchas ocasiones solo tocaba desplazando los dedos de su mano izquierda por los trastes, sin pulsar con la derecha las cuerdas, su voz mantuvo un gran nivel de energía a sus 76 años. Cuando transcurría una hora del concierto, se despidieron con otra potentísima demostración de hard rock, 'Legs'.
Al público le pareció escasa su actuación y hubo pitos de desaprobación. Pero tras cambiar de indumentaria, Gibbons se dirigió al público con un «cuidado con mi peligroso amigo Elwood Francis», que por el movimiento de su cabeza se notaba que reía. Así comenzaron sus bises, con el hard blues 'Brown Sugar', el hard boogie 'Tube Snake Boogie', el rock 'Thunderbird' y un potentísimo final con 'La Grange', que hace referencia al famoso burdel clandestino en las afueras de La Grange (Texas), conocido popularmente como el Chicken Ranch. La voz de Billy lució ronca, poderosa, y su también poderosísimo riff de guitarra dieron en el Arena ese matiz tan especial para la que muchos consideran una de las mejores canciones del blues rock y del rock sureño. El público se lanzó a cantar y hacer el coro que le añade ese toque salvaje y sureño, parafraseando a esos tremendos pasajes de guitarra tan marca de Billy Gibbons.
