Conciertos con memoria
Pamplona ofreció "apoyo incondicional" a Scorpions
La banda alemana repasó sus canciones clásicas y sus últimas composiciones en un concierto en Anaitasuna al que asistieron 4.500 personas


Publicado el 28/06/2026 a las 13:39
Su salida a escena estaba prevista a las nueve y media de la noche, pero no aparecieron hasta las diez. Un retraso de media hora que, sin embargo, el público no penalizó. Las 4.500 personas que se congregaron en el Anaitasuna para ver a Scorpions se mostraron "entusiastas" con la banda alemana, que el 29 de junio de 1997 mezcló en Pamplona "sus composiciones más recientes" en aquel momento "con buena parte de sus canciones clásicas".
Fueron los temas compuestos a mediados de los ochenta, "seguramente los momentos más gloriosos de la banda", los que pusieron de relieve el "apoyo incondicional" que Navarra brindó a los artistas. "El público reaccionó con entusiasmo ante composiciones como 'Big City Nights', 'The Zoo', 'Dynamite' o 'Rock You Like a Hurricane' —una de las canciones que conformaron los bises del concierto—", relató la crónica publicada por 'Diario de Navarra'. Los asistentes también acompañaron al vocalista de Scorpions, Klaus Meine, cuando sonaron 'Holiday', 'Still Loving You' o 'When The Smoke Is Going Down'.


El cantante, a apenas once meses de cumplir cincuenta años, demostró que se encontraba "en buena forma". "En los fragmentos instrumentales de las canciones, bailó continuamente mientras tocaba una pandereta, hizo juegos de voces con el público, saludó en castellano y llegó a cantar en español buena parte de sus canciones finales". Una de ellas fue 'Wind of Change'. A su lado actuaron los guitarristas Rudolf Schenker y Mathias Jabs, el bajista Ralph Rieckemann y el batería Curt Cress, que "tuvo la oportunidad de lucirse en un solo de varios minutos".
Los aficionados al grupo de 'heavy' pudieron comprar durante el concierto camisetas que costaban 3.500 pesetas, pañuelos estampados por 1.500 pesetas y chapas con el símbolo del grupo por 1.300 pesetas. El público también tuvo bebida a su disposición: un cachi de cerveza —entre 0,75 litros y 1 litro— se vendía a 700 pesetas. Y también fue posible adquirir entradas para el propio concierto. Eso sí, costaban 300 pesetas más que en días anteriores.