Concierto

Dani Martin, lanzado a tumba abierta en el Navarra Arena

El cantante celebra 25 años de carrera en Pamplona con un concierto arrollador, lleno de himnos de El Canto del Loco, emoción, mensaje vital y una puesta en escena espectacular

Concierto de Dani Martín en el Navarra Arena.

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Concierto de Dani Martín en el Navarra Arena.Eduardo Buxens

Santi Echeverría

Actualizado el 18/04/2026 a las 23:53

Quiso Dani Martín, en su concierto de la Gira de '25 años', comenzar con un tema de Robe, de Extremoduro, el conocidísimo 'Si te vas'. Un profundo homenaje, con todo el escenario sin ningún músico, en oscuro, y con las dos pantallas de vídeo laterales proyectando imágenes de las personas que estaban en el concierto en las primeras filas.

Una caricatura de Dani apareció en las dos pantallas mientras la música-sintonía de una conocida productora cinematográfica acompañaba también el momento. Las caricaturas de sus compañeros músicos, que le acompañan, rodearon a la de Dani y así comenzó el concierto propiamente dicho, con el tema 'Zapatillas' sonando a fuego: fuego de los cañones lanzando sus chorros, sumados así también al espectáculo, y con una enorme imagen de las zapatillas de la portada de ese disco que, sin duda, ha sido el más icónico en la carrera de El Canto del Loco.

Ciertamente, Dani y los suyos resolvieron esta parte del concierto lanzados a tumba abierta, recordando los momentos más populares del icónico grupo de pop donde Dani se fue forjando como artista. Y dieron la talla con 'Volverá' y con 'Canciones' (canción de El Canto del Loco). Aquello era un no parar, con el público enloqueciendo desde el primer momento.

Dani y los suyos, en pleno acelerón sonoro, siguieron con 'Desaparece', 'Vuelve' y la icónica 'Besos'. Por fin hubo una pequeña parada de esa lanzadera frenética sonora para que Dani pudiera interpretar la primera balada de la noche, que fue 'Tal como eres'.

Alguna de las cámaras de la realización audiovisual —la que seguía a Dani por el escenario— estaba completamente desincronizada respecto al sonido, pero las había en diferentes ángulos, incluso en un travelling justo por delante de la posición de Dani, en el centro del escenario.

La balada fue solo un pequeño espejismo porque, al terminar, Dani aprovechó el momento para dirigirse al público, saludarles y pedirles que siguieran el ritmo con las palmas como si en ello les fuera la vida. Y lanzó a sus huestes con más temas de su etapa de El Canto del Loco, con 'A contracorriente', a la que siguió 'Son sueños'.

Realmente, en esta gira de 25 años de carrera estaba manifestando que en aquella etapa, junto a sus compañeros de El Canto, fueron capaces de componer un montón de auténticos himnos que han sabido pasar los años perfectamente. Y las cerca de doce mil personas que estaban en el concierto se lo supieron agradecer tanto por los vítores y aplausos como por convertirse en un coro unánime.

Dani aprovechó para agradecer de corazón el estar una vez más en Pamplona y que tanta gente hubiera comprado la entrada para venir a verle.

En el escenario le acompañaban Iñaki García (piano y teclados), Javi Pedreira (guitarra y coros), Cristina Méndez (guitarra y coros), Manolo Mejías (bajo y coros) y Carlos Gamón (batería), además de otra pianista y otro guitarrista más.

Las portadas de los discos de los 25 años de carrera de Dani estaban en la delantera de más de 30 cajas —con forma de amplificadores— que eran parte del atrezzo del escenario. Entre balada y balada, Dani se había ido aprovechando para dar las gracias y continuar con ese bloque en el que se fueron sucediendo 'Puede ser' y temas de su etapa ya en solitario como 'Cero', 'Emocional' y la más que conocida 'Qué bonita la vida'.

Para este tema salió a acompañarle un cuarteto de cuerda, al que realmente se le escuchó muy poco en la mezcla sonora.

Entonces llegó un momento realmente intenso por las palabras que Dani quiso compartir con la gente. Lo primero, nos riñó —entre comillas— porque decía que estábamos demasiado parados, y nos pidió palmas. Vivió el momento intensamente, porque esta vida se acaba, esta vida no te la devuelve nadie, y dijo textualmente: "Es que te mueres y a los diez días ya no se acuerda nadie de ti. Este momento es irrepetible porque la vida es este momento, para el que compraste la entrada, para venir aquí y vivir esto. No se va a volver a repetir y, si tu cuñado no ha podido venir, que se joda. Deja de grabar vídeos y vive esto intensamente".

Dani, plantado, honesto e irrepetible. Existencial, porque la vida son momentos. Y así introdujo el siguiente tema, que en realidad es una canción de desamor, de cuando se ha dejado de estar enamorado. Fue 'No, no vuelve'.

Y de ahí, vuelta a fijar de nuevo el acelerador con sus temas de su etapa en solitario para que sonaran 'Me vuelves puto loco' o 'Carpe Diem'.

Y fue después del tema 'Carpe Diem' cuando aprovechó para lanzar otro de sus mensajes de puro alegato y decir que le gustaban muchos grupos de pop, y Extremoduro, Marea y Barricada, pero que para nada le gusta el reguetón y la mierda de música que, según él, se está haciendo hoy en día.

Fue la introducción perfecta para sus canciones detectadas en solitario como 'Novedades Viernes' o 'Hombre Ardiente'. Y de ahí, otro golpe de trapecio y a volver a cargar con más himnos de El Canto del Loco. Desfilaron la escandalera de 'La madre de José' o la vitamínica 'Volver a disfrutar', que enloqueció sobremanera al respetable.

Y hay que reconocer todos los elementos audiovisuales que iban apareciendo tanto en las pantallas laterales como en la gran pantalla trasera del fondo del escenario. 'Una foto en blanco y negro' fue otra locura colectiva, con letras de Dani que siempre ha sabido insuflar vitamina vital.

Fue el momento en que aprovechó para sentarse encima de una de las PAs de graves, a borde de escenario, y desde ahí comenzó a dar el mensaje de por qué eran importantes los 25 años de su carrera, una trayectoria en la que había perseguido sus sueños y dentro de una vida en la que nadie es mejor que nadie; lo importante es la capacidad para soñar y la suerte de haber nacido en este primer mundo.

Reconoció que siempre pudo perseguir su gran sueño, que era poder expresar en un papel con un boli lo que llevaba dentro y convertirlo en una canción. No sabía hacerlo con las matemáticas, pero escribía poesías a los profesores. El niño ha llegado hasta hoy y tengo la suerte de estar ante personas que valoran lo que haces. Mis padres me enseñaron a ser mejor, a saber lo que eran los límites, a tener educación, a amar las razas y a los hombres y las mujeres. Lo más importante de mi vida es ser el hijo de Manolo y Carmen, los últimos hippies que quedan en este país. Y las canciones siempre están ahí, tienen el poder de transportarnos a momentos y lugares en los que hemos sido felices.

Su discurso derivó después al reconocimiento hacia las bandas que han hecho historia para que otras les hayan podido seguir después. Y entre ellas nombró a Barricada, lo que fue la introducción perfecta para poder hacer un homenaje a 'En blanco y negro'. Fue una gran versión que enloqueció al personal, un homenaje que demostraba la honestidad de Dani con el reconocimiento hacia los que han abierto caminos.

Bajó a continuación un poco el listón emocional con 'Ya nada volverá a ser como antes', pero no por eso fue menos coreada que las anteriores.

Luego hubo un momento muy divertido cuando se dirigió a una de las espectadoras que portaba un cartel que decía: "Es mi última noche de soltera, hazme dudar, Dani". Lo que tienen los conciertos es que son momentos irrepetibles, como bien había afirmado Dani en la primera parte de la velada.

En 'Expósito de éster' no fue un cuarteto, sino un quinteto de cuerdas el que le acompañó también en el escenario. Y esa formación, junto al pianista Iñaki García, protagonizó un bello momento acústico que introdujo la salida de Dani Martín por un lateral al centro de la pista para interpretar 'La suerte de mi vida'.

Rodeado completamente por el público en la pista, le entregó una pulsera a un espectador. Y después llegó el momento de su conocida 'Peter Pan'. Se retiró por una senda que le abrieron entre el público de la pista como impás de espera antes de los bises.

Y para ellos reservó 'El último día de nuestras vidas', que da título a su último álbum en solitario, publicado en 2024. Al finalizar, no podía ser de otra manera, y lanzó su último gran mensaje de la noche, en el que dijo que efectivamente teníamos que ser conscientes de que puede ser el último día de nuestras vidas y que saquemos de ella a la gente que no merece la pena.

Fue el momento del último himno de la velada, 'Insoportable'. Tremendo acelerón final, con todo el público haciendo el coro. La verdad es que fue así durante toda la noche, sin un solo descanso, tal y como deseaba y solicitó un Dani Martín al que le queda cuerda para rato.

Grande, Dani Martín.

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