Cine
La Filmoteca de Navarra rescata del olvido al guionista tudelano Antonio Abad Ojuel
Miguel Zozaya escribe una monografía sobre el abogado y periodista considerado como uno de los principales guionistas de cine en el franquismo


Publicado el 22/10/2025 a las 19:31
En abril de 2016 se proyectó en la Filmoteca de Navarra 'Don Quijote de la Mancha' (1947), dirigida por Rafael Gil, y desde entonces rondaba en el edificio de Mendebaldea la idea de dedicar un número de la colección Libros de Cine a su guionista, el tudelano Antonio Abad Ojuel (1910-1989).
Miguel Zozaya publica así, diez años después, el libro con el que la colección llega a su número 10, lo que le ha obligado a “conocerle, rastrear y seguir su biografía”, con la complicidad de uno de sus hijos, Carlos Abad Rico, que fue director general de Canal+/ Sogecable, y quien presenta este jueves en la propia Filmoteca la proyección de una de sus películas, 'Mare Nostrum'.
Es el primer libro que se escribe sobre Abad Ojuel, “abogado de formación, periodista de profesión y guionista de cine por pura vocación”, según explica Zozaya. Abad nació en Tudela en 1910 porque su padre, que era químico y trabaja en una azucarera, fue destinado allí. Sus padres eran aragoneses y su propia adolescencia y juventud también transcurrió en Zaragoza, donde estudió Derecho y comenzó a trabajar en 'El Noticiero'. Falangista convencido, combatió en la Guerra Civil, donde resultó herido y fue enviado a San Sebastián para dirigir el diario Unidad. Al terminar la guerra, desempeñó el cargo de delegado de prensa y propaganda sindical en Gipuzkoa. Casi toda su trayectoria laboral estuvo ligada al sindicato vertical. “Como falangista, sufrió un rápido desencanto hacia la presencia de sus ideales dentro de la línea ideológica que fue conformando el franquismo en sus primeros años”, explica Zozaya. Es una de las razones por las que el hijo de Abad cree que se refugió en el cine, una de sus grandes pasiones junto a la tauromaquia.


En el cine trabajó sobre todo entre los años 40 y 60, “era considerado uno de los principales guionistas del cine español de su época”, apunta Zozaya. Escribió guiones para directores importantes de la época como Rafael Gil (diez películas y otras que no salieron), Luis Lucia, Ricardo Gascón o César Fernández-Ardavín, entre otros.
La más célebre, cree Zozaya, probablemente sea 'Don Quijote de La Mancha', pero hubo otras también como 'La Pródiga', 'Reina Santa', 'Currito de la Cruz', 'Mare Nostrum', 'La Niña de Luzmela', 'La noche del sábado', 'Sucedió en Sevilla' o 'El Coyote'. “Podríamos decir que su especialidad fue la adaptación literaria de obras previas”, cree el autor del libro, quien también aborda la censura franquista que padeció. Zozaya revisó los expedientes de censura de todos sus guiones, que en algunos casos, como 'La Fe', 'Paz' o 'Mare Nostrum', una historia de la Primera Guerra Mundial que él traslada a la Segunda, con un capitán de barco español que acaba engatusado por una espía del Tercer Reich, le trajeron problemas y estuvieron a punto de ser prohibidas. “Hay que tener en cuenta que no por ser falangista significa que no puedas tener encontronazos o choques con la línea ideológica imperante”, dice Zozaya.
Tenía predilección por las adaptaciones literarias, pero también por “el folletín y el drama más desbocado, con historias familiares complejas, en algunas ocasiones truculentas, que eso también daba problemas a la censura”, explica el autor.
Entre los proyectos frustrados y guiones inéditos, está su colaboración con el cineasta francés Robert Bresson en una coproducción internacional sobre la vida de San Ignacio de Loyola. Y se apunta, igualmente, su efímera faceta como productor con su propia empresa, Clave Films, que solo consiguió producir un título.
Una colección con muchos candidatos
El de Antonio Abad Ojuel es el segundo libro que Miguel Zozaya escribe para la colección Libros de Cine, después del que dedicó precisamente a otro guionista tudelano, José Germán Huici. En estos momentos se están redactando dos más, el de Alfonso Obrador y Jesús María Baztán, dos cineastas dedicados al cine amateur que escribe Julio Mazarico, y otro sobre la productora navarra X Films, a cargo de Koldo Lasa, que es el primer libro no dedicado a una persona. Es el último libro que presenta Alberto Cañada, responsable de la Filmoteca desde que abrió hace 15 años, ya que está a punto de jubilarse. Antes, admite, dejará a su sucesor “una lista generosa con posibles biografías” por si quiere seguir este camino.