Patrimonio
Notre Dame abre sus dos torres góticas a los visitantes, seis años después del incendio
Macron reinaugura los campanarios de la catedral. Las gárgolas, la aguja del crucero y las vistas de la ciudad esperan arriba


Publicado el 20/09/2025 a las 10:07
Era la última parte de Notre Dame que seguía sin poder visitarse desde el gigantesco incendio del 15 de abril de 2019. Las dos torres góticas de la monumental catedral de París abren de nuevo al público a partir de este sábado, lo que supone una nueva etapa en la restauración del templo, que reabrió a las visitas el pasado 7 de diciembre. El presidente francés, Emmanuel Macron, recorrió este viernes los campanarios en un acto previo a su inauguración este fin de semana, coincidiendo con las Jornadas Europeas del Patrimonio.
Las torres no sucumbieron a las llamas durante el gran incendio de hace seis años. El hecho de que resistieran, a diferencia de lo que sucedió con la armadura de madura y la aguja del crucero, resultó clave para que Notre Dame se mantuviera en pie. Solo uno de los campanarios se vio ligeramente afectado por el fuego. Los encargados de la restauración no solo reconstruyeron de manera idéntica la aguja del crucero y la armadura -una de las joyas arquitectónicas de esta iglesia que empezó a levantarse en el siglo XII-, sino que también han repensado el recorrido para subir hasta la cima.
RESERVAR Y PAGAR 16 EUROS
La visita a las torres requiere a partir de ahora el pago de 16 euros y una reserva en la web del Centro de Monumentos Nacionales (CMN). Estos requisitos, en cambio, no son necesarios si uno quiere ir a misa o solo visitar la basílica (es gratuito). "Hemos modificado el objetivo de la visita. Hace seis años consistía en subir rápidamente hasta el tejado para disfrutar de las vistas. A partir de ahora se hará en tres etapas", explicó Marie Lavandier, presidenta del CMN. Está previsto que ese recorrido dure alrededor de una hora.
El nuevo circuito comportará, primero, la subida de 90 escaleras -en total son 424- hasta una primera sala. Allí pueden observarse dos quimeras que sobrevivieron a las llamas y dos grandes maquetas de la catedral. Luego, hay que ascender por otra escalera de madera diseñada desde cero estos últimos años y que ha sido concebida para que los visitantes que suben no se crucen con los que bajan. Los responsables de Notre Dame prevén que 400.000 personas visiten las dos torres.
La llegada a la 'cima' no solo tiene como recompensa el hecho de gozar de las vistas del Panteón, del museo del Louvre o la Torre Eiffel, sino también de ver de cerca la aguja del crucero y las míticas gárgolas. Además, permite contemplar la armadura reconstruida con una madera especial de roble, así como las dos campanas más grandes, llamadas Emmanuel (forjada en el siglo XVII) y Marie (en 2013).
La reapertura de la última parte de Notre Dame que seguía sin estar accesible al público no significa que se haya terminado la reconstrucción. "Queremos restaurar los exteriores y también la sacristía", explican en el organismo encargado de los arreglos, desde donde aprovechan para pedir más donaciones.