Arqueología
Sondeos en Santa Criz sacan a la luz la posible muralla del castro vascón
La arqueóloga María García-Barberena, codirectora de la excavación, baraja la hipótesis de que la población vascona “abandonó el lugar antes de la llegada de los romanos” para trasladarse a la zona oriental del cerro


Actualizado el 17/09/2025 a las 19:05
Un muro de carácter defensivo, levantado al norte y adosado a viviendas de la Edad del Hierro. Este es el principal hallazgo de la actual campaña de excavación del yacimiento de Santa Criz, cuyos resultados se presentarán este viernes en una charla que tendrá lugar en la Casa de Cultura de Cizur a cargo de Javier Andreu, catedrático de Historia Antigua y asesor científico del proyecto de Santa Criz.
Esta nueva campaña en Santa Criz, que ha durado cuatro semanas, se ha centrado en el castro vascón, ubicado en la parte más occidental del cerro de Santa Criz. Este castro dio origen al poblamiento en Santa Criz de Eslava y antecedió a la gran urbe romana.
En concreto se han llevado a cabo dos pequeños sondeos, uno en la zona este del castro vascón y otro en la oeste. La arqueóloga María García-Barberena, —codirectora de la excavación junto a Leyre Arróniz y Luka García de la Barrera—, ha compartido las conclusiones más destacables de esta campaña: “Lo más llamativo es que se trata de un castro que no está romanizado. Todo apunta a que se produjo un abandono temprano del castro. La hipótesis que barajamos es que la población se trasladó a la zona oriental del cerro antes de la llegada de los romanos”.


Buena parte de los restos de cerámica hallados en la excavación han sido datados en la fase temprana de la Edad del Hierro: "No esperábamos encontrar materiales tan antiguos", señala la arqueóloga pamplonesa.
García-Barberena menciona la tesis doctoral del arqueólogo navarro Javier Armendáriz 'De aldeas a ciudades. El poblamiento durante el primer milenio a.C. en Navarra', que recoge movimientos de población, a partir del siglo V a.C., para conformar “las ciudades vasconas que adquirieron el poder territorial de la zona, como Pompelo o Andelos, posteriormente romanizadas”, explica la arqueóloga.
Por otro lado, el sondeo oeste ha aportado restos de un derrumbe con abundante material tanto de la Edad del Hierro como de tradición celtibérica.
MODELO URBANO DE LAS ERETAS
Las características de la muralla, de un metro de anchura, coinciden con las de la época prerromana: “Es un tipo de construcción bastante habitual, donde la muralla funciona como cierre de las viviendas”, precisa.
Sobre el tipo de urbanismo de este castro vascón, García-Barberena apunta a que seguiría el modelo del yacimiento de Las Eretas, en Berbinzana. La existencia de esta estructura urbana de la Edad del Hierro se corresponde con lo detectado por un examen con georradar realizado por la Institución Príncipe de Viana.
En este tipo de urbanismo, las construcciones "se abrirían a una calle o plaza situada al sur", algo que habrá que confirmar en futuros sondeos. "Es de gran interés indagar en esa estructura urbana, porque tenemos muy pocos castros prerromanos que no hayan sido tocados después", destaca García-Barberena.
De cara al año que viene, "sería interesante sacar a la luz una o dos de las viviendas que están adosadas a la muralla y ponerlas en valor como parte de la visita al yacimiento”.
Para Javier Andreu, esta excavación está resultando relevante por dos motivos: "En primer lugar, porque es el primer castro vascónico que se excava en una zona en la que convergen las evidencias toponímicas, antroponímicas y teonímicas vascónicas y, también, porque nos va a permitir conocer el urbanismo de esa ciudad anterior a Roma en el paraje de Santa Criz".