Bares
El Café Bar Burdeos, años de experiencia y sede de una peña osasunista: "Lo cogimos porque mi mujer venía mucho"
Francisco Javier Hermand Pabolleta, propietario del Café Bar Burdeos junto a su esposa Idoya Eraso Jericó, cuenta con 50 años de experiencia en hostelería y lleva 10 al frente de este local.


Publicado el 04/08/2025 a las 05:00
Un gran ventanal muestra el interior del local. En la pared izquierda se pueden ver dos camisetas de Osasuna y un escudo del club que dice: “Peña osasunista Burdeos”. En el techo, permanecen numerosas botellas de vino y sobre la barra, una gran variedad de pinchos. Tras la misma, Francisco Javier Hermand Pabolleta, propietario de 64 años del Café Bar Burdeos.
Este local, ubicado en la calle Tafalla de Pamplona, está regentado por Hermand y su mujer, Idoya Eraso Jericó, desde hace 10 años. “Lo cogimos porque mi mujer venía mucho, ya que antes era una pastelería. Hablamos con los dueños, que se iban a jubilar, y cogimos el local”, aseguró el propietario.
Al hacerse con él, Hermand ya contaba con 40 años de experiencia en el sector hostelero a sus espaldas. “He tenido otros locales y he sido coctelero. Fui campeón de Euskadi y dos veces campeón de Navarra”, indicó Hermand.
La década que ha transcurrido desde que la pareja se hizo con el local llena al propietario de satisfacción. “Estoy muy contento con estos años y es una zona muy buena. Aunque tengo ganas de jubilarme”, señaló entre risas. Desde que llegaron al Burdeos han traído novedades al local más allá del cambio de pastelería a bar.
En 2019, el Burdeos creó su propia peña osasunista que, a día de hoy, cuenta con 118 miembros. “Nos juntamos una noche unos clientes y a uno se le ocurrió montar una peña. Y pensamos en intentarlo. Fuimos al Club Atlético Osasuna y al Gobierno de Navarra, hicimos todas las gestiones necesarias y fundamos la peña”, señaló Hermand. Desde entonces, es típico de este local que las noches de partido acudan muchos clientes para disfrutar del encuentro en compañía.
Además, todos los años organizan una liga de mus. “Organizamos un torneo en el que pueden participar entre 12 y 16 parejas, cómo si fuese una liguilla, y dura mes y medio. Empezará en septiembre u octubre”, indicó el propietario.
A día de hoy, Hermand se muestra satisfecho con la labor realizada y con la forma en que han transcurrido estos diez años.
Por el momento, permanecerá tras la barra y continuará sirviendo las especialidades del local: el bocadillo de jamón ibérico con tomate y los fritos. Eso sí, siempre con Idoya Eraso y, los fines de semana, con sus hijos a su lado. Así será durante al menos unos meses más este bar de Pamplona que dejó de ser tan solo un local, para convertirse en un espacio de encuentro considerado “tranquilo, familiar y de casa”.