Conciertos
El heavy melódico de Scorpions triunfa en el Arena en su 60 cumpleaños
Miles de personas abarrotaron el pabellón pamplonés para ver un concierto en el que no faltaron los mayores éxitos de los alemanes
Publicado el 15/07/2025 a las 23:36
En el preámbulo del concierto de Scorpions en el Navarra Arena, los colores rojo y blanco habían mutado a negro. Algunos de los cerca de 12.000 espectadores (una estimación), se tomaban cervezas en los bares cercanos del exterior y las colas al principio estaban allí que no para entrar al Arena. Así que el acceso fue paulatino y sin apreturas.
A las 20.15 horas -habrá que decir con puntualidad no inglesa sino californiana ya que los teloneros venían de allí- saltaron a escena los Dirty Honey con Marc LaBelle en la voz, John Notto en la guitarra, Justin Smolian en el bajo, y Jaydon Bean en la batería. De Los Angeles y en activo desde 2017 este cuarteto ya logró el éxito desde sus inicios con su single debut 'When I’m Gone', alcanzando el número uno en la conocida, reputada y especializada lista Billboard Mainstream Rock Songs. En ese logro fueron la primera banda independiente en lograrlo.
Con un set de media docena de canciones y media hora de duración se metieron al público en el bolsillo con temas como 'California Dreamin', 'Get a Little High', 'Heartbreaker', 'Dirty Mind' o 'Won’t Take Me Alive'. Marc LaBelle lució palmito y sombrero de ala ancha con su registro y gutural en la voz y John Notto en la guitarra tuvo tiempo de destacar en un larguísimo solo. Aunque ciertamente cuando más habían calentado y conectado con el público tuvieron que abandonar el escenario por “prescripción” de fuerza mayor del horario marcado. 30 minutos fueron, pero bien aprovechados...
A las 21.28 horas un vídeo con momentos estelares de los 60 años de la carrera de los Scorpions se pudo ver en ambas pantallas laterales. El número 60 se hacía señor con su tamaño formidable.
El cantante Klaus Meine - segundo componente más antiguo de la formación- atacaba los primeros versos de un tema en el que en la pantalla trasera lucía un universo con estrellas y galaxias. Con su gorra de cuero negro orientada a la visera hacia atrás y vestido también todo él en negro pronto fue acompañado por los cuatro componentes y compañeros del grupo: Rudolf Schenker (guitarra y fundador), Matthias Jabs (guitarra), Paweł Mąciwoda (bajo) y Mikkey Dee (batería). El concierto se lanzó con el tema ‘Coming Home’. Desde el.principio Klaus, de 77 años, mostró actitud aunque su movilidad ya no es la misma que hace una década y su voz ha perdido tesitura en agudos.Rudolph y Matthias sí lucían bastante más movilidad pertrechados desde sus guitarras y con palmito y cazadora amarillo/dorada el fundador de la banda, Rudolf. Tras los temas ‘Gas in the Tank’ y ‘Make It Real’ ambos guitarristas que ya habían estado asumiendo un rol principal.
Después del tema ‘The Zoo’ llegó el momento de meter mucha gasolina y fuego al concierto para interpretar un larguísimo tema instrumental que comenzó con tintes muy pesados y mantuvo el pulso mientras el propio Klaus aparecía también con una guitarra eléctrica. Hubo un momento en que los cuatro componentes dejaron a su compañeroatrás y desfilaron por la pasarela para colocarse el primer término en pura actitud desafiante de metal y hard rock. Ciertamente Mikkey Dee, el baterista y más joven componente de la formación (61años) era sin duda el que mayor energía transmitía por su toque preciso y certero, trabajando bien los timbales y el doble bombo, con una batería que a diferencia de otros evangelistas del metal tampoco tenía un exceso de platos y crashes. Era ‘Coast to Coast’.
Pero el auténtico subidón llegó al interpretar en un 'non-stop' los temas ‘Top of the Bill / Steamrock Fever / Speedy’s Coming / Catch Your Train’. Momento especialmente intenso con Rudolph y Matthias lanzando toda la munición de grueso calibre desde sus guitarras escupe-fuego. Un buen ejemplo de lo que siempre les ha caracterizado y una demostración de que este grupo sin duda ha sido abanderado del metal con el color más melódico.
‘Bad Boys Running Wild’ enloqueció todavía un poco más a la concurrencia que estuvo cantando el tema de principio a fin.
En el siguiente tema ‘Delicate Dance’, tanto Klaus como Rudolf se dieron un descanso y abandonaron el escenario para que saliera Ingo Powitzer a la guitarra y Matthias Jabs llevara la voz cantante en las seis cuerdas. Momento intensísimo de puro hard rock instrumental que cristalizó en un gran final para que volvieran al escenario Klaus y Rudolph, esta vez con una guitarra acústica. Matthias también intercambió su guitarra eléctrica por otra acústica para la primera parte de la conocidísima balada ‘Send Me an Angel’. El grupo de metal que mejores baladas ha compuesto a lo largo de la historia del género había estado más de 45 minutos sin interpretar ni una sola y comenzó con ella. La gente vitoreaba a Klaus que había ido a primera línea de la pasarela/escenario.
Cuando Matthias comenzó a tocar los primeros acordes y notas de su himno ‘Wind of Change’ el público se deshizo en una voz única y entregada. “Take me, To the magic of the moment, On a glory night...Where the children of tomorrow dream away (dream away) In the wind of Changes”. Un poco de su poetica-lirica de mensaje universal. Las pantallas laterales de vídeo mantenían la constante de dar en general planos de cada uno de los componentes, alternando a unos y otros pero siempre en solitario y no composiciones más grupales.
Scorpions lucían veterania y sabiduría. Rudolph hacia los molinetes con su brazo derecho para pulsar las seis cuerdas. Y de vez en cuando pegaba sus conocidos saltos y Matthías sostenía los punteos más metaleros del.sonido Scorpions. Así fueron sonando los temas 'Loving You Sunday Morning', 'I'm Leaving You' y 'New Vision'.
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Después llegó uno de los momentos de la noche que comenzó con el dúo bajo y batería y que convirtió al baterista Mikkey Dee en el auténtico héroe de la noche protagonizando un solo larguísimo, intensísimo y demoledor en la batería con un pulso tremendo y muy bien sostenido en el doble bombo. Y sí, después de 'Tease Me Please Me', el voltaje del concierto subió hasta el infinito y hubo una tremenda conexión entre el grupo y el respetable con la gloriosa' Big City Nights'. Final momento de agradecimiento y de palabras para Pamplona por parte de Klaus y comienzo de los primeros acordes en la guitarra de Rudolf de su archiconocida balada 'Still Loving You'... "Love, only love, can bring back your love someday, I will be there, I will be there"... ¿una de las canciones de la historia con la que parejas de al menos un par de generaciones se han declarado su amor mientras la bailaban? Ahí lo dejo. Final feliz con el público cantándoles el 'oé oé oé oé' y ellos despidiéndose desde todos los sitios del escenario... y curiosamente el último en abandonado antes de los bíses fue nuestro héroe particular de la noche el baterista Mikkey Dee que pidió a la concurrencia que hiciera todo el ruido posible y ¡vaya si lo consiguió!
Un corto silencio y con un fondo musical in crescendo un enorme escorpión de tonos grisáceos y azules fue tomando forma y ocupando toda la zona trasera del escenario. Sus dos enormes pinzas se movían, subían arriba y abajo rodeando a la plataforma alta de la batería.
Fue el momento de comenzar los bises al son de la conocida 'Blackout'. Klaus jaleo a la concurrencia para que cantara frases con él hasta que Rudolph comenzó los acordes del 'Rock You Like a Hurricane'. El humo se apoderó del escenario, el escorpión gigantescos seguía haciendo de las suyas y Klaus se iba a la primera línea de la pasarela para animar a todas sus huestes de escorpiones para que cantarán con él. Así hasta el fulgurante final lanzado de nuevo por Mikkey "Héroe" Dee. Habían sido cerca de dos horas de concierto.
Ah! Y perdonen que no les haya podido contar apenas detalles de lo que sucedía a fondo de escenario, ni de las proyecciones, ni de la iluminación porque desde la posición en la que estaba yo situado resultaba prácticamente imposible ver nada. Y no fue un problema de NICDO ni del personal de Navarra Arena sino de la promotora del concierto.
Sesenta años de los Scorpions y se fueron realmente por la puerta grande en el Navarra Arena de Pamplona.
