Rigoberta Bandini ofrece un ‘show’ para 2.000 personas en el Arena
La cantante barcelonesa celebró este sábado en Pamplona el tercer concierto de su gira, en la que presenta ‘Jesucrista Superstar’, su segundo álbum de estudio
Publicado el 07/06/2025 a las 22:41
Las comparaciones son odiosas, pero justo al día siguiente del concierto de Bryan Adams, la cosa pintó muy diferente en el Navarra Arena con Rigoberta Bandini. No hubo ni apreturas ni ningún tipo de problema porque estaríamos presentes en torno a 2.000 personas. En la pista, el público de pie ocupaba ni la mitad, aunque en las primeras filas se apretaba bastante. Desde el principio nos dimos cuenta de que era un concierto de “producción doméstica” para lo que acostumbra ya el Navarra Arena.
Comenzaron sonando 'JAJAJA', 'CXT (Club Xavalas Tristes)' y su nueva declaración de intenciones, 'Simpática pero problemática'. Una presentadora con pelucón rubio y ceñidita en azul con lentejuelas entabló diálogo con ella parodiando estilísticamente los programas casposos del corazón. Estaba claro que el tono iba a rayar la parodia.
Los efectos distorsionados para la voz de la presentadora, al ralentí, conferían al espectáculo una sensación de surrealismo. Eran los momentos de 'VuelaaAAaa', que también presentaba en directo.
De esta guisa se iba desarrollando el evento, mezclando el sonido enlatado electro de bombo maquinaria con lo que parecían tocar el cuarteto de músicos. Sonaron 'Enamorados', 'Brindis!!!', con coreografía sesentera de las cinco bailarinas, e 'In Spain We Call It Soledad' ('En España lo llamamos soledad').
Para que Paula Ribó –Rigoberta Bandini– se fuera a cambiar de atuendo, su teclista tomó el protagonismo para convertirse en DJ. Ya dijo alto y claro que llegaba el momento “maquineta” para que desde el teclado lanzará algunos cortes incluso de La Oreja de Van Gogh.
Volvió al escenario en esta ocasión señorita en color naranja para continuar su show. Aunque antes, con un pequeño discurso, agradeció y comentó su ilusión de volver a Pamplona y que, además, cuando le decían que “el público del norte era muy soso” ella respondía: “Pues lo será el tuyo”.
Era el momento del 'electro' con una base electrorreguetonera para dar vida a 'Miami Beach' y también 'A ver qué pasa', un tema que triunfó entre el público presente por su carisma 'tecno-dance'.
A continuación aprovecharon para lanzar proyecciones de imágenes de la semblanza artística de la Bandini y su familia. Lo habíamos ido viviendo antes, pero el vídeo de las imágenes tomadas en vivo llevaba un retraso de más de un segundo respecto al momento real en el dúo de 'Aprenderás', otra de las nuevas canciones para el directo.
El sonido 'electro' continuó con 'Si muriera mañana' y el tono melodramático de su letra “¿Cómo me haces esto, cabrón? / Con lo que me gusta vivir / Yo todavía no me quiero ir”. Después continuó con 'La Pulga en el sofá', en la que se refiere a su misión de Jesucrista Superstar pero sin moverse del sofá.
Subida a una elevación y flanqueada por sus bailarinas actrices interpretó su conocida 'Pamela Anderson', que tiene la misma vocación 'dance' que otros de sus muchos temas. Fue el momento que aprovechó para decir: “Pamela Anderson somos todas, pero Rigoberta Bandini también somos todas y desde el primer single me habéis apoyado y sostenido, así que muchísimas gracias a todas”.
Con un escenario con sombras chinas y fondo rojo empezó la interpretación del tema 'El amor', una versión de la famosa canción que en su día popularizó Massiel. Las luces y sombras se tornaron en el centro del escenario en un rectángulo de un color rojo intensísimo rodeando a la cantante catalana. Sin duda, en cuanto a luz y sensaciones visuales en escena, fue uno de los momentos más relevantes del 'show'.
A continuación una presentadora aprovechó para, micrófono en mano, entrevistar a unos cuantos espectadores que estaban en las primeras filas para ver qué opinaban sobre Rigoberta. Algunos declararon estar casi a punto del desmayo.
Pasaron vasitos para chupitos al público que estaba en la pista para que pudiera brindar mientras estuvieron interpretando el tema 'Amore, amore, amore'. Bandini bajó del escenario para cantarla e interactuar con el público. Terminó por quitarse la peluca rubia.
Sus coristas-bailarinas desfilaron a continuación vestidas de rosa minifaldero y medias blancas. Ella seguía de verde y rojo, cual Grinch. Fue el momento de 'Soy mayor', que también tuvo coreografía e interacción entre la Bandini y las seis bailarinas.
Llegó el momento de 'Perra' y el 'show' se vino bastante arriba. Incluso los cuatro músicos bajaron de sus espacios para bailar perreando. El uso constante de pistas sonoras pregrabadas iba siendo lo habitual en el concierto, así que no había problema.
Vestida de rojo enfiló la parte final del concierto. Acompañada solo por el piano eléctrico interpretó en un registro más intimista el tema 'Los milagros nunca ocurren al salir de un after'. Y la empalmaron con esa versión de Los Payasos de la Tele y su “Así lavaba, así, así...”.
Aprovechó a continuación para indicar al público que era el momento de que les dijeran que estaban muy guapas en el escenario. Era el momento de 'Kaimán', con su “Dime si estoy guapa y si lo hago bien. Dime si te gusto o no me puedes ni ver...”. Anunció que llegaba el momento final y comenzaron a interpretar 'Too Many Drugs' ('Demasiadas drogas'). Como en tantos otros momentos del show le acompañaba en el escenario su prima Belén Barenys. Para esa parte final su teclista (y compositor y arreglista) Esteban Navarro lanzaba a la gente al baile.
Llegó el momento de los bises y de su éxito 'Ay mamá', coreadísimo y bailadísimo por el público presente. Y después el tema que copia el título de la famosísima canción de Franco Battiato, 'Busco un centro de gravedad permanente', con la forma de una gran luna como fondo de escenario y nuevas coreografías de sus seis bailarinas. Y el final llegó con 'Abraxas' y las letras de 'Jesucrista Superstar' dibujándose en el fondo de escenario.
Rigoberta Bandini y su concepto de 'show', preparadísima para presentar candidatura a Eurovisión.
