Concierto
El meteorito Kravitz arrasa el Navarra Arena
Unas 12.000 personas vibran con el músico neoyorquino en su concierto en Pamplona


Actualizado el 12/04/2025 a las 23:55
En Pamplona comenzaba a llover con fuerza desde las 20 de la tarde, pero el público iba accediendo con bastante orden y a buen ritmo por todas las puertas del Arena.
Pero, antes de Lenny Kravitz, el esperado, primero flamenco... Estrella Morente comenzó su actuación a las 20.25 horas para dar calor al respetable con ese 'Volver' tan argentino pero que ha hecho tan suyo. En el elenco llevaba en el cante y en el baile a Belén López, que hizo presencia con tacones estratosféricos en su ejecución. Por cierto, tanto detalle bonito no lo pudimos ver de cerca, porque ninguna pantalla de vídeo estaba funcionando. También estaba en el elenco acompañante su hermano Kiki Morente, que acompañó con su cante el baile de Belén. Fue una actuación corta pero intensa -no llegó ni a media hora- que puso su punto final a las 20:52 después de haber dado las gracias a Pamplona, al rock y al propio Lenny Kravitz.
Según el horario oficial el neoyorquino debería haber salido a escena a las 21 horas pero las luces se apagaron en el Arena a las 21.23 horas. Lenny apareció a las 21.26 horas con un poderosísimo golpe de luces -con pirotecnia incluida en los laterales- y un auténtico espectáculo de luces zigzagueantes de LED a diferentes alturas, contoneadas por los focos muy cenitales de haces amarillos.
Dos pantallas de vídeo laterales flanqueando el escenario y en formato vertical iban ofreciendo momentos no solo de Lenny, sino también de sus tres compañeros sobre el escenario porque comparecieron en formato clásico de rock, en cuarteto. Le acompañaban el bajista Hoonch “The Wolf” Choi -profesor de música egresado de Berklee-, el guitarrista Craig Ross (con su estampa 'stoniana') y la baterista, -venida del mundo del jazz- Jas Kayser.
El mito estaba en Pamplona luciendo su palmito envidiable y una actitud de auténtico rockero en el escenario. En activo desde 1989, para muchos Lenny ha sido y es el heredero natural de Jimi Hendrix. Un talento para la música que toca todos los instrumentos en sus grabaciones...
'Bring It On' fue el tema elegido para abrir el concierto. Una demostración de efectos luminotécnicos y de pirotecnia. 'Minister of Rock 'n Roll' le sucedió para confirmar que Lenny está en un estado envidiable de voz. Con 'TK421' toda la plaza del escenario y también en las dos pantallas laterales se convirtieron en múltiples pantallas mucho más pequeñas que se combinaban con formaciones de luces LED en una locura de puesta en escena. Tremendo espectáculo de funk-rock que terminó con Lenny cogiendo el bajo y marcándose un 'slap' de cuidado.
'Always on the Run' (tema que Kravitz escribió con Slash, de Guns'N’Roses, en 1991) fue otra locura de funk rock. Después de los aplausos del público Lenny aprovechó para saludar a las cuatro puntos cardinales y hablar al respetable. "Gabon, Pamplona, qué contento estoy de estar aquí. Os amo. Todos somos energía y todos somos amor, mucho, mucho. Eskerrik asko... Entonces empecemos esta celebración agradeciendo a Dios".
Fue el momento en el que dio paso a la canción 'I Belong to You', un auténtico capricho de despliegue audiovisual sobre todo en toda la parte trasera del escenario que se dividió hasta en 12 pantallas a diferentes niveles de verticalidad, con colores entre azules morados y violetas. Esa predilección por colores básicos en el despliegue de iluminación fue algo que se iba repitiendo durante toda la velada. Era el momento de la balada 'Stillness of Heart' - Lenny siempre ha compuesto hermosas baladas- que contó una de las puestas en escena más hermosas e impresionantes de toda la noche y terminó con los acordes de Craig en la guitarra acústica, en ese punto épico que suena a Pink Floyd. El sonido era magnífico, lo que ayudaba a degustar todos los detalles. Fue un momento en que Lenny aprovechó para jalear al público y para que todo el respetable cantara los versos de esta bella balada. Acto seguido aprovechó para bajarse del escenario y pasear entre las primeras filas. Fue un momento breve pero de baño de multitudes...
Bajando un poco las revoluciones pero sin decaer en el impacto emocional, el concierto de Kravitz continúo con 'Believe' un tiempo medio que tuvo en las manos del guitarrista Craig Ross un gran solo en la eléctrica, en pura explosión blusera. La postal audiovisual al final del tema fue otro de esos momentos que se quedan grabados en la retina por su combinación de blanco y negro y de colores básicos.
Despojado de guitarra Kravitz mantuvo una charla con el público y empezó diciéndonos un "lo siento".
Pero sus bellas palabras en inglés transmitieron un mensaje de amor y de respeto para la gente. 'Honey' continuó con otro despliegue maravilloso de efectos de luces de colores rojos naranjas y algún amarillo. Funky sofisticado para que Lenny se despojara de la guitarra y se marcará unos movimientos de puro contoneo marca de la casa. Un momento también espectacular porque al cuarteto se le sumaron dos coristas, el teclista George Laks y una sección de viento con trompeta, saxo tenor y saxo soprano. Pero acto seguido volvió al territorio del rock sin concesiones con 'Paralyzed'. La sicodelia trazaba aderezo con sutileza para que así sonara 'Low'.
Las imágenes con efectos estroboscópicos y super saturados pero en impacto de escala de grises, lucían en la zona trasera del escenario.
Un nuevo ambiente de luz y de color envolvió al tema 'The Chamber' que no fue sino otra demostración más del espíritu musical camaleónico del neoyorquino. Y también de poderoso sonido con multitud de efectos. En pura pose chulesca, Lenny terminó en el centro del escenario con dos focos cenitales y sentado-tirado en la zona de la escalera-grada. Genio y figura. Terminó volteando al aire un pañuelo. Momento que volvió para agradecer con un intenso "Thank you" que le llevó hasta el piano donde se sentó para tocar y cantar 'I'll Be Waiting'. Terminar la bajada por las escaleras fue de libro luciendo palmito.
"Ha sido para mí un honor tener conmigo a la gran Estrella Morente. Gracias a ti y a todos, y a todo el flamenco que tanto amo. Y antes de seguir quiero presentar a toda mi familia en el escenario". Y así fue, presentando uno a uno a todos los músicos. Las ovaciones fueron tremendas y sorprendentemente intensas cuando llegó el turno del cuarteto, sobre todo de la baterísta Jas Keyser y del guitarra Craig Ross al que calificó como hermano.
El concierto seguía subiendo en intensidad emocional y así llegó el turno de 'It Ain't Over 'Til It's Over' un temazo súper éxito de puro soul que compuso en 1991. Locura general. Igual de camaleónico que su protagonista el escenario lució una nueva mutación de luces y disposición de elementos luminotécnicos y vusuales para enmarcar al tema 'Again'. Otro de sus super éxitos para el deleite general y la suma del respetable en los coros.
Después de tener tiempo hasta de cantar en falsete, la locura se desató con 'American Woman' que estaba dando paso a un tremendo sprint final. Y siguió y siguió con la intensísima 'Fly Away' y un unánime yeh yeh yeh coreado por el público. Una seca explosión luminotécnica nos metió en la senda de la intensidad total y con el añadido de un apoyo visual multipantalla de libro. Era el signo espectacular -efectos sonoros y riffs incluidos- de la archiconocida 'Are You Gonna Go My Way'. Tremendo final. Tremendo... Se retiraron del escenario pero la gente evidentemente quería más. Ellos estuvieron esperando hasta que haciéndose un poco de rogar Lenny salió al centro de escenario con guitarra acústica en mano.
Todo a su alrededor de nuevo volvió a cobrar vida con otro espectáculo de luces, con un sabor de regusto ochentero. Era el momento de 'Let Love Rule'. El espectáculo audiovisual que toda la noche estuvo rayando en un excelente despliegue -porque el realizador que siempre tuvo perfectamente planificado y ensayado cada uno los planos que debía de meter para las proyecciones- se lució enmarcando el gran solo del saxo tenor. Primero de otros en los que, por ejemplo, Lenny se sentó al órgano. Pero llegaron momentos de lucimiento para la guitarra eléctrica... momento de la súper poderosa banda, del Arena al cielo, siguiendo la estela del meteorito Lenny. Los percusionistas de Estrella Morente se sumaron a la fiesta. Y ella también, con gafas oscuras y cazadora de cuero negro. Belén López se marcó otra coreografía de zapateado. Kiki ayudó en el cante a su hermana Estrella junto al meteorito que volvió a bajar del escenario para dar un paseo inmenso por la pista. Auténtico baño de multitudes. Y después hermanados a centro de escenario Lenny, rodeado por Estrella y por Belén López, iba subiendo la intensidad emocional para llegar al final del espectáculo.
Los brazos de todo el Arena se movieron al unísono al aire de izquierda a derecha porque así lo mandaba el jefe Lenny. Brutal y espectacular final con abrazos incluidos en el escenario entre todos los músicos.
El meteorito conquistó el Arena.

