Galardón
Julián Quirós, premio periodístico José Javier Uranga de Diario de Navarra
Un galardón que reconoce profesionales del periodismo y sus valores


Publicado el 23/02/2025 a las 05:00
Julián Quirós Monago, director del periódico ABC y exdirector de Las Provincias (Comunidad Valenciana) y Hoy (Extremadura), es el periodista galardonado en la segunda edición del Premio José Javier Uranga creado por la Fundación de Diario de Navarra. El premio busca reconocer a profesionales relevantes en el periodismo y, a través de ellos, destacar los valores que sostienen esta actividad esencial en nuestra sociedad, desde la profesionalidad a la independencia. En esta ocasión, destaca la coherencia y la trayectoria de un profesional que constituye un extraordinario embajador de la prensa regional, aunque ahora ejerce en un medio nacional.
En su primera edición el premio recayó en el periodista José Antonio Zarzalejos Nieto, quien tras dirigir varios periódicos es ahora presidente del Comité Editorial del periódico digital El Confidencial, donde ejerce también de analista político .
UNANIMIDAD
El premio nació en 2023 cuando Diario de Navarra celebró su 120 cumpleaños de vida y de presencia continuada en la sociedad navarra. Lleva el nombre de José Javier Uranga, que fue director de Diario de Navarra desde 1962 hasta 1990.
El galardón honra el legado de su trayectoria, marcada por su columnismo literario y comprometido, por la modernización del periodismo y por su defensa de la libertad de prensa frente a las amenazas. Uranga sufrió un atentado de la banda terrorista ETA en agosto de 1980, en el que estuvo a punto de perder la vida.
El jurado del premio ha estimado, por unanimidad, que la trayectoria periodística de Julián Quirós encarna con claridad los valores que glosan este galardón y el legado periodístico de José Javier Uranga.
El jurado de esta edición, al igual que en la primera, ha estado compuesto por: Luis Colina (presidente del consejo de administración del grupo Diario de Navarra); Virgilio Sagüés (anterior presidente del consejo); Miguel Ángel Riezu (director del periódico); Inés Artajo (anterior directora del periódico); Charo Sádaba (decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra) y Fernando Jaúrequi, periodista, analista político e impulsor de la plataforma Periodismo 2030.
El premio se entregará el próximo 2 de abril en Pamplona. El galardón es una pieza realizada por la artista Patricia Miranda, una escultura que representa unas alas que simbolizan la libertad y la superación de la adversidad.
QUIRÓS, DE LA PRENSA REGIONAL A LA NACIONAL
Julián Quirós Monago (Guareña, Badajoz, 1969) es sobre todo, un periodista curioso, honesto y comprometido. Este licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y postgrado en Periodismo Económico por la Universidad Nebrija, está casado y tiene tres hijos.
Una familia a la que ha ido arrastrando por sus variopintos destinos profesionales por España. Todos le han dejado huella positiva, pero confiesa que las ciudades en las que ha vivido al borde del Mediterráneo (Valencia y Málaga) son las que lideran el ranking de sus buenos recuerdos en calidad de vida. Al margen de su tierra, claro.
Y es que lleva más de treinta años de trayectoria profesional creando y dirigiendo equipos en cuatro periódicos distintos del grupo Vocento repartidos por buena parte de la geografía española. Comenzó en el Diario Sur (Málaga) en 1994, como redactor de economía primero y terminó como subdirector. Entre 2007 y 2009 fue director del diario extremeño HOY, líder de la región, en su tierra.
Ejerció luego una amplia etapa como director de Las Provincias (Valencia) entre 2009 y 2020. En el periódico líder de la Comunidad Valenciana, cabecera con siglo y medio de historia, lideró su transformación y renovación en la edición impresa y digital y vivió tiempos convulsos en la política.
Llegó a ABC como director en septiembre de 2020, en el momento en que el decano de la prensa madrileña, un periódico monárquico y liberal, se enfrentaba al reto de poner en marcha un modelo de pago para la edición digital, un camino por el que transitan ya la gran mayoría de las cabeceras de la prensa de calidad en nuestro país. Todo eso en medio de un pandemia mundial.
Ha impulsado su modernización con nuevas fórmulas periodísticas a la vez que renovado el histórico compromiso del periódico con el mejor columnismo y el mundo cultural.
UN VORAZ LECTOR
Julián Quirós es un voraz lector, que se apoya en la fotografía y la poesía, dos de las pasiones que cultiva, para desintoxicarse de actualidad. Los que le conocen bien lo retratan un hombre “con muchísimos registros y que auna sensibilidades muy distintas”. Tan interesado en la política como en un reportaje de historias humanas, entusiasmado por las claves que mueven la economía, área en la que comenzó su carrera profesional, y con la vida cultural de la que participa. De hecho, ha escrito, por ejemplo, dos libros de poesía. El último, hace unos meses con un título retador: “Antes de que Google nos Alcance”.
Es un orgulloso defensor del periodismo regional, de su valor y de su relevancia, de ese papel que aporta cercanía y capacidad para entender y ser espacio de encuentro compartido en cada comunidad o región por encima de las diferencias ideológicas. Suele recordar que se practica un periodismo valioso, con menos medios y que está incluso más expuesto a las presiones del poder.
Es también un feroz valedor de la independencia profesional de los periodistas y le ha tocado ejercerla en sus destinos, ya sea en Valencia o en Madrid, frente a las presiones del poder y con independencia de siglas, de derechas y de izquierdas. Desde su convencimiento de que el periodismo debe ser siempre crítico con el poder, nunca ha evitado mojarse y dar su opinión. De hecho, escribe su sección “Sala de máquinas”, un suelto en la página dos de ABC, donde apostilla y firma su mirada de la actualidad.
Ha participado y participa desde hace años y de manera habitual en tertulias y debates de radios y televisiones como en ‘Herrera en Cope’ y ‘La Linterna’ de Cope y en ‘Es la mañana de Federico’ de Esradio.
En su carrera ha obtenido reconocimientos como el Premio Einsenhower Fellowships First Amendment (2021) por la defensa de la libertad de expresión, la Medalla de Honor de la Asociación de la Prensa de Málaga 2020 y el Premio a la Trayectoria Profesional de la Comunidad Valenciana.


URANGA, UNA FIGURA CLAVE PARA AÑOS CONVULSOS
José Javier Uranga Santesteban (Pamplona, 1925-2016) fue director de Diario de Navarra de 1962 a 1990. Pero fue mucho más que eso. Constituye una figura clave en la historia del periodismo en Navarra de la segunda mitad del siglo XX. Estuvo en el centro de una etapa de cambios históricos que transformaron la vida de España, desde su régimen político (de la dictadura de Franco a la democracia) y su sociedad, en plena modernización e industrialización. Cambios por los que Uranga, y con él el periódico, apostó con energía. También fueron años muy convulsos para Navarra, marcados por el bárbaro terrorismo de ETA que pretendía la integración por la fuerza de Navarra en Euskadi por encima de las urnas. Tan fuerte fue la presión que ETA intentó asesinar al director del periódico, en agosto de 1980, acribillándolo a balazos en la puerta de la sede del rotativo en Cordovilla. Uranga sobrevivió (casi de milagro) y volvió meses después a su puesto por pura convicción de que los asesinos no podían decidir sobre su vida y sobre sus ideas.
El entonces director da hoy nombre a un galardón para premiar trayectorias periodísticas en un mundo en el que sigue siendo indispensable el ejercicio independiente de esta profesión.
AÑOS CONVULSOS
José Javier Uranga, licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza (1953), obtuvo luego el título de Periodismo en Madrid (1956) y se doctoró en Historia por la Universidad de Navarra (1983). Comenzó a colaborar en Diario de Navarra en 1942 y once años más tarde (1953) entró a formar parte de su pequeña redacción.
Fue nombrado director en 1962. Uranga llegó a la dirección en plena dictadura franquista, en años en los que había censura para la prensa. Se esmeró primero en reforzar los contenidos locales del periódico. En esa época de crecimiento, el periódico se trasladó de la calle Zapatería a Cordovilla (1966). Y luego, con la llegada de la Transición, tras la muerte de Franco en 1975, le tocó pilotar unos años muy complicados con la democratización del país y de las instituciones forales. En ambos cambios, el periódico y su director apostaron claramente por la democracia y por el Amejoramiento del Fuero con su implicación en la generación de debates e iniciativas en favor del cambio y la concordia.
OLLARRA
En el plano periodístico, ‘Ollarra’ es el pseudónimo que usó durante casi toda su vida para sus artículos. Estilo literario y pulcro, intencionalidad y amplísima cultura caracterizaron su pluma, la más seguida en Navarra durante muchos años. La defensa a ultranza de la identidad de Navarra fue el hilo conductor de su obra. Fue autor también de libros sobre historia y arte.
Fue miembro del consejo de administración de Diario de Navarra (1990-1995) y presidente (1993-95). En 1981 recibió la Pluma de Oro de la Libertad de Prensa de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN). También el Calvo Serer (2002), el Luka Brajnovic de la Universidad de Navarra (2003) o el premio a la trayectoria de la Cámara de Comercio (2011).