Andoni Canela, fotógrafo: "El lobo está regresando a territorios que ya tienen nombre de lobo"
El documentalista navarro publica el libro ‘Territorio Lobo’ con imágenes del animal en 15 provincias de España y Portugal


Actualizado el 26/01/2025 a las 12:17
Después de recorrer el mundo durante cinco años con su hijo Unai en busca de los grandes felinos en libertad, parecía que las panteras eran el gran amor animal del fotógrafo y documentalista Andoni Canela (Tudela, 1969). La pasión por el lobo, sin embargo, viene de más atrás. En los años 90 ya hizo un libro con sus primeras fotos en busca del lobo y desde entonces no ha parado, aunque ha sido en los últimos cuatro cuando lo ha hecho de manera más intensa. Canela reúne en 'Territorio Lobo' fotos inéditas del animal tomadas en la costa atlántica, los Pirineos, la cordillera Cantábrica, las sierras de Guadarrama, Peneda-Gerês y la Culebra, la llanura cerealista castellana y los montes de León, Galicia y Portugal.
Del felino se destaca su belleza, la elegancia, los movimientos. ¿Qué destacaría del lobo?
Este libro tiene doce capítulos que son doce palabras, y entre ellas está “inteligente”. El lobo es inteligente, es muy parecido al ser humano en ese sentido; es también esquivo; adaptable, se adapta a todo; es tenaz; resistente, es nocturno, por la persecución sobre todo del hombre acaba siendo nocturno en algunas zonas. Yo destacaría que es adaptable, inteligente y tenaz. También, social y familiar.
¿Guardan una estructura social?
Así es, viven en manadas, pero la manada es una gran familia. Básicamente es el padre y la madre con los cachorros de ese año. Luego suele haber algunos ejemplares adultos que están relacionados, pueden ser los hijos del año anterior o algún adulto que ayuda. Esas manadas a veces pueden ser de 6, 7, 8 lobos y a veces más. Pero luego también hay lo que se llaman individuos flotantes, o divagantes, que no están asociados a una manada concreta y que se suelen mover por su cuenta, lobos solitarios. Dentro del Pirineo catalán y del de Aragón, todavía a Navarra no han llegado, hay una serie de ejemplares flotantes, que son la mayoría machos, buscando territorio, no hay manadas establecidas. Sin embargo, en el resto de territorios, hay manadas, manadas que definen el territorio y son como una familia.


¿Entre sus características no está la conflictividad?
La conflictividad tiene que ver solamente con un aspecto del ser humano: cuando ataca al ganado. De vez en cuando, ataca a un rebaño de ovejas o cabras. Aparte de eso, a los agricultores más les beneficia que les perjudica, porque quita jabalíes, ciervos que vienen a pastar, corzos, conejos, ratas... Es más bien beneficioso. Para el montañero, ni le va ni le viene, porque casi nunca lo va a poder ver, y si se encuentra con él se va a esconder o a salir corriendo. Es un superviviente. Estuvo a punto de ser extinguido. Cuando entró Félix Rodríguez de la Fuente había doscientos o trescientos ejemplares, poquísimos. Después, se ha ido recuperando y ahora hay diez, quince veces más.
En Pirineos es donde hizo la primera fotografía de un lobo ¿Cómo recuerda ese momento?
El Pirineo de Navarra fue uno de los primeros lugares donde fui a fotografiar, y luego el resto de Pirineos. Estuve haciendo las primeras fotografías de los osos cuando se introdujeron, pero el lobo estaba desaparecido. Poder fotografiarlos para este proyecto y encontrarme con alguno de estos lobos que han vuelto de manera natural era el primer objetivo del libro. Empiezo donde vivimos, en el Pirineo catalán, buscando esos lobos. Costó, porque hay pocos y son esquivos, pero logré unas cuantas fotografías, incluso una escena de caza, que es muy difícil conseguir.
¿Cuándo volvieron?
El Pirineo de Navarra, la zona del País Vasco, Aragón y Cataluña, hace casi un siglo que se mataron todos. Se extinguieron, con veneno y a tiros. Curiosamente no han regresado los lobos ibéricos, sino que han venido desde Italia, han cruzado los Alpes, han pasado por zonas del sur de Francia, donde algunos han criado, y han aparecido veinte o treinta lobos en Pirineos, por el sitio en el que no se les esperaba. Esa capacidad de sorprender también es muy propia del lobo. El lobo desapareció de toda Europa occidental, y está volviendo de manera natural.


¿Es peligroso? ¿Desde qué distancia fotografía?
Se publican a menudo falacias de que el lobo puede ser peligroso, pero en un siglo y medio ha habido solamente un caso documentado de una muerte por un lobo en España, cuando, entre tanto, ha habido decenas de muertes por ataques de perros, vacas, etcétera. Las probabilidades de que un lobo pueda atacar a un ser humano son prácticamente nulas, el lobo lo que hace es huir, porque es lo que tiene que hacer después de tantos años de persecución. Pero sí que tengo que tener distancia para que no me vea, porque en cuanto te ve y te huele, desaparece.
O sea, ¿con unos teleobjetivos majos?
Sí, con lo más potente, los que tienen en los campos de fútbol estos grandes, pues más grandes todavía. Y con duplicadores. En el libro hay varias fotos que están tomadas a un kilómetro de distancia
Y luego tendrá que esperar mucho tiempo. ¿Cómo lo lleva?
Es cierto que hay zonas donde hay mayor presencia y donde hay más posibilidades, una buena época igual cada dos o tres días lo puedo ver. En este libro uno de los valores es que he logrado fotografiar a lobos hasta en quince provincias diferentes, prácticamente toda la área de distribución que tiene España y Portugal. En las zonas donde hay muy pocas manadas y que encima son esquivos porque los matan lo he pasado mal. He llegado a estar una semana entera para ver lobos y no verlos nunca o verlos de noche con los térmicos.
¿Otra de las características podría ser su uso literario?
Sí, es que está presente en la literatura, en el arte y en la geografías... Vas a Navarra, a Cataluña, a Aragón, a Galicia... y los topónimos que hay con el lobo son muchísimos. Y curiosamente en muchas de estas zonas a las que está regresando ya tienen nombre de lobo. Ahí han estado toda la historia. Vas a los escudos heráldicos de Navarra, el País Vasco y está lleno de lobos. Vas a los capiteles de las iglesias románicas y también aparecen. Es un animal que ha estado súper presente. También en nombres de familias. El ser humano fue capaz de convertir al lobo en animal doméstico con el perro. A pesar de que ahora la diferencia entre ellos sigue siendo enorme, los perros vienen del lobo.


En los cuentos que les contaba a sus hijos el lobo no sería el malo.
No, el lobo ha tenido y tiene muy mala prensa. Hay lugares donde hay el motivo de que había daños al ganado podía justificar estar en contra del lobo por parte de un sector. Pero la mala prensa, el odio, la exageración que hay en cuanto al lobo, al mal que puede hacer, es exagerado. Es exagerado por medios de comunicación, por políticos, por los ganaderos, por un montón de gente. Lo mismo que a veces se ha exaltado a favor como si fuera un animal bondadoso por sectores radicales conservacionistas que dicen que el lobo es un santo. No, el lobo si puede ataca ganado.
¿Este libro puede abrir los ojos a la gente en ese sentido?
Exactamente. De hecho, aparte de mis textos, que explico mis experiencias con los lobos, hay un montón de textos al final scritos por la mayoría de expertos en lobos, doctores en biología, investigadores, que le da otra perspectiva. Se explica desde diferentes lugares, Galicia, Portugal, Castilla y León, Cataluña, Madrid... Y se ve que no hay un lobo, que son como un montón de tipos de lobos diferentes, que comen diferente, que se mueven diferente, que tienen una relación con los humanos diferente.
Como las personas, una vez más.
Sí. Personas a nivel mundial viven en todos los hábitats posibles, desde las selvas tropicales hasta el Ártico. Los lobos viven desde las selvas tropicales hasta el Ártico. Hay lobos en el Ártico más extremo, por donde no llegan ni los inuits. El que lo lea va a echar por tierra muchos mitos a favor y en contra del lobo, porque tampoco es una hermanita de la caridad.


‘TERRITORIO LOBO’
Autor: Andoni Canela
Editorial: AC Books
Páginas: 228
Precio: 44 euros