Conciertos
Laura Pausini triunfa en el Navarra Arena con pura simpatía
La cantante italiana ofreció un gran espectáculo en su actuación de Pamplona


Actualizado el 08/12/2024 a las 00:12
El concierto comenzó con suma puntualidad y de manera espectacular. Desde el primer momento se pudo ver que era un show con una gran puesta en escena: pantallas enormes, una tremenda pantalla que también cerraba todo el fondo del escenario y, sin duda, una iluminación impresionante. Desde el primer momento, Pausini mostró su presencia escénica absoluta, luciendo una vestimenta verde con guardapolvos hasta los tobillos, y dominando el escenario con sus recorridos y poses.
En los asientos se habían depositado pañuelos rojos que, para la séptima y octava canción, comenzaron a ondear al aire por el enloquecido público. Todos los detalles estaban cuidados: desde la posición de los músicos, organizados en tríos (excepto los dos bateristas y percusionistas en los flancos), hasta la coreografía de los bailarines y la extensión en forma de flecha del escenario, que Pausini recorrió en muchas ocasiones.
Antes de comentar nada del propio concierto, quisiera denunciar la incomprensible y denunciable actitud por parte de la promotora de Laura Pausini de no permitir que los medios gráficos de Navarra pudieran realizar su trabajo, privando a los compañeros fotógrafos de la oportunidad de brindarnos a los navarros las imágenes del concierto en nuestra tierra.
Los primeros temas fueron 'El primer paso hacia la luna' —con bailarines acompañándola con curiosos y divertidos trajes espaciales con escafandras—, 'Durar' y 'Un buen inicio'. En esos primeros instantes, hubo un momento espectacular cuando Pausini se elevó en una plataforma circular, simulando un ascensor, hasta una altura considerable. El show estuvo lleno de momentos impactantes por los efectos de luz y los movimientos escénicos tanto de los bailarines como de los músicos.
La artista animaba al público a participar con coros y energía, iniciando un medley más rockero que incluyó 'Pero van a recordar', 'Todas las veces', 'Verdades a medias', 'Yo canto' y 'Emergencia de amor'. El efecto fan creció con una Laura desatada, mostrando su capacidad de comunicación y energía desbordante.
Después de 'El regreso de ti' y una espectacular 'Hola' ('Chao'), Laura se quedó en el extremo del escenario en forma de flecha y comenzó un largo discurso. Saludó en euskera con "arratsaldeon" y habló de sus 30 años de carrera, compartiendo anécdotas, momentos personales y hasta vídeos de su vida privada, como su boda y momentos con su hija.
Más tarde, hizo sentar al público para interpretar al piano y voz los temas 'Así Celeste' y 'Nuestro amor de cada día', dos canciones muy personales que reflejan sus sentimientos más profundos. Luego, acompañada por otro músico al piano, cantó 'Frente a nosotros' sentada sobre el escenario.
Tras otro discurso emotivo, la banda volvió al escenario con sus siete músicos (Paolo Carta, Thomas Festa, Roberto Gallinelli, Ernesto Lopez, Gareth Brown y Fabio Coppini) y los coros (Roberta Graná, Bruno Corazza y Giorgia Galassi), junto a los bailarines (Ilaria Cavola, Luigi Turetti, Francesca Tanas, Kristijan Besirovic).
Manteniendo un tono emocional alto, el concierto subió el ritmo con temas pop como 'Escucha atento', 'Como si no nos hubiéramos amado' y 'Primavera anticipada'. Posteriormente, hubo un intermedio espectacular con luces, baile y vestuario: los bailarines masculinos con el torso desnudo y grandes gasas azules, y las bailarinas con trajes y alas de mariposa en tonos naranja y amarillo.
Aprovechando este intermedio, Laura se cambió a un vestido corto de lentejuelas doradas sobre un pantalón de cuero brillante y zapatos de tacón. Técnicamente, el concierto fue impecable, con vídeos bien organizados, originales, y un sonido espectacular. En otro giro estilístico, presentó temas como 'Limpio', 'Surrender' y 'Con la música en la radio'.
Durante uno de los momentos más divertidos, dos chicas del público fueron invitadas a subir al escenario. Una de ellas le cedió un casco con cuernos vikingos, que Pausini lució con humor. Su simpatía y conexión con el público demostraron una vez más por qué es una artista tan querida.
Laura iba alternando temas con muchísimo ritmo y baladas que también le han proporcionado gran éxito. Así fueron sonando en un non-stop: 'Me llevarás muy lejos', 'No está dicho', 'Lado derecho del corazón', 'Jamás abandoné' y 'Sin ti'. Momentos en los que consolidó sus maneras interpretativas y una voz rotunda y afinada, capaz de realizar inflexiones vocales de puro soul.
Con 'Las cosas que vives', volvió a poner a todo el público en pie, aunque se tratara de una balada. El maestro Favio Coppini comandaba desde el piano, y la guitarra eléctrica de Paolo Carta tuvo espacio para un solo. Su tremendo final enfervorizó al público, preparando la entrada de la batería para 'Bienvenido'.
Llegó un momento divertido cuando alguien del público le pasó una banda que decía: "Laura Pausini, la italiana más española de todo el c*** mundo". Laura, con su vis cómica, supo aprovechar el momento, interactuando con sus coristas y acercándose al público. Anunció una nueva puesta en escena espectacular en concepto de vídeos y vestuario, destacando el trío visual entre los guitarristas y el bajista.
Realmente, Laura puede presumir de una voz potente, aunque el apoyo de los coristas fue fundamental para mantener el nivel vocal del concierto. Un momento especial ocurrió cuando vio que sus padres, en primera fila junto al escenario, no se levantaban. Esto la conmovió, y hasta cierto punto la enfadó, logrando que se levantaran para saludar al público en Pamplona. Aprovechó para hablar de su relación con ellos: cómo su padre la sigue en sus giras y cómo su madre siempre está pendiente de lo que dice en entrevistas, aunque no le gustan todas sus ocurrencias.
A continuación, interpretó 'Similares', una aclamadísima 'Entre tú y mil mares' y la esperadísima 'Se fue'. El show continuaba con fuerza mientras Laura lucía un vestuario plateado con brillantes. Los tonos rojos dominaron el escenario para acompañar vídeos que testimoniaban la violencia contra las mujeres, con imágenes artísticas y voces en off. Cerró esta parte con una conmovedora interpretación junto a sus bailarines, haciendo el gesto de la mano contra la violencia.
En su discurso, pidió que el público recordara ese gesto y dedicó unas palabras a las niñas presentes en el concierto, deseándoles una vida plena y sin miedo. Interpretó 'Víveme' desde lo más profundo de su sentimiento, seguida por 'Hermana tierra', mientras los bailarines lucían vestuarios apuntando al cielo con abanicos altísimos. Luego, lanzó un mensaje contra la contaminación y el maltrato a la tierra, con un vídeo impactante y un discurso que finalizó con las palabras: "El clima está cambiando y nosotros somos la causa. Solo tenemos un planeta y su preservación depende de nosotros".
Después, interpretó 'Cero', que llevó el concierto hacia un tono festivo. A continuación, la emotiva 'En cambio no', acompañada de vídeos con estatuas de ángeles y personajes de fábula, se conjugó con un espectáculo de iluminación en tonos añiles y azules. La puesta en escena, siempre impecable, destacó en temas como 'Inolvidable', con sus aires de balada soul y rhythm and blues, y 'Amores extraños', dirigidos especialmente a sus fans más fieles.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando invitó al escenario a Guille, un niño de 11 años que ha superado un proceso de cáncer. Laura destacó su apoyo a la organización Juegaterapia.org, que trabaja por los niños con cáncer. Fue el preludio de 'La soledad', el último tema antes de los bises.
El público pudo visualizar un vídeo que resumió los 30 años de trayectoria de Laura Pausini, mostrando premios como los Grammy y los momentos más destacados de sus giras y apariciones en televisión. Finalmente, el bis incluyó 'Chao'/'Hola', con una lluvia de confeti blanco, a capela, 'Gente' y 'Escucha tu corazón'.
Fue un espectáculo por todo lo alto, demostrando que Laura Pausini sigue en el cenit de su carrera.