Cómic
Oroz: "No vendo ninguna ideología actual, solo cuento qué pasó en Amaiur hace 500 años"
La resistencia de los cien hombres que defendieron Amaiur en 1522 es su segunda obra de la aventura histórica que inició el año pasado en la Editorial Mintzoa con la batalla de Noáin de 1521


Actualizado el 21/11/2024 a las 16:10
El hombre levanta su brazo izquierdo y forma con la mano un cuerno, tan habitual en los conciertos de rock como manera de reivindicarse contra el sistema. Es un soldado navarro de 1522, que asoma por la torre del castillo de Amaiur y sonríe a la vez que observa la bola de cañón que impactará dentro de la fortaleza. Es el símbolo “de la resistencia, de esos irreductibles” que defendieron el último bastión, cien navarros comandados por el capitán Jaime Vélaz de Medrano y que, “totalmente rodeados y aislados”, soportaron más de nueve días de asedio del poderoso ejército del emperador Carlos V formado por 5.000 efectivos antes de que la fortaleza fuera destruida. Y es la portada del segundo libro de la colección Historia de Navarra mediante cómic que el humorista gráfico de Diario de Navarra, César Oroz, acaba de publicar en castellano y euskera con la Editorial Mintzoa, Amaiur 1522. El imperio ataca de nuevo, un libro al que precedió el año pasado ¡¡Esa incómoda batalla de la que usted me habla!! Noáin, 1521. A Oroz, amante de la Historia de Navarra, le gusta trabajarla “de manera divulgativa a través del cómic porque tratarla con humor es lo que hace muchas veces que sea más digestiva”. Para este de Amaiur, “una historia muy conocida generalmente, pero menos en los detalles”, ha trabajado con los datos históricos de las obras Amaiur 1522. Los navarros que defendieron el Reino y Jaime Vélaz, el capitán de Amaiur, de Peio J. Monteano, técnico superior del Archivo General de Navarra.
Cuando el año pasado se le planteó si el siguiente cómic sería sobre Amaiur, dijo que era una “historia bestial”. Ahora que ha profundizado, ¿qué adjetivo le pone?
Me parece una historia épica: la gente que de forma voluntaria se metió al castillo a resistir ahí en una desproporción bestial era consciente de lo que hacía y de la que se le venía encima, que sabemos por las cartas que aparecen y que les escriben otros navarros que están fuera, elogiándoles, reconociendo su heroicidad.
¿Es un error que 500 años después se considere a esas personas o héroes o villanos?
Sí. Creo que no hay que ver la historia de este modo, sino que se puede intentar entender, ya que la historia explica, no justifica. Y yo no te estoy justificando nada, sino simplemente diciendo lo que sucedió y en qué contexto, que es muy importante también. ¿Por qué esa gente ahí?, ¿por qué hay otra que va a sacarles? Nadie justifica nada, aunque sí es verdad que 5.000 contra 100 es una decisión cuando menos épica.
¿Qué le ha gustado de bucear en los detalles de esta historia?, ¿poder identificar con nombres y apellidos a algunos de los defensores de Amaiur y dibujarlos?
Sí. El problema de dibujar la historia de estos siglos es que todas las batallas y todas las cosas son con mucha gente, con mucho monigote. Y lo que más me gusta es hacer ver que eran personas reales. Cuando se saben los nombres y apellidos de parte de los cien que estaban dentro del castillo y se ha podido ir desgranando quiénes eran, sus trabajos... te das cuenta de que había desde pequeños hidalgos a labradores o artesanos, gente normal, uno de Pamplona, otro de Aoiz, otro de Olite... personas que creían en esa idea y se habían juntado para defenderla. Y de la gente que fue llamada ‘al apellido’, la que va al ataque, reclutándose por los pueblos para el ejército del virrey, hay quien fue porque no le quedaba otra. La gente normal y corriente es la que en definitiva hace la Historia.
Hoy Amaiur sigue siendo un tema apasionante y hay quienes se posicionan en dos bandos respecto a los defensores del castillo...
Bueno, pero en Navarra hay bandos para todo, hay para adoquín y loseta, o sea que... [ríe].
¿De qué manera puede defender la rigurosidad del trabajo?
Peio [Monteano] es una persona acreditadísima desde su trabajo en el Archivo General y nadie le va a discutir este tipo de historias. Los libros que ha publicado sobre este tema, y sobre otros, son puro documento, todo el rato. No escribe nada sin un soporte documental detrás. Y si alguien conoce los documentos del siglo XVI de Navarra, ese es Peio Monteano, que trabaja ahí. Siempre te indica la referencia, “esto sale de tal sitio, esta frase de este otro y los nombres de esta gente, de estos documentos de pago de tal y de cual”. Para mí Peio es una referencia de seguridad y de rigurosidad: no inventa, no tira para un lado o para otro porque va al documento. No le encajo en un bando o en otro, bandos políticos que tenemos en la cabeza ahora. Y seguramente los libros de Peio molesten a gente de los dos extremos porque les rompe el lacito de su historia montada.
¿Puede haber hoy divergencia sobre si fue conquista o anexión?
Creo que ya no, que está superado [sonríe]. Han quedado los hechos. La palabra “conquista” la decía Luis Correa, que formaba parte del ejército del duque de Alba y estaba aquí. Igual este tipo de cosas no están superadas para gente que no tiene la documentación suficiente, que no ha leído lo suficiente o que no ha visto lo suficiente y que se agarra a cuatro ripios que conoce de la Historia, leyenditas que encajan en su mentalidad. Hay ejemplos mil, en esta historia y en otras, de cosas que se dicen en la calle, de un ideario que tenemos en la cabeza y que no son verdad.
Se podría hacer la lectura positiva: 500 años después nos sigue importando la Historia de Navarra y así se mantiene viva...
Esa lectura existe: ¿por qué la Historia de Navarra importa y gusta tanto en Navarra? Porque igual tenemos esa identidad, ese orgullo que nos sale de vez en cuando. Creo que la mayoría de los navarros estamos muy orgullosos de nuestra historia y de nuestra identidad. En el caso de Amaiur, cuando están resistiendo a muerte y han rechazado ya varios ataques, aguantando más días de los que se pensaba, el virrey, muy enfadado, se encontraba con el beaumontés que le apoyaba, que se dice que le dijo: “ No sé de qué se extraña vuestra merced si los que están ahí dentro son navarros también”. Un navarro que pensaba totalmente lo contrario de los otros chulea de que son navarros. Esa identidad creo que la tenemos todos. Luego vienen los matices del siglo XXI, serás de un palo o del otro, pero la identidad no te la quita nadie.
Dice que el humor puede hacer más digestivo el acercamiento a la historia. ¿Qué tal funcionó el cómic del año pasado?
Le pusimos el título de Esta incómoda batalla por aquello de cómo se leería en el siglo XXI, de si la gente lo encajaría con su ideología... Pero funcionó de forma magnífica. Y en las firmas y presentaciones vino gente de todos los pelajes políticos actuales: le gusta saber cosas de Navarra, y enfocárselas con humor y ser muy claro en los datos fue muy bien recibido. Igual la gente está cansada de ese tipo de historias de “te vendo mi moto”. Pero es que no te vengo a vender ningún tipo de ideología actual: vengo a contar lo que pasó porque me interesa mucho esa historia y porque me parece que esta y muchas historias de Navarra las debiéramos, cuando menos, conocer para no hablar por boca de ganso.
'Amaiur 1522. el imperio ataca de nuevo'
Autor: César Oroz.
Editorial: Mintzoa.
Número de páginas: 64
Precio: 25 euros.