Un mono de Navarra, ‘actor’ en 'Gladiator 2'
La pequeña macaca que pasa la película sobre el hombro del emperador Caracalla es Sherry y vive en la granja escuela Basabere de Lezáun


Publicado el 21/11/2024 a las 05:00
En el hombro del emperador Caracalla, encarnado por el actor estadounidense Fred Hechinger en 'Gladiator 2', la secuela dirigida por Ridley Scott que conquista la taquilla española, reposa un simpático animal que se desplazó desde Navarra para el proyecto. Una pequeña macaca de nombre Sherry que vive al pie de la sierra de Andía, en la escuela Basabere que los hermanos Mikel y Ángel San Martín Núñez tienen en Lezáun. Un lugar fruto de su afición por la crianza de animales a la manera tradicional marcada por el respeto a su entorno.
¿Qué une a los San Martín con una producción rodada de Marruecos a Inglaterra pasando por Malta? La respuesta -explica Mikel- se encuentra en SetAnimals, especialistas en animales actores para cine, televisión o publicidad con los que ya habían colaborado anteriormente. “Nosotros hemos ido de la mano con ellos, como habíamos hecho en otras producciones”, señala sobre una experiencia que les llevó hasta Malta, donde permanecieron en dos tandas distintas a lo largo de 2023.
SHERRY NO ESTUVO SOLA
Primero, en junio y julio. Un paréntesis y el regreso de noviembre a diciembre para terminar las escenas. Sherry no estuvo sola. Viajó con otros dos macacos también de Lezáun, Asia y Sirio, para aligerar con ellos el peso de las escenas. Siempre con sus animales, el equipo de Basabere formado por Mikel San Martín, Mikel Redín y Miguel Ruiz. En todos los momentos del día, detalla San Martín, se vela por su bienestar. Lo hacen sus cuidadores habituales y -añade- también el equipo de SetAnimals. “El emperador lleva siempre a Sherry en el hombre y ello se consigue trabajando el refuerzo positivo hasta conseguir que se sienta a gusto con el actor”, subraya.
De esa supervisión formó parte igualmente la organización American Humane, que está siempre presente en los rodajes para velar por los animales que forman parte de ellos. De la experiencia en una superproducción, Mikel San Martín se queda con la labor en equipo y con un engranaje que cuidó todos los detalles. También el lugar dónde descansaron los tres pequeños monos, instalaciones hechas a imagen de las de Basabere dotadas, además, con refrigeración y aire acondicionado.