Concierto
La leyenda Jethro Tull pasa por Baluarte
La banda británica recorrió en su concierto una historia de cinco décadas y acabó su actuación con todo el público puesto en pie


Publicado el 01/11/2024 a las 05:00
Baluarte vio pasar una leyenda. Pocos grupos pueden presumir de comenzar sus conciertos con un tema de 1968, My Sunday Feeling, la primera canción de su primer disco, y en el mismo concierto intercalar composiciones de más de cinco décadas después, como Wolf Unchained o The Navigators, que forman parte de su último trabajo, RökFlöte.
Así las cosas, el grupo de Ion Anderson recorrió su historia en un Baluarte que rozó el lleno en sala pero no en el anfiteatro, en la segunda visita de la mítica banda británica a Pamplona, seis años después. Lo hizo apoyado en temas quizá menos conocidos de su repertorio, como el Weathercock de su Heavy Horses de 1978 o la compleja Dark Ages del disco Stormwatch de 1979, ya bien avanzado el concierto, además de los temas de sus dos discos más recientes. Pero Ian Anderson cantó, con su característico gesto de cuello hacia arriba, y apoyado a veces por sus músicos, también melodías inconfundibles. Con los guiños a la música clásica, como la muy aplaudida Bourrée, que adapta a Bach y se ha convertido en clásico del grupo, o la Pavane inspirada en Fauré. Pero cuando la gente se animó fue con éxitos como Too Old to Rock ‘n’ Roll: Too Young to Die! con el que reanudó el concierto tras un descanso, Songs from the Wood, que animó la primera parte de la actuación, y por supuesto Aqualung, el tema de riff inconfundible, que alargó con un gran preludio, que no fue el final. Luego llegó Locomotive Breath, que acabó el concierto con la paradoja de un estribillo que habla de que no hay forma de decelerar. Las leyendas no lo hacen. Jethro Tull tampoco. Salió de Baluarte con todo el público puesto en pie.