Mielotxin celebra sus 20 años este sábado: "Con este concierto nos damos un capricho"
El Teatro Gayarre acoge al quinteto navarro de folk para celebrar su aniversario acompañado de invitados entre otros músicos y artistas


Publicado el 18/10/2024 a las 14:15
Un niño de Tafalla comienza a jugar a fútbol en Infantil en la Peña Sport, después pasa a Juveniles, luego al primer equipo, le llaman para jugar en Osasuna y un día se encuentra con que es la víspera de salir a El Sadar. “Pues eso nos va a ocurrir a nosotros ahora en el Teatro Gayarre”, señala Iñigo Aguerri, miembro del quinteto de folk Mielotxin ante el concierto de este sábado por el veinte aniversario del grupo (20 horas, de 12 a 15 € las entradas). “Es como un sueño: ser de aquí, poder tocar en el Gayarre y además rodeados de compañeros, de músicos y de artistas que han tocado con nosotros a lo largo de estos años y que le van a dar un plus al concierto enorme”, añade sobre Luarin dantzariak, Hutsun txalapartariak, Joaquín Taboada, Malatxo metal hirukotea, Noelia Compains, Pipo Refojo, Izaskun Iturri, Ainhoa Hualde y Asier Capón, por los que prometen“ canciones preparadas especialmente para el evento”.
Esta celebración del 20 aniversario ya tuvo una fecha clave este verano: el 1 de agosto, cuando el quinteto participó en el encuentro musical más relevante de Oriente Medio, el Jerash Festival For Culture & Arts, en la ciudad jordana, antigua Gerasa. La idea surgió de Mielotxin. “Cuando acaba el verano, solemos hacer alguna campaña de promoción para poder seguir tocando el verano siguiente, y enviamos a diferentes festivales la propuesta de Mielotxin”, cuenta Aguerri, que añade que, “si bien en el 90% de las veces” no reciben respuesta, desde Jerash les contestaron en febrero que estaban interesados.
¿Cómo fue la experiencia?
Excepto nosotros, todos los grupos eran árabes, y la verdad es que conectamos muy bien con el público jordano. A pesar de que apenas pudimos interactuar, porque presentamos las canciones en inglés pero luego las cantamos en castellano y en euskera, cuando pedíamos palmas, las hacían; se levantaban a bailar... El concierto estuvo genial.
¿Tal vez esa conexión se debió a que Mielotxin suena a fiesta?
El tópico de que la música es un lenguaje universal realmente es así. Nosotros lo sentimos escuchando música de otros países, de otras culturas, de otros idiomas, y a ellos les pasa lo mismo. Tenemos comprobado que tanto las melodías que suenan de Mielotxin como los instrumentos que las interpretan, txistus, chirulas, acordeón, alboka..., con una sonoridad tan brillante, tan alegre, y bien tocados, atrae a cualquiera de cualquier parte del mundo. Hemos estado también en Alemania, Hungría, Bulgaria... y la respuesta es exactamente la misma que la de aquí.
Aunque se interprete una jota, un arin-arin, un zortziko...
Es el objetivo del grupo: que suene toda esa variedad y esa riqueza que tenemos en Navarra -para nosotros Ribera y Montaña es la misma Navarra-, que consigue atrapar a cualquiera y que crea un abanico de posibilidades de repertorio inimaginable.
¿Cómo se prepara el concierto de un recorrido de 20 años?, ¿cómo saber que se elige bien?
Desde hace ya meses hemos hecho un planteamiento para, primero, ver qué temas elegimos de toda esta trayectoria sabiendo cuáles funcionan más en el directo y que en esas canciones podamos meter a todos los invitados que queríamos llevar al Gayarre. Ha sido muy costoso, también que las fechas cuadren, que las reserven los artistas para los ensayos, para el día del concierto... Estamos súper agradecidos del compromiso de todos desde hace muchos meses y de que han cumplido su palabra.
¿Por qué ha sido importante contar con invitados?
Porque todo es un concepto de invitados, Mielotxin y Gayarre. Es darnos un capricho: hemos llegado a los 20 años en un estilo de música bastante minoritario, en un lugar como Navarra que es muy complejo para este tipo de música, con zonas donde te abren los brazos y otras en las que prácticamente no hemos cruzado puertas -tenemos casi toda la Ribera por recorrer-, y queremos reivindicarnos como un grupo que basa su música en esa Navarra de riqueza y de variedad, hacerlo en el lugar que para nosotros es un icono de la cultura y con esos invitados que han ido pasado estos 20 años.
Quienes conocen a Mielotxin, ¿les dicen por qué les gusta?
Por la frescura con la que suena la música; por el virtuosismo de esas melodías -no es lo mismo escuchar una jota, un fandango, un arin arin, un zortziko, una espatadantza... con un txistu en la calle, sin darle importancia, a que lo hagan músicos profesionales, con una buena sonorización, con unos instrumentos de calidad-; por un repertorio popular desconocido en muchas ocasiones que funciona en un directo.
¿Cuál es su deseo del concierto?
Ver el Gayarre lleno, que disfrutemos todos, que salga tan bien como está planificado y que la gente se vaya con una sonrisa en la boca y pensando que hay futuro para la música popular, para el folk, y que el siglo XXI tiene que ser la continuidad de lo que nos han dejado las generaciones anteriores.