Fotos que hablan (12)

Un fotógrafo para redescubrir en Corella: Nicolás Andueza (1829-1900)

Retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella
AmpliarAmpliar
Retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella
Retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella

CerrarCerrar

Ricardo Fernández Gracia. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro. Universidad de Navarra

Actualizado el 07/04/2024 a las 16:37

La historia de la fotografía en Navarra se va completando, a través de nuevas obras, estudios locales y biografías de sus autores. Sin duda, se irá documentando la actividad de distintas personalidades que, con mayor o menor fortuna, desarrollaron su trabajo, con notoria admiración social, por la novedad que suponía la captación de una instantánea, en las últimas décadas del siglo XIX.

En Corella, conocemos la actividad de Marcelino García, fotógrafo y pintor (1877-1950). Sin embargo, la figura de Nicolás Andueza, está prácticamente olvidada, por el inexorable paso del tiempo que, al decir del clásico, omnia vorat (todo lo engulle). Los dos retratos que presentamos nos lo sitúan trabajando, en su ciudad natal, desde comienzos de la década de los sesenta del siglo XIX, una cronología harto temprana en tierras navarras, máxime fuera de Pamplona, para este tipo de obras.

Retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella
AmpliarAmpliar
Retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella
Retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella

CerrarCerrar

Las dos fotografías de estudio, que recogemos, son albúminas sobre papel, en tamaño de carte de visite, o tarjeta de visita, creado por André Adolphe Disdéri (1819-1890) en 1854 y popularizado, a partir de 1859, tanto en Francia como en España. En este último caso, Laurent comercializó en 1861 su Catálogo de los Retratos que se venden en casa de J. Laurent, Fotógrafo de S. M. la Reina, y N. García Lara también se anunciaba, en el mismo año, como autor de retratos en tamaño tarjeta. En 1864, llegó el mencionado Disdéri a Madrid y entre 1863 y 1865 los retratos en tarjeta fueron conocidos en casi todas las ciudades españolas.

En la capital navarra, se dieron cita hacia 1860 distintos fotógrafos, destacando por encima de todos, por su importancia, cronología y proyección la figura de Leandro Desages, que llegó en 1860, y creó, al año siguiente, en 1861, el primer estudio estable en la ciudad junto a Domingo Dublán, según ha podido documentar Mª Jesús García Camón. En 1862, Leandro Desages, hizo la primera foto documentada de una imagen mariana, la de la Virgen del Puy de Estella, para lo que se desplazó a esta última ciudad en compañía de Babil Moreno (1819-1899), versado en el tema, sacerdote y luego jesuita, natural de San Martín de Unx.

En aquel contexto de inicios del nuevo arte en estas tierras, vamos a dar cuenta de un par de fotos, conservadas en sendas colecciones corellanas. Su autor fue Nicolás Andueza Allué, nacido en 1829, en Corella y bautizado en la parroquia de San Miguel el 10 de septiembre del mismo año. Nicolás contrajo matrimonio con Cipriana Fernández Bacigalupe (†1888), natural de Elciego, y tuvieron un hijo, al que pusieron por nombre Gregorio Aniano, que casó, en Villafranca, con Marciala Carmen Azcona, en 1887. Ambos fueron padres de Nicolás Andueza Azcona que casó en Corella con Pilar Arigita Jiménez.

Marca del establecimiento fotográfico de Nicolás Andueza en Corella en la fotografía del retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella
AmpliarAmpliar
Marca del establecimiento fotográfico de Nicolás Andueza en Corella en la fotografía del retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella
Marca del establecimiento fotográfico de Nicolás Andueza en Corella en la fotografía del retrato de mujer, c. 1885. Colección particular de Corella

CerrarCerrar

Nicolás Andueza Allué falleció a los setenta y un años, en Corella, el día 7 de febrero de 1900. Es posible que se le pueda identificar con el depositario del Ayuntamiento de Corella desde 1872, e incluso con uno de los voluntarios por la libertad que, en 1872, se juntaron en la ciudad en el contexto de la Tercera Guerra Carlista. Esta última suposición es quizás menos probable, dado que ya contaría con cuarenta y tres años. Sus descendientes han conservado una reproducción de la Inmaculada Concepción de inspiración murillesca, firmada y fechada por Nicolás Andueza en 1862. Está enmarcada ricamente y el cristal se encuentra pintado de negro los fondos que siluetean la imagen, luciendo también orlas de purpurina dorada, al modo de como se presentaban algunas fotografías, e incluso dibujos y pinturas, en el siglo XIX

De su aprendizaje como fotógrafo no sabemos nada, pudiendo haberlo hecho en Pamplona con Leandro Desages, como lo hizo Domingo Erneta, natural de Lecumberri, entre 1860 y 1864, antes de ingresar en la Compañía de Jesús, como ha documentado José Ignacio Riezu.

LAS DOS FOTOGRAFÍAS

El soporte secundario de ambas fotos luce en su reverso el sello del establecimiento de Nicolás Andueza de la ciudad de Corella, si bien su diseño es diferente en ambos casos. Sin duda, el sello de la primera, con el retrato del padre Sada, debe ser anterior en cronología. No tiene motivo decorativo de ninguna clase en el soporte y su tipografía resulta más sencilla y primitiva. Su texto reza: “FOTOGRAFÍA / de / NICOLAS ANDUEZA, / CORELLA.”.

Retrato del padre Sada, c. 1863-1865. Colección particular de Corella
AmpliarAmpliar
Retrato del padre Sada, c. 1863-1865. Colección particular de Corella
Retrato del padre Sada, c. 1863-1865. Colección particular de Corella

CerrarCerrar

El mencionado retrato representa al padre Sada, carmelita descalzo exclaustrado, que pasó sus últimos años en Corella, como confesor de las Carmelitas Descalzas de Araceli. Fray Juan de la Cruz (Luis Sada Resa) nació en Calahorra, en 1810, y falleció en Corella en 1865. Tomó el hábito y profesó en el convento del Carmen de Corella. En la exclaustración pasó a Calahorra y luego a Rincón de Soto, siendo su cura ecónomo entre 1842 y 1850. Predicó en numerosas poblaciones navarras, en Burgo de Osma la Cuaresma y en Villar del Río (Soria) las fiestas de Santa Filomena. En 1857 pasó a la diócesis de Tarazona, siendo vicario de las Benedictinas de Corella y también capellán de las Carmelitas de Araceli hasta la fecha de su muerte en 1865. Destacó como escritor de novenas (Santos Emeterio y Celedonio, San Marcelo, San Juan de la Cruz ...). A fray Juan de la Cruz Sada, con la colaboración del brigadier Martín García de Loygorri se debieron las grandes obras de ampliación de la iglesia de Araceli, así como de la pintura y restauración de la misma entre 1863-1864. Su hermano Toribio de San José (Calahorra, 1813-Corella, 1881) fue capellán en Araceli entre 1877-1881. El sobrino de ambos, Toribio del Monte Carmelo fue carmelita descalzo y también otra sobrina y prima carnal de este último, la hermana Petra del Dulce Nombre de Jesús (López Sada) fue religiosa de Araceli (†1918).

Marca del establecimiento fotográfico de Nicolás Andueza en Corella en la fotografía del padre Sada, c. 1863-1865. Colección particular de Corella
AmpliarAmpliar
Marca del establecimiento fotográfico de Nicolás Andueza en Corella en la fotografía del padre Sada, c. 1863-1865. Colección particular de Corella
Marca del establecimiento fotográfico de Nicolás Andueza en Corella en la fotografía del padre Sada, c. 1863-1865. Colección particular de Corella

CerrarCerrar

El retrato, realizado entre 1862 y 1865, presenta al religioso sentado con sotana, manteo y escapulario del Carmen, con un Crucifijo con la mano izquierda, mientras el brazo derecho lo apoya sobre un pedestal en el que hay tres libros, dos de mayor tamaño y otro que parece un breviario. El semblante del retratado es ciertamente serio, casi adusto, con profunda mirada. El modo de coger al Crucifijo es como si lo empuñase, de un modo similar a como Velázquez hizo en el retrato de sor Jerónima de la Fuente, en 1620. En ambos casos nos encontramos con personajes de gran energía, con la boca cerrada y firme, empuñando el Crucificado cual si de un arma se tratase. Junto a él aparece un niño elegantemente vestido, también sentado, atento y mirando al Cristo, cual sumiso doctrino.

El retrato del busto de una mujer, no identificada, resulta más estereotipado y responde a las fotografías de mujeres elegantes con posibilidad de pagar lo que entonces costaba una instantánea. Con su mirada al frente, luce ricos pendientes y hermosa mantilla de blonda, amén de una joya de pecho y un rico lazo negro de seda. En el reverso, en tinta azul, leemos como sello del establecimiento: “FOTOGRAFÍA / DE / Nicolás Andueza / CORELLA”, junto a una delicada orla con motivos geométricos, dentro de la cual aparecen las iniciales del fotógrafo: “N. A.”. 

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora