Bardenas inmensas, mares y montañas
A Carlos López, tudelano del 71, el paisaje se lo da todo y así lo expresa en una obra sin gentes, el elogio a la naturaleza que muestra desde este jueves en el Museo Gustavo de Maeztu de Estella una selección de 28 cuadros de tres bloques temáticos


Publicado el 08/03/2024 a las 05:00
A Carlos López González (Tudela, 1971) el paisaje se lo da todo. El de las Bardenas de su tierra, inspirado en los campos, los fondos de montaña y el cielo. El de los mares, con su oleaje y el firmamento plomizo. Y de las tormentas, su expresión más abstracta e intimista. La tercera de las series temáticas en las que el autor vertebra una selección de 28 obras que muestra desde este jueves en el Museo Gustavo de Maeztu de Estella bajo el título Elogio a la naturaleza. Cuadros sin presencia humana creados creados a partir del recuerdo de los paisajes y fotografías que ha visto y han quedado guardadas en su memoria.
Su pintura -relataba durante la inauguración en la sala de exposiciones temporales del Maeztu en la que permanecerá hasta el 28 de abril- no es la mera representacion del paisaje. De Bardenas y los mares atesora instantáneas sobre las que reflexiona durante horas en su estudio. La tierra de su infancia y la de los veranos en Asturias se quedan -contaba- grabados en su cabeza. “Sin querer, te las empollas visualmente y acabas sabiendo de memoria. Siempre me pasa que tengo cientos o varios miles de fotografías a lo largo de los muchos años que llevo pintando y las tienes tan memorizadas e introducidas en tu cerebro que, fruto de esa reflexion, de lo que llevas dentro, salen los cuadros”. Ya las tormentas -seguía- son fruto de su imaginación, abstracciones en el bloque más existencial e intimista de su obra. Surgen de “un poco más adentro”, no basadas ya en fotografías e imágenes.
LOS PAISAJES INFINITOS
Durante la inauguración, con presencia de la concejal de Cultura, Ana Duarte, y de personal del Maeztu, el pintor tudelano respondía entre anécdotas a una pregunta de la directora, Camino Paredes sobre la ausencia de personas en su obra. “Como me suele decir un amigo,pintas cuadros llenos de gente ¿no?”, bromeaba. La respuesta está en el paisaje, en la sensación cuando subes, por ejemplo, a La raya y los puntos más altos de las Bardenas. “Te das cuenta de esa inmensidad,, peroa su vez a pocos kilómetros de la civilización, de puntos como Arguedas, Valtierra o Tudela desde enmedio de la nada. Se trata un poco de ese sentimiento de romanticismo, de lo insignificante que eres también ante la inmensidad del mar”.
Recorrido el paisaje, el autor se refirió a la materia, al elemento plástico que posibilita su obra. Utiliza el agua, pigmentos, polvo de mármol, piedra pómez, serrín, papeles, telas a modo de collage, “empastes sobre empastes aplicados con brochas o espátulas” para una “pintura más matérica que academicista”.
EL AUTOR
Carlos López es licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco, en la especialidad de pintura (1989-1994). Profesor asociado en la Universidad Pública de Navarra desde 2009, ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas en Tudela, Pamplona, Logroño, Madrid y Bilbao entre otras.