Mayor afinidad de la esperada con el idioma ibérico
Extracto de uno de los artículos publicados en la revista Fontes Linguae Vasconum sobre la Mano de Irulegi


Actualizado el 12/01/2024 a las 20:23
Joan Ferré i Jané, experto en lenguas paleohispánica, recuerda una predicción del lingüísta Koldo Michelena, que aseguró que cuando apareciera una inscripción vascónica tan antigua como el siglo I a. de C., podríamos entender su sentido general. Sin embargo, con la Mano de Irulegi eso no ha ocurrido. “Presenta un mayor grado de afinidad con el ibérico de lo esperado”, dice sobre lo escrito en la mano. “Mi interpretación de esta situación es que se trata de un nuevo dato favorable a la inclusión del ibérico en la familia del vasco. Además, me genera dudas sobre si una lengua similar al protovasco reconstruido para el s. I a. C. llegó a existir, por lo que, si no fuera así, el vascónico podría ser lo más parecido al protovasco real que podemos esperar encontrar. No obstante, si una lengua similar al protovasco reconstruido existiera y correspondiera, quizás, a alguna de las variantes aquitanas, entonces el vascónico podría ser otra rama lateral de la familia, como el ibérico, pero más cercana al vasco”, argumenta el científico.
Ferré considera el vascónico como la lengua que “identificaría a las variedades del continuo lingüístico vasco-aquitano al sur de los Pirineos”, que se hablarían en lo que hoy es parte de Navarra y la Aquitania francesa. “Uno de los dialectos del continuo debería ser el protovasco, el ancestro directo del vasco común antiguo”. La lengua ibérica, con distintos dialectos, estaría presente en una amplia zona de la Península Ibérica, desde el interior de Andalucía a Girona, un continuo lingüístico que “podría llegar a enlazar con el continuo dialectal vasco-aquitano con dialectos de transición”.

