Diego Vasallo presenta en Pamplona el documental que lo muestra como una 'rara avis' musical
El artista y la directora, Beatriz Echeverría, muestran este viernes por primera vez la película en la Filmoteca de Navarra, junto con ‘Sonido Pamplona’


Publicado el 11/01/2024 a las 05:00
El documental 'Diego Vasallo, la posteridad para más tarde' se estrenó este verano en la Muestra de cine documental musical de Gijón y tuvo otro pase en Oviedo, pero en ninguna de las dos ocasiones pudieron asistir ni él, ni la directora de la cinta, Beatriz Echeverría Aldana. La Filmoteca de Navarra será este viernes el lugar donde finalmente presentarán ambos esta película que ha entrado en el proceso de creación y la intimidad del artista, una rara avis que no sólo tiene una carrera musical, sino que se dedica también a la pintura, el cómic o la poesía.
Diego Vasallo (San Sebastián, 1966) y Beatriz Echeverría (Pamplona, 1985) conectaron desde el principio y siguen hoy compartiendo el uno con el otro sus descubrimientos de lecturas o cine. Tras haber pasado casi tres años con el documental continúa su relación. Fueron muchos meses en los que Echeverría fue la sombra de Vasallo, acumulando horas y horas de grabación que ha tenido que reducir a poco más de una. No suele hacer proyectos de muy larga duración, le gusta que el espectador se quede con ganas de más.
Echeverría escuchó las primeras canciones de Duncan Dhu con 12 o 13 años; lo veía en los videoclips y le llamaba la atención la forma de situarse en el escenario, un poco apartado, en una esquina. Eso le gustaba. “Muchas de las letras, de las canciones, de las músicas, de las innovaciones... eran de él, pero él no salía a reivindicarlo de forma excesiva, él sabía el trabajo que había hecho y con conocerlo él mismo le bastaba”, apunta. Ya desde entonces, junto con Mikel Erentxun y en un principio también Juan Ramón Viles, Vasallo era casi un adolescente pero no perdía la cordura.


Suele llevar Echeverría una libreta en la que apunta ideas de posibles documentales y el nombre de Vasallo figuraba en ella desde hacía mucho. “Estaba el reto de si él aceptaría un proyecto que es una producción de bajo coste, una vez aceptado fue un logro”, expresa. La película es una producción del sello que fundó, Escena 42.
Es lo que llama afinidades selectivas. “No sabes muy bien por qué conectas con una persona desde el principio”, explica. “Me gusta mucho cómo se sitúa en el mundo, tanto como individuo como en la faceta de músico, ese saber estar tranquilo, discreto, y a la vez ser una persona muy creativa que tiene mucho que contar”, expone.
Es un perfil bastante único en los tiempos actuales. “Ahora lo que más se busca, sobre todo con las redes sociales, es estar pero casi de una forma desmesurada, y Diego calibra muy bien en qué consiste su trabajo y se sabe situar dándole la importancia y la medida justa; no se cree un semidiós, entiende su trabajo como un oficio, eso le hace poner los pies en el suelo y le permite situarse en relación con su trabajo de una forma muy inteligente”, señala.


De ahí el título del documental. La posterioridad para más tarde. Se lo comentaba mucho mientras hacían el documental. “Si tienes algo que contar, cuéntalo al margen de los medios que tengas, el reconocimiento puede o no puede llegar, pero la satisfacción de haber hecho lo que querías hacer es lo importante”, repetía el músico.
Vasallo se muestra contento con el documental. Dice que está sorprendido por su crudeza y la falta de artificio. “Está grabado de forma pura con los medios con los que disponía pero también pretendía ser un reflejo lo más real posible de lo que es un día a día en lo que hace Diego, que es hacer canciones, conciertos y pintar”, expone la directora.
La sesión en la Filmoteca se completa con otro documental previo de Echeverría, 'Sonido Pamplona' (2015). Le sorprendió mucho que planteasen ese tándem en la Filmoteca. 'Sonido Pamplona' (45 minutos) fue su primera incursión audiovisual y desde entonces no ha vuelto a ver este retrato de la escena musical pamplonesa de los años 90, la crónica social de los grupos que hicieron pop en una tierra de rock, como dice. Allí aparecen desde Los Bichos de Josetxo Ezponda, a grupos como Reina Republicana, Tremenda Trementina o El Columpio Asesino, junto con opiniones de periodistas y expertos. se estrenó en el bar Subsuelo en 2015 con presencia de muchos de sus protagonistas
¿Si cada ciudad tiene un sonido particular, quizá de haber nacido en Pamplona Diego hubiera sido rockero? “Teniendo en cuenta los gustos que tenía de joven no lo sé, no lo veo dentro del rock radical pero no sé lo que hubiese sido, quizá hubiera sido una rara avis como Josetxo Ezponda”, aventura.
En la libreta de las ideas tiene muchas más anotadas pero ahora mismo no las ve factibles. Sí que hay un compositor de bandas sonoras en Bilbao, Aitor Etxebarria, con el que puede que haga algo. Siempre, como en otro de sus trabajos, 'Emotio' (2018), en torno al proceso de creación.“Me interesa mucho meterme en esa mente del creador, por qué hace lo que hace, cuál es el proceso creativo”, expone. En ese misterio.
related_event.title
