Así fue el último concierto en solitario de El Columpio Asesino
Crítica de la actuación del grupo navarro en la Sala Zentral, este viernes


Actualizado el 30/12/2023 a las 20:34
En activo desde 1996, habiendo recorrido en concierto muchas tierras a un lado y otro del océano, uno de nuestros grupos más emblemáticos cerraba el viernes en Zentral una sólida carrera en la escena musical. En ella han sabido transmitir perturbadoras emociones, un estilo muy propio con label de calidad, con la impronta de lo lisérgico y las experiencias intensas y al límite en ambientes cargados y nocturnos. Han flirteado musicalmente desde el eclecticismo entre el punk, el kraut, el post rock, el electro, lo que algunos han intentado etiquetar como “pop oscuro”... Con canciones que en las redes sociales tienen millones de escuchas y/o visualizaciones.
Un discurso con una coherencia interna incontestable que durante estos 28 años los hermanos Arizaleta, en el proyecto desde su inicio, han enriquecido. Posteriormente las grandes aportaciones del hada oscura Cristina Martínez y Dani Ulecia, que no pudo estar por una dolencia y al que se le recordó y homenajeó con cariño, lo han llevado a cotas que nunca se llegaron ni a imaginar, plasmado en media docena de discos de estudio. Tienen una legión de seguidores no solo aquí en su tierra, donde llenaron por dos veces Zentral y quizá lo hubieran llenado otras tantas más, sino también en cientos de lugares, incluso en el DF de México.
Y sí, el Columpio de su última gira, con la unión de Cabezafuego y su espigadísima percha sustituyendo a Dani, se plantó en escena con ganas de dar “el concierto” para que la gente bailara, se emocionara y recordara como el gran concierto final en esa sala que para ellos ha sido emblemática. Las camisetas con los imperdibles poblaban las primeras filas y las manos se alzaban al aire cada vez que Cristina jaleaba a las huestes columpiares. La apuesta sonora tan personal hizo un recorrido intenso por todas sus épocas, en un fino equilibrio sonoro entre lo electrónico y lo analógico, pero desde la densidad y el tono lisérgico que les caracteriza. Un concierto terriblemente intenso, auténtica reafirmación de su vena de grupo incómodo para lo “establecido”.
Entrevista con Albaro Arizaleta

De hecho, nada más salir al escenario encadenaron tres temas seguidos: ‘Babel’, ‘La lombriz de tu cuello’ y ‘Ballenas muertas en San Sebastián’. Y así evolucionaron con Albaro y Cristina relevándose en la voz principal, Cabezafuego en líneas de bajo en puro ostinato, Raúl con la guitarra de sonidos puntiagudos y ariscos y Jaime Nieto como el amo electrónico de los samples, sintetizadores y colchones sonoros. Esa estructura de rounds continuó con ‘Susúrrame’, ‘Escalofrío’, ‘Entre cactus y azulejos’ y ‘Gasolina’. El tercer round llegó con ‘Ye, ye, ye’, ‘Motel’, ‘Edad legal’, y ‘Destacamento’. Sus canciones son tan inquietantes y angulosas como ese ‘Corazón anguloso’ que también interpretaron en el siguiente round junto a ‘La marca en nuestro frente es la de Caín’, ‘Un arpón de grillos’, ‘Diamantes’, ‘Perlas’ y la tremenda ‘Toro’, una auténtica huida hacia el destino. Es la impronta de esta formación que siempre ha sido coherente por perturbadora en las letras de sus mensajes, que son cortantes, hirientes, oscuros, tórridos, incendiarios, viciosos...
Y sí, tras ‘Toro’ llegó un último round de bises para rematar la fiesta en Zentral, con ‘A la espalda del mar’, ‘Huir’, ‘Preparada’, ‘Sirenas de mediodía’, ‘Floto’ y ‘Punk’ (Aniversario y reafirmación). Eran los ejemplos de esa balada en las que se reconoce la condición humana en constante lucha de perdedores. Paradigmas también del derecho a perder, a equivocarse desde la contradicción. Ese in crescendo turbio y perturbador para subir tremendamente la temperatura emocional.
El abrazo final en el escenario fue tremendo, con lágrimas incluidas. El público gritaba “No os separéis”... Pero parece que la decisión está tomada y El Columpio Asesino se despedirá definitivamente tras la ronda de festivales.
FICHA:
Concierto del grupo El Columpio Asesino en la sala Zentral de Pamplona con motivo de la despedida de su gira “Amarga Baja”. Lleno total. Una hora y cincuenta minutos de concierto con bises incluidos y el público despidiendo con fortísima y prolongada ovación final.
El Columpio Asesino son Cristina Martínez en la voz, percusiones ocasionales, coros y guitarras; Raúl Arizaleta en las guitarras, Jaime Nieto en los sintetizadores y percusiones, Iñigo “Cabezafuego” Garcés en el bajo, percusiones ocasionales y coros y Albaro Arizaleta en la voz, coros y batería. También participaron en un par de temas los antiguos componentes Iñigo “Sable” Sola en la trompeta y Xabier “Txibe” Ibero en el bajo.