Cine
Rubén Zamora, el actor de Mendavia que triunfa en México
El actor y escritor que goza de popularidad en México ha vuelto cinco años después con su libro ‘Relatos de tierra, viento y escamas’


Publicado el 24/12/2023 a las 05:00
Por fin ha podido volver Rubén Zamora a su pueblo, Mendavia, estas Navidades. La gente lo para en la calle, le pregunta, y a él se le ve feliz, respondiendo con acento mexicano. Acaba de cumplir 48 años y no sólo ha podido regresar años después de la última vez, para pasar así estas fechas con su madre, María Ángeles, sino que lo ha hecho con el libro que ha escrito bajo el brazo y con una carrera de actor que le ha dado gran popularidad en México.
El viernes presentó 'Relatos de tierra, viento y escamas' en el café-bar La Tau, para cuyo dueño, Paco, trabajó de camarero en su día. Zamora ha reunido en este libro 63 relatos de todo tipo. El más antiguo tiene casi 22 años, el tiempo que lleva él en México; el más reciente, 4 meses. Los hay de muchos géneros y tonos; alguno sin un solo diálogo y otro que son enteramente una conversación; un texto está formado con 266 preguntas, otros utilizan el español argentino y otros el mexicano y el español peninsular. “Una mezcolanza”, resume él, hablando de su libro, pero también de su vida.
El título es deliberadamente abierto, como los textos, porque su autor espera que a cada lector le venga un concepto distinto a la cabeza. “La tierra, por ejemplo, dejó de significar ciertas cosas para mí y empezó a significar otras”, señala. De hecho, aunque sigue considerándose mendaviés, también se ve como mexicano y “una partecita” argentino.


Rubén Zamora Equert es el mayor de 6 hermanos. Abel, uno de ellos, vive en Ciudad de México y es operador de cámara en series y cine; los demás están repartidos entre Mendavia, Pamplona, La Rioja y el País Vasco.
Su Padre, Aniceto, “un tipazo” asegura, murió dos meses antes de que él cumpliera diez años. Por entonces ya tenía claro que la literatura y la actuación eran su pasión. Mendavia disponía de dos cines, y su primer papel fue cuando hizo de camello borracho en el Teatro Principal a los 6 años. Pero echando la vista atrás también se recuerda en esas fechas como lector, y como escritor un poquito después. Con 9 años se presentó a un concurso en el que quedó segundo. “El premio era dinero para gastárselo en una librería y aquel año contamos con microscopio nuevo en casa”, recuerda.
Luego vino el bloqueo, a los 17. “Todo lo que había coleccionado, todo lo que había escrito, todo, se convirtió en humo”, relata. La experiencia de pasar por un incendio paralizó su vena creativa durante varios años. “Me distraje mucho y empecé a retomar la escritura diez años después, muy tímidamente, y con mucho respeto”, recuerda. “Para mí los escritores son ¡guau! [enfatiza], me han transportado y me han volado y hay una admiración increíble por ellos”, asegura. Es algo que sentía cada vez que cerraba un libro recién leído y que se propuso generar él también. Tardó doce años en poder hacerlo, con 'Sobreviviéndome' (editorial Drakul), una novela que curiosamente parte del regreso de su protagonista a su pueblo natal en España, tras pasar muchos años trabajando en otro país.
Cuando se publicó, se dijo que se iba a dar diez años en aprender a escribir bien. Y aunque entre medias ha elaborado otras novelas y relatos, cuando estaba ultimando este 'Relatos de tierra, viento y escamas' se dio cuenta de que justo se acaba de cumplir el plazo que se marcó.
Zamora no quería volver a sufrir los problemas que tuvo con 'Sobreviviéndome' en México, donde era prácticamente imposible conseguirlo, ni quería que ocurriera al revés en España, de modo que después de un trabajo de seis meses con la editora Verónica Gallo ha querido autoeditarlo para que sea accesible a través de Amazon en todo el mundo.


Zamora siempre supo que se iba a marchar fuera. Tenía ansia de viajar y conocer lo que le habían enseñado los libros y el cine. Después de estudiar teatro en Pamplona se marchó a Madrid en 1998 y poco después empezaron a llegar las señales. “Durante tres meses todo lo que sucedía en mi vida basculaba alrededor de México”, explica. “Escuchaba a gente en la calle y era mexicana, me iba al cine y era una peli mexicana, los libros que leía, los castings... todo eran señales sobre México; una mañana capitulé todas y me dije: ‘Creo que me están llamando”.
Ahorro dinero durante diez meses y tomó el segundo avión de su vida (el primero lo cogió un mes antes para rodar un anuncio de televisión). Llegó en 2002, cogió un taxi y le pidió que le llevara aun hotel del centro. Se prometió a sí mismo que no iba a trabajar en nada que no estuviera relacionado con actuar. “Me fue bien porque soy inquieto”, señala. Rodó un comercial (anuncio) a los 20 días de llegar, y le empezaron a salir un papel tras otro.
Cuando llevaba dos años en México se fue de vacaciones a Argentina y sintió también esa llamada. Se quedó dos años en Buenos Aires, hasta que México volvió a reclamar su atención, y ya se estableció definitivamente en Ciudad de México. El trabajo no faltó. En 2008 interpretó a uno de los protagonistas de la serie Los simuladores, trabajó en series como 'Paramédicos', 'Cumbia Ninja', 'El capo' o 'El Rey Vicente Fernández'. 'Pacto de Silencio', que se estrenó en septiembre, ha estado más de cinco semanas en el Top 10 mundial de Netflix. Acaba de rodar una serie titulada provisionalmente 'Accidente' dirigida por Gracia Querejeta pero rodada en México. “Fue un encuentro muy bonito, Gracia Querejeta y su padre Elías para mí... tenemos el cine y las series y la manera de hacer en una grandísima parte gracias a Elías, o al señor Elías Querejeta, y su hija tiene su propia carrera increíble”, apunta.
También recuerda el día que mandó un vídeo para un cásting y le avisaron de que tenía que estar al pie del cañón en cuanto el director le llamara, que podía ser a la una de la mañana o en cualquier momento que quisiera el director. “Me dijeron tienes que estar que digan ‘rana’ y tú saltas”, recuerda. Lo que no sabía era que se trataba de Alejandro González Iñárritu, uno de los llamados tres caballeros del cine mexicano junto a Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro. “Fue muy bonito porque terminé el cásting presencial con él y le dije: ‘Con esto ya me cumpliste el sueño de conocerte, de abrazarte y de que me dirijas, me doy con un canto en los dientes”. Así consiguió su papel en 'Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades'. Fueron tres meses de trabajo. “Para mí, la guinda al pastel de 30 años de trabajo”, señala.
Mientras tanto fue echando raíces en México. Tiene un hijo de 14 años, mexicano totalmente, excepto cuando viaja a Navarra. La última vez fue solo y le dijo: “Jo, papá, que llevo dos días aquí y ya estoy hablando español”, reproduce exagerando el acento.
Él hacía cinco años que no volvía. Estuvo seis meses rodando la serie 'Sin permiso' en Galicia, y desde allí se acercaba al pueblo en fiestas, a los quintos... la última vez en diciembre de 2018 y se despidió diciendo que en un año volvería, pero estalló la pandemia, y luego fue encadenando un proyecto con otro, sin tiempo de viajar. “No se me han hecho cinco años gracias al whatsapp y a las videollamadas”, matiza él.
Además, él quería venir en condiciones, con su mujer, con la que se casó hace dos años, y con tiempo de disfrutar de su gente y enseñarle a ella su tierra. “Se demoró hasta ahora”, dice en La Tau. Tiene un mes y una semana para cumplir todo lo que se ha propuesto, como enseñar a su mujer la nieve por primera vez.
El 24 de enero vuelven a México y el 29 ya estará en la mesa de trabajo de su próximo proyecto, una película que se llama 'Terapia familiar', con Mariana González, que se empezará a rodar el 12 de febrero.
RELATOS DE TIERRA, VIENTO Y ESCAMAS
Autor: Rubén Zamora Equert.
Editorial: Autoeditado
Número de páginas: 382
Precio: 18,50 euros (a la venta en Amazon)