Galardón

José Antonio Zarzalejos: "El periodismo atraviesa desconcierto sobre su función"

El galardonado glosó la figura y oficio periodístico de José Javier Uranga, "en el que convergieron esas virtudes cívicas que todo gran periodista ha de atesorar si quiere llegar a serlo"

Discurso del periodista José Antonio Zarzalejos durante el acto de entrega este viernes del primer Premio José Javier Uranga, que otorga la Fundación Diario de Navarra, en un acto celebrado en el Museo de Navarra.
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VÍDEO: Discurso del periodista José Antonio Zarzalejos durante el acto de entrega este viernes del primer Premio José Javier UrangaFUENTE: NAVARRA TELEVISIÓN

Laura Puy MuguiroIñigo Salvoch

Actualizado el 24/11/2023 a las 22:09

El discurso completo de José Antonio Zarzalejos

Cuando recibí la noticia de este premio reaccioné casi sin palabras. No podía articular excesivamente un agradecimiento. El premio, a diferencia de otros, y agradezco todos, me llevaba a una época biográfica muy intensa, los años ochenta y noventa. En los años ochenta era un letrado de la Diputación foral de Bizkaia que escribía en los periódicos porque tenía el oficio del abogado de la Diputación, pero la pasión del periodismo. Y en los ochenta estaba escribiendo, ya con seudónimo, como José Javier Uranga, en La Gaceta del Norte -no pasé a El Correo hasta 1982-. La noticia de este premio me llevó a aquella década muy dura, muy apasionante, en la que entonces, pero luego, José Javier Uranga fue un referente de unos valores que además son permanentes y están vigentes hoy.

Primero, su excelencia humanista. No era solo un periodista. Era un hombre que se movía en las humanidades y particularmente en la historia, lo que le daba un equipamiento intelectual extraordinario. Militó en el mejor periodismo, el periodismo independiente, de la verdad, sin importante las presiones que sufrió. Y tuvo la enorme pericia de manejarlo durante veintiocho años en un periódico de la categoría y la solera de Diario de Navarra. Y finalmente, el inmenso valor de su palabra que le enfrentó a su afortunadamente frustrado asesinato en agosto de 1980 a manos de ETA, un episodio muy bien contado en ese libro biográfico de Miguel Ángel Iriarte Franco.

La vertiginosa velocidad de los tiempos está privando de referencias y de certezas a muchas generaciones para las que el pasado, incluso el reciente, es muy volátil. Han transcurrido 43 años desde el atentado contra Uranga, 33 desde que dejara la dirección de Diario de Navarra para formar parte de su consejo de administración y presidir su Fundación y 7 de su fallecimiento.

Es justo que este galardón sirva, entre otros objetivos, para mantener viva la memoria de su trayectoria, de su esfuerzo y de su ejemplo. Porque en su persona convergieron y convergen esas virtudes cívicas que todo gran periodista ha de atesorar si quiere llegar a serlo, en su caso la formación en las ciencias de las humanidades, la capacidad de gestión de equipos y proyectos, los arraigados principios sociales y políticos y las firmes convicciones.

Precisamente por la excelencia de José Javier Uranga y su fructífero y ejemplar bagaje la Real Academia de la Historia ha estimado que merece una entrada en su diccionario biográfico digital porque, como reza una de las citas en la web de esa Casa, atribuida a Manuel José Quintana, “a los muertos no se les debe otra cosa que la verdad y la justicia”.

Y es justamente lo que en este acto intentamos: decir la verdad sobre y hacer justicia a la esforzada y ejemplar vida y trayectoria de José Javier Uranga. Este galardón con el que me honra la Fundación de Diario de Navarra es un compromiso con lo que representa uno de los directores de periódico más legendarios anteriores y posteriores a la Transición democrática.

Fue no solo, aunque sí principalmente, un referente en el periodismo del siglo XX. Pero también un bastión avanzado democrático en la defensa de la Navarra foral y de España; un dique contra los ataques a la identidad de Navarra y a la común de todos los españoles; un defensor de la monarquía parlamentaria, y una voz que antes y después de la Constitución de 1978 clamó por las libertades civiles y políticas pagando por ello un alto precio. Y fue un escritor de estilo inconfundible tanto en sus textos periodísticos como historiador.

Es muy difícil no sentirse pequeño ante la altura moral de José Javier Uranga. Así que, con esta distinción, voy a seguir esforzándome en el ejercicio de esta profesión, la más bella del mundo, que atraviesa por un desconcierto sobre su función en las sociedades democráticas. Sobre cuál es el propósito del oficio periodístico.

En los años ochenta lo teníamos claro los periodistas: había que pelear por la libertad, por la democracia. En los noventa, empezaron a cambiar las cosas porque nos dijeron que teníamos que ser versátiles, y por lo tanto multimedia -teníamos que hacer una pieza para el periódico, un total para televisión, una intervención para radio-. Y ahora, desde el cambio de siglo y con la irrupción de la tecnología, la pelea del periodismo es por la fiabilidad, por la veracidad, por la verificación.

Hay que recuperar las señas de identidad del periodismo, acosado por la tecnología, aliada pero también hostil y que algunas veces pretende sustituir el periodismo; la inteligencia artificial, porque suplanta a los periodistas; los intereses de distinto orden que silencian el periodismo o pretenden hacerlo; las intrusiones obscenas de carácter profesional que personas del espectáculo o del entretenimiento exhiben el falso periodismo en un carné igualmente falso, y es un peligro extraordinario el populismo político de un signo y de otro, porque lo que más detesta el populismo son los medios de comunicación, pues quieren una falsa democracia, la democracia sin periodistas, sin periódicos, sin medios de comunicación.

JURADO Y PREMIADO. Desde la izquierda, Luis Colina (presidente de la Fundación Diario de Navarra); el periodista y escritor Fernando Jaúregui; Virgilio Sagüés (expresidente del Consejo de Administración de La Información S.A.); el premiado José Antonio Zarzalejos; Inés Artajo (exdirectora de Diario de Navarra); y Miguel Ángel Riezu (director de Diario de Navarra)
José Antonio Zarzalejos recibe el galardón de manos de Luis Colina, presidente del Consejo de Administración de Diario de Navarra, flanqueado por los dos hijos de José Javier Uranga, Carmen y Jesús./JESÚS CASO/EDUARDO BUXENS
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